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Cae velo de seguridad

La percepción de los queretanos sobre la seguridad ha cambiado drásticamente en estas últimas semanas, el discurso oficial está en aprietos

Foto: Víctor Pernalete

Por: Víctor Pernalete

Que Querétaro es un estado seguro cada vez parece más un discurso y menos realidad. Las últimas semanas han traído una oleada de sucesos que tienen que ver con la delincuencia organizada y la violencia en general.

Balaceras, secuestros, asesinatos, robo de gasolina, narcomantas; han formado parte de un coctel que aparentemente ha cambiado la percepción en seguridad que los queretanos tienen respecto a su ciudad y su estado.

Aunque la entidad nunca ha estado exenta de sucesos llamativos y de hechos de violencia, su dispersión en el tiempo y su lejanía con la capital enarbolaban un discurso de “hechos aislados” que dejaba tranquila a la población, sin embargo, la referencia oficial a los últimos sucesos ha distado mucho de la clásica respuesta.

El mes de septiembre comenzó con la noticia de que tres jóvenes de Santa Rosa Jáuregui fueron secuestrados en su localidad. Algunos días después dos de ellos fueron encontrados sin vida.

Además, riñas en las colonias Menchaca y Loma Bonita terminaron con un menor de dos años fallecido por alcance de una bala perdida y la muerte de un joven de 25 años por un corte en la zona del cuello, respectivamente. Ese mismo fin de semana, una mujer fue encontrada calcinada en su domicilio en la avenida Pasteur Sur.

El 12 de septiembre, el municipio de Corregidora fue testigo de la colocación de una narcomanta, en la que un cártel de narcotraficantes pedía tregua y negociación a otro. Este hecho no sólo se dio en Querétaro, sino que se replicó en varios estados de la República.

Un par de días después un ciudadano francés fue asesinado al interior de su domicilio en la calle Escobedo, en el Centro Histórico de Querétaro, esto al recibir una herida punzocortante en la espalda baja.

La noche del 15 de septiembre una camioneta fue detenida por una infracción de tránsito en el libramiento Sur-Poniente en el municipio de Corregidora. Al hacer la revisión correspondiente, las autoridades se percataron que al interior de la camioneta iban cuatro tambos con un total de cuatro mil litros de gasolina, por lo que fueron detenidas cuatro personas.

Foto: Víctor Pernalete

El parteaguas

Con una primera quincena de septiembre llena de sucesos delictivos, el 18 de septiembre cambió la percepción de seguridad en el estado de Querétaro.

Al filo de las 2:30 de la tarde, un operativo comandado por la Dirección de Investigación del Delito (DID) llegó al condominio Sandro Boticelli, ubicado en la avenida Camino Real 451, en la zona de Candiles en el municipio de Corregidora.

De acuerdo a la versión oficial, en el número 112 un grupo de delincuentes recibió a los miembros de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) a balazos, por lo que los policías respondieron el ataque.

El intercambio de fuego se alargó durante, por lo menos, media hora, esto de acuerdo con las versiones proporcionadas a este medio por testigos en la zona.

A los pocos minutos llegaron refuerzos no sólo de la DID, sino también de la Policía Federal, la Estatal y las corporaciones municipales de Querétaro, Corregidora y El Marqués.

Unos 400 elementos de seguridad acordonaron la zona y lograron poner orden en la situación, sin embargo, cuatro elementos de la DID fueron heridos, uno de los cuales perdió la vida.

 

Operativos en toda la ciudad

En dicha colonia se detuvo a cinco delincuentes y además se aseguraron armas de fuego e incluso, una granada. A partir de la balacera en Corregidora, se suscitaron varios operativos en diversas colonias de la capital queretana, como Juriquilla, Loma Dorada, Jardines de la Hacienda, Milenio III y Misión de Santiago.

La movilización policiaca en toda la ciudad fue destacada, lo que causó cierto pánico y psicosis en la población queretana. Las redes sociales fueron el depositario de las opiniones y la información que los queretanos fueron teniendo respecto a los sucesos delictivos.

Los operativos terminaron con otros cuatro delincuentes puestos a disposición de la autoridad correspondiente y la incautación de más armas y granadas.

El miércoles Querétaro amaneció diferente. Haber sentido la delincuencia organizada tan cerca, cimbrando la piel de los queretanos, cambió el sentido de los días.

La actuación de las diversas corporaciones policiacas en el “martes negro” de Querétaro se vio reflejado en otro operativo, esto en la zona de Lomas de Casablanca, en donde la Policía Municipal con el apoyo de la Policía Estatal y la DID, rescataron a un taxista retenido en la cajuela de su vehículo, esto tras un intercambio de fuego.

 

La investigaciónFoto: Víctor Pernalete

Con respecto a la movilización en el condominio Sandro Boticelli, en donde se llevó a cabo la balacera del martes 18 septiembre, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) informó que se inició la averiguación previa I/1132/2012, por los delitos de homicidio en grado de tentativa, homicidio y violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos en su modalidad de acopio de armas.

En el operativo se encontraron un total de 19 armas de fuego, 11 de ellas largas y ocho cortas, así como 500 cartuchos y un total de tres granadas ‘hechizas’.

Con las movilizaciones policiacas en las diversas colonias de Querétaro se detuvo a un total de siete adultos y dos menores de edad, cuatro de ellos hombres y cinco mujeres, quienes dicen ser originarios de Zacatecas, Tamaulipas, Querétaro, Estado de México y Distrito Federal.

De acuerdo con lo publicado en medios de circulación local, entre las detenidas se encuentra una policía federal conocida como “La Paloma”, quien presuntamente era la líder del grupo delictivo.

Las autoridades incluso lograron dilucidar que los hechos de la colonia Candiles y los secuestros y posteriores asesinatos de Santa Rosa Jáuregui tienen conexión, ya que la banda delincuencial, al usar la privilegiada información a la que tenía acceso “La Paloma”, se dedicaba a extorsionar a narcomenudistas, acudía a sus domicilios, les quitaba sus mercancías y su dinero, pero sin hacer arresto alguno.

En el caso de Santa Rosa Jáuregui, los tres jóvenes implicados no permitieron que “La Paloma” y sus secuaces se hicieran de sus pertenencias, por lo que fueron “levantados” y posteriormente, dos de ellos fueron asesinados, dejando con vida sólo a un menor de edad.

Fueron las indagaciones en dicho suceso las que permitieron llegar al domicilio del condominio Sandro Boticelli, lo que finalmente desencadenó las acciones que han marcado los últimos días de la vida queretana.

Aunque el procurador Arsenio Durán Becerra no confirmó dicha información, tampoco la descartó y se limitó a declarar que prefiere esperar a que las investigaciones avancen más en su proceso.

Por su parte, José Calzada Rovirosa dedicó unas palabras para la situación de violencia que vive Querétaro en los últimos días.

“El señor procurador y las autoridades están haciendo las indagatorias correspondientes, todo el peso de la ley para las personas que delinquen en nuestro estado. Esperemos que el señor procurador nos dé la información, para tampoco entorpecer las investigaciones, pero en Querétaro no toleramos ninguna conducta que esté al margen o por encima de la ley”.

Foto: Víctor Pernalete

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