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“Acid Candy”: la sexualidad a través de La Maquila Erótica

Jocelyn Ramos Martínez propuso una exposición de genitales y artículos sexuales que “tiene muchos mensajes hilados a través de lana de merino, como el cuerpo y la religión, con el propósito de que todas las personas “podamos reírnos y platicar para admitir que hay algo tenso”, pero humano.

La exhibición fue inaugurada el 13 de febrero de 2026 en el Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro (MACQ), y estará disponible hasta el 1 de marzo.

De la palabra a la acción

La idea surgió en 2020, cuando un amigo de Ramos Martínez le propuso hacer un juguete sexual de lana, en específico, un “butt plugo tapón anal. Después de hacerlo, le gustó el resultado y continuó haciendo más juguetes. “Luego conocí un grupo de chicas que me ayudaron a crear la primera exposición”, el volumen uno de “Acid Candy”, expuesta en 2023 en Galería HGZ, Querétaro.

En 2024, la obra fue expuesta en la feria internacional México Arte Contemporáneo (Maco), conocida como Zona Maco, celebrada anualmente en la Ciudad de México. “Exponer las piezas me dio muchos puntos de vista: la gente sí necesita hablar de esas cosas”, aclaró la licenciada en Diseño Gráfico por la Universidad del Valle de México, campus Querétaro.

En tal sentido, la autora reconoció que las personas “aprecian el tono” de la obra porque, al tratarse de objetos que no se usarán, “te produce otra sensación, otra perspectiva”. Así mismo, recalcó que el color “es algo que mencionan mucho”. La exposición está envuelta en un tono magenta o púrpura rosado, que, según Jocelyn, “es un color masculino y femenino, que balancea las cosas y nos da bienestar”.

Me gusta mucho ese lenguaje, y es algo que procuro bastante” a través de, por ejemplo, los “comentarios acerca de Querétaro y la represión en el catolicismo”, apuntó la también especialista en dirección de arte y producción de “stop motion”.

La lana de La Maquila Erótica

En cuanto al material, la autora decidió usar lana de merino, una fibra obtenida de las ovejas de la misma raza, que se caracteriza por ser fina, suave y ligera. A diferencia de otras, esta no produce picazón en la piel, regula la temperatura corporal, absorbe la humedad y es antibacteriana. El precio del kilogramo puede llegar a los 2 mil 900 pesos, según Mercado Libre y Amazon.

Por lo tanto, la suma de ambos volúmenes de “Acid Candy” tiene una inversión de 200 mil pesos, según Ramos Martínez. Sin embargo, la obra volumen dos fue seleccionada por el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) 2025, por lo que tuvo un apoyo de 94 mil pesos.

Es la gracia del proyecto. De repente uso otro textil, pero trato de que todo sea con esta apariencia. Por mi carrera, acabé en cuestiones de animación tridimensional, de “stop motion”, y de ahí el uso del material: tomé una clase de hacer marionetas, y es muy útil para esa técnica. Es muy noble”.

“La propuesta, aunque es chocante, es muy amigable. Eso es lo que hace el material: amortiguar el mensaje. Es muy irónico”, apuntó la titular de La Maquila Erótica, una plataforma de creación colectiva enfocada en sexualidad y afectividad.

Los fines de “Acid Candy

El propósito es que todas las personas “podamos reírnos y platicar para admitir que hay algo tenso” en la sociedad. Ha habido muchos comentarios de generaciones de arriba donde no podían ni hablar de menstruación. Entonces, se les ha hecho la invitación a que todos podemos seguir aprendiendo”, o por lo menos,cuestionarte por qué piensas así, aclaró Ramos Martínez, al tiempo que externó que la edad promedio de los asistentes ha sido de 60 años y más.

En cuanto a los retos para exhibir sus resultados, recordó que “censuraron la pieza principal en la publicidad oficial del MACQ sin justificar la decisión de no incluirla. Se trataba de la pieza “Inmaculada”, un modelo de vulva de merino sobre bastidor, el número uno de la colección.

Por otro lado, el PECDA hizo que la obra fuera “un espacio utilitario” a través de la realización de talleres con especialistas. “En mi exploración, me di cuenta de que el material didáctico para aprender de sexualidad es arcaico: he visto sexólogos tratando de hacer sus propias piezas porque es difícil e incómodo explicarle a alguien en su cuerpo. Si tienes un juguetito que puedes señalar y reírte con él, aligera muchísimo la carga. Mi intención es que este espacio se vuelva taller en algunos momentos y que se contagie el ambiente”, celebró Ramos Martínez.

¿Qué hay de la autora en su obra?

Todo. Fue muy bueno y acertado mencionar a Querétaro como parte del contexto, pero no del problema, porque no se trata de buscar culpables, pero sí vivimos donde todavía sufrimos machismo y mucha represión corporal. La gente ni siquiera anda en “short” pese que hace un calorón”, notó la autora.

Por lo tanto, señaló que la meditación de sus piezas también trata “de entender nuestra historia y aceptarla, y saber que la vida evoluciona. Esa es la invitación principal”, misma que se realiza en “un terreno neutral para que la gente reflexione”, finalizó Ramos Martínez al adelantar que habrá una colaboración de cierre de “Acid Candy” volumen dos con el centro cultural La Casa de Rubén.

Christopher Chávez Gómez

Periodista en formación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ. Interesado por la Lingüística y las redes sociales. Cuando menos se lo esperó, un orgasmo de tinta corrió por él; y después de un arranque textual, bien supo cual era el punto final.

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