Alejandro Ochoa: ¿Luchador social o preso político? El oscuro historial del exalcalde de Colón

Pese a las acusaciones de corrupción y haber estado dos veces en prisión, Alejandro Ochoa Valencia, expresidente municipal de Colón, ahora junta voces que lo califican como un “preso político” y víctima de violaciones a derechos humanos por parte de la administración de Mauricio Kuri González.
Su carrera política ha sido tumultuosa, pasando de las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a Acción Nacional (PAN) y, finalmente, a Morena. A lo largo de los años, ha protagonizado conflictos y desencuentros con diversas figuras políticas, incluyendo un enfrentamiento con el entonces gobernador Francisco Domínguez Servién que culminó con su encarcelamiento en 2020.
Formado en las filas del PRI, rompió con el tricolor en 2015 y pasó a Acción Nacional, donde estuvo cinco años hasta que una ruptura con el entonces gobernador Francisco Domínguez Servién lo descobijó del poder en 2020, hecho que terminó la historia con su encarcelamiento por tráfico de influencias y daño al erario público.
La estancia en el PAN
Alejandro Ochoa Valencia buscó la candidatura a presidencia municipal en 2015 a través del PRI, pero al serle negada, migró al Partido Acción Nacional (PAN), con quienes apoyó la candidatura de Francisco Domínguez Servién. Así ganó Colón en las elecciones de 2015 y 2018.
La relación entre el PAN y Alejandro Ochoa se mantuvo estable en el primer trienio del exedil, pero comenzó a fracturarse el 30 de marzo de 2020, cuando Ochoa criticó al entonces gobernador, Francisco Domínguez, por supuestamente condicionar apoyos al municipio de Colón si estos no se entregaban bajo los lineamientos de COVID-19. En aquél entonces también hizo pública una denuncia hacia Diego Fernández de Cevallos, «líder moral’’ del PAN, por contar con un adeudo predial que superaba los 900 millones de pesos.
Además de que el PAN negó las acusaciones de Ochoa frente a los apoyos, el 15 de junio el partido rompió lazos de manera oficial con Ochoa, puntualmente por una denuncia de la exdiputada Daniela Salgado ante el Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) por presunta violencia política de género.
Cuatro días después del mencionado rompimiento, Alejandro Ochoa exigió al gobierno del estado saldar un supuesto adeudo de 94 millones de pesos por el predial del Aeropuerto Internacional de Querétaro (AIQ) y parques industriales cercanos, mismo que Ochoa estuvo por embargar a causa de no recibir respuesta favorable, pero la administración de Francisco Domínguez solicitó un recurso de nulidad ante el Tribunal de Justicia Administrativa para dejar sin efecto la acción legal.
Finalmente, tres días antes de su primera detención, en agosto de 2020, Ochoa Valencia encabezó una protesta a las afueras de la Secretaría de Desarrollo Social de Querétaro (Sedesoq) en donde denunció irregularidades dentro de contratos de obras públicas municipales, específicamente atribuidas a Agustín Dorantes, titular de la dependencia. Esta manifestación fue señalada por Ochoa como uno de los motivos por los cuales era perseguido por el PAN.
El primer proceso
Alejandro Ochoa Valencia fue detenido por primera vez en agosto de 2020 a causa de un presunto daño al erario público por más de 40 millones de pesos, así como tráfico de influencias. A raíz de una denuncia por parte de la exregidora del Ayuntamiento de Colón por el PRI, Adriana Lara Reyes, fue que la Entidad Superior de Fiscalización del Estado (ESFE) inició con la investigación y posterior encarcelamiento.
Mientras seguía en prisión, Ochoa Valencia denunció irregularidades en su proceso judicial, pues aseguró que el motivo de que se mantuviera privado de su libertad respondía a los señalamientos que, durante 2020, hizo hacia la administración de Francisco Domínguez, así como a los enfrentamientos con el PAN.
En junio de 2021 se le permitió a Ochoa continuar con su proceso en libertad debido a que, para ese momento, había concluido su cargo de presidente municipal. Posterior a su liberación, el exalcalde aseguró que su encarcelamiento fue orquestado por el PAN con la única intención de impedirle que participara en el proceso electoral de 2021, tiempo en el que Ochoa tenía aspiraciones de competir para la gubernatura de Querétaro.
Salto a Morena
En agosto de 2022, la esposa de Alejandro Ochoa, María Hernández Uribe, fue electa consejera de Morena en Querétaro. A partir de este momento comenzó a vincularse al exedil con el partido guinda. El aquel entonces dirigente del Consejo Ejecutivo de Morena en Querétaro, Mauricio Ruiz Olaes, expresó que Ochoa no había manifestado intenciones de pertenecer al partido formalmente, pero que sí se acercó para «sumar esfuerzos’’.
Además, Ruiz Olaes declaró que Morena es un partido abierto a los ciudadanos, incluido Ochoa Valencia, además de asegurar que su proceso judicial (de 2020) se encontraba en revisión y que, hasta ese momento, no se le había declarado sentencia alguna. A partir de ese momento, Alejandro Ochoa comenzó a ser cada vez más visto en asambleas y reuniones del partido guinda en Querétaro.
En enero de 2023, Ochoa Valencia apareció, en primera fila, en la conferencia virtual que Claudia Sheibaum, actual coordinadora de defensa de la transformación, sostuvo en el municipio de Huimilpan. Con chaleco guinda, fue fotografiado junto al diputado local Ricardo Astudillo, sin expresar declaración alguna.
Posteriormente, en junio de 2023, Alejandro Ochoa asistió a la reunión que Adán Augusto, exaspirante presidencial de Morena, sostuvo en la capital queretana. En este evento, recibió abucheos por parte de militantes de Morena, así como señalamientos de “corrupto”, mismos que Ochoa no recriminó. Aseguró, además, que estaba en su derecho de participar en el partido y de demostrar su honradez con trabajo.
El 24 de junio fue el turno de Claudia Sheinbaum para visitar Querétaro, donde se reunieron más de 5 mil asistentes, entre los que también se encontraba Ochoa Valencia.
A lo largo de 2023, el exedil de Colón ha recorrido comunidades de dicho municipio junto a representantes de Querétaro por Morena, puntualmente de su esposa, María Hernández Uribe, José Emanuel Rodríguez Castillo y Alfredo Mendoza Ugalde, todas y todos consejeros estatales. Dentro de los recorridos se ha hecho entrega de apoyos alimenticios y de ganado a ciudadanos, hechos que han quedado documentados en las redes sociales oficiales de Ochoa Valencia.
Por su parte, el secretario General de Morena en Querétaro, Alejandro Pérez Ibarra, exhortó a que se respete el proceso legal de Alejandro Ochoa. En relación a la esposa del exalcalde, María Hernández Uribe, el reconoció su labor en el municipio de Colón como consejera estatal del partido.
«En Morena ni enjuiciamos ni defendemos a ningún ciudadano. Lo que sí podemos decir es que exigimos que exista y se respete un estado de derecho, que se respete el debido proceso, y que en su momento será la autoridad que determine si existe alguna responsabilidad’’, indicó Pérez Ibarra en un mensaje enviado a este semanario.
“Preso político”
El pasado 22 de septiembre, Ochoa Valencia fue detenido por segunda ocasión; esta vez la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción determinó que el ex servidor público permitió que el Ayuntamiento, en su periodo como presidente municipal, otorgara y aprobara beneficios millonarios a una empresa particular, misma que buscaba asentar un desarrollo industrial en el municipio de Colón.
Con datos y documentos, la Fiscalía Anticorrupción acusa que exservidor público negoció con un particular para echar a andar este proyecto. Al momento de su segunda detención, Ochoa publicó un comunicado en su cuenta oficial de Facebook, en donde señaló de injusta la aprehensión en su contra.
“Confiando plenamente en que las actuales autoridades, no permitirán que se perpetúe otro atropello a mis derechos humanos y en mi contra, esto como sucedió hace 3 años, permitiendo que ocupen una institución como el derecho penal, para mantenerme privado de mi libertad, hasta que el periodo electoral haya concluido’’, señaló el ex servidor público en su comunicado.
El 15 de octubre la Unidad Cívica Felipe Carrillo Puerto (UCFCP) publicó en sus redes sociales un comunicado donde exigieron la liberación de Alejandro Ochoa, además de denunciar que el ex edil ha sufrido violaciones a sus derechos humanos mientras se mantiene en detención, por lo que lo consideran preso político.
En voz del comunicado, a Alejandro Ochoa le fueron imputados delitos en su contra que más bien responden a represalias por apoyos que ha ofrecido a la comunidad de Colón, así como por pretender ser candidato para las elecciones de 2024.
Además, se indica que Ochoa ha sufrido violencia física y verbal en su actual detención: que en ocasiones es atado de pies y manos, lo mantienen en celdas muy reducidas y graban las 24 horas del día sus actividades, incluidas el aseo personal y necesidades fisiológicas.
“Los motivos de su detención se ven alejados de la legalidad, siendo apresado por un delito no grave que no merecía detención y en su detención fue sometido a maltrato físico y psicológico que constituyen graves arbitrariedades por parte de las autoridades’’, se expresa en el comunicado.
Cabe recordar que, días posteriores a la segunda detención de Ochoa Valencia, el gobernador del estado, Mauricio Kuri González, expresó que no se trata de una persecución política, pues Alejandro Ochoa ya había sido detenido el sexenio pasado, y que el actuar de la Fiscalía Anticorrupción refleja que, en Querétaro, no hay impunidad.
«La forma en que lo están haciendo es una forma correcta por parte de la Fiscalía que siempre se ha manejado de forma institucional y siempre con apego al derecho”, expresó Kuri González.



