Cosa Rara, como diseño de los horrores mexicanos

Desde la Ciudad de México (CdMx), el diseñador gráfico autodenominado Cosa Rara manifiesta las historias de terror que se narran todos los días en cada rincón del país.
Cosas que pasan
Cuando cursaba la licenciatura en la Universidad Tecnológica de México (UNITEC), campus Cuitláhuac CDMX, Cosa Rara comenzó a experimentar en la animación de terror, influido por su gusto por el cine de este género. Sin embargo, el desarrollo formal de su propuesta ocurrió en 2024 cuando creó una cuenta de TikTok para subir su contenido. Allí publicó desde sus primeros diseños, que eran “mucho más surrealistas” a partir de collages, hasta lo que lo distingue ahora.
“Me gusta mucho la tradición mexicana de contar historias de terror, ya sea en la cena de Navidad o en algún rato libre en el trabajo. La gente se pone a contar si vio una aparición o cuando fue al pueblo y miró bolas de fuego; cosas así. Es muy común que todos tengan ese tipo de historias”, describió Cosa Rara sobre su inspiración.
En este sentido, señaló una de las series que hizo en formato 3D llamada “Fin del camino”, donde cuenta historias de terror de las estaciones del metro de la CDMX, como las ratas gigantes, el gato con sombrero y la mujer sonriente.
Retablitos y “comerciales falsos”
Para plasmar sus animaciones, hace uso del concepto de retablo o exvoto. Se trata de pequeñas pinturas que sirven “como ofrenda a un santo, la Virgen o Cristo en agradecimiento por un milagro recibido. Suelen narrar de manera sencilla la situación de peligro, enfermedad o problema que vivió la persona, y cómo fue salvada gracias a la intervención divina”, definió Cosa Rara en sus propios contenidos.
Este tipo de representaciones gráficas las descubrió en la Basílica de Guadalupe cuando era niño. “Recuerdo que me dejaron una sensación de incomodidad porque muchas historias son muy duras o incluso historias de terror; no necesariamente paranormal, pero sí de accidentes y asaltos, y las representaban de manera cruda”, recordó.
Al mismo tiempo, también crea “comerciales falsos” con el estilo gráfico de los libros del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) de la década de los 90, “como imitando cómo sería si Conafe hubiera hecho esos comerciales”. En estas animaciones incluye “relatos de zonas remotas de México”, como leyendas prehispánicas.
Entre ellas, relató la del Huay Kekén de Yucatán, “un brujo que se convierte en cerdo gigante”; así como “las brujas que se quitan las piernas para volar y se convierten en bolas de fuego. Ese tipo de mitos son muy populares”, externó emocionado.
“Me puse a investigar comerciales de esa época: el tipo de ilustraciones y animación que se usaba; y me sirvió de inspiración. Mucha gente me ha dicho que parecen de libro de texto gratuito, un poco infantil”, señaló al compararlos con “los retablitos, pues tienen sus diferencias, pero son muy parecidos”.
Para seguir creando
Además, Cosa Rara también ofrece contenido exclusivo, o sea, de paga. Se trata de “un vistazo al proceso de animación en sus varios pasos de cómo se construye”, por lo que contempla “fotos, videos y descripciones del proceso creativo”; una visión práctica de lo que requiere una animación de las que lleva a cabo.
El diseñador gráfico subrayó que también crea comisiones, o contenido pagado, ya sea para personas individuales o grupos, pues ha trabajado en “videos musicales: me contactan artistas independientes, platicamos y hacemos alguna colaboración pagada”. Así mismo, se mostró disponible para proyectos cinematográficos.
“No hago sátira, ni ataco creencias”
Por fortuna, Cosa Rara señaló que no ha recibido críticas negativas sobre sus ilustraciones y animaciones. Sin embargo, reconoció que hay personas a quienes no les agradan “las temáticas fantasiosas o paranormales, pues dicen: qué tontería, cómo pueden creer eso”, pero se tratan de “comentarios aislados”.
Por otro lado, recordó que, cuando publicó sus primeras animaciones de la serie “Retablitos”, “tenía preocupación de que se fuera a ofender la gente creyente”; pero, al contrario, “me he sorprendido porque ha sido bien aceptado. He visto en los comentarios que, tanto gente creyente, como no creyente, disfruta de los retablitos”. Además, “no hago sátira, ni ataco creencias”, finalizó el diseñador gráfico quien se encuentra en redes sociales como “Cosa_rara666”.



