Colectivos exigen movilidad segura ante obras del tren México-Querétaro

El 23 de enero, colectivos y ciclistas se reunieron en la rotonda de Universidad con Tecnológico para exigir que la obra del tren México-Querétaro no afecte la movilidad peatonal de la ciudad.
Preocupaciones por la coordinación y estrategia vial

La principal preocupación que presentan estos colectivos es la comunicación entre el gobierno estatal y el gobierno federal, ya que temen la falta de coordinación, así como de una estrategia eficaz y segura para todos los peatones, ciclistas y automovilistas durante las obras que se realizarán en el puente de Corregidora (El Cerrito), la Carretera Federal 200, Emeterio González, Avenida del Ferrocarril y el puente de El Ejido.
Desde el inicio que se anunciaron las obras correspondientes a este proyecto, se dio a conocer el retiro del puente de El Cerrito, el cual es un punto clave para la comunicación vial entre la zona norte y sur del centro de la ciudad. Para esto, los colectivos piden al gobierno federal que haya una estrategia donde se tome en cuenta la banqueta y las ciclovías. Asimismo, exigen la elaboración de mesas de trabajo donde se puedan revisar los diseños y procesos de ejecución.
Normativa de seguridad y lecciones del pasado
Una de las principales garantías que hay en México para evitar riesgos de movilidad es la NOM-004 de SEDATU, la cual, establece un atlas de riesgos, así como identificar peligros causados por fenómenos como inundaciones o sismos, entre otros. Entre las peticiones de estos colectivos es que se respete dicha norma.

Entre otras de las peticiones realizadas, se destaca que se no se repitan los errores de Paseo 5 de Febrero, donde hubo congestiones de tráfico masivas durante las obras. Sin embargo, esta obra no será dirigida por el gobierno estatal, por lo que otra de las preocupaciones a resaltar fue la falta de comunicación entre ambas entidades.
Impacto en el transporte público y la comunidad universitaria
De momento, el gobierno estatal, junto con la Agencia de Movilidad del Estado de Querétaro (AMEQ), realizó cambios en al menos 15 rutas del servicio Qrobus. Esto, aunque pueda sonar poco, genera un trayecto más largo para las personas que se vean afectadas por estos desvíos de rutas, lo que implica una pérdida de tiempo e incluso riesgo de tener repercusiones en su vida laboral o estudiantil.
La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) también se verá afectada por estas obras, como es el caso de algunas de las rutas que salen del Centro Universitario para campus Aeropuerto, así como el campus Amazcala, debido a los desvíos.

Manifestantes pertenecientes a esta institución compartieron su preocupación por el trato que se le puede dar a la Máxima Casa de Estudios si no se garantiza un canal de comunicación con el gobierno federal para coordinar el transporte de estudiantes en la ciudad.
Habló al respecto, Sergio Olvera León, vocero del Observatorio Ciudadano: “Estas acciones necesitan la participación ciudadana, no solo que vengan los gobernantes a decir ‘Esto es lo que vamos a hacer’. Escuchar no es participación ciudadana, comunicar no es participación ciudadana; la gobernanza es tomar decisiones en conjunto. Desgraciadamente, en lo que anunciaron no hay decisiones en conjunto, solo hay iniciativas de un solo lado. Esto es lo que se va a hacer porque pensamos que es lo mejor”.
Exigencias de los colectivos para una ciudad justa
Las principales exigencias de los colectivos ciudadanos son: no eliminar ciclovías ni banquetas, ni siquiera de forma temporal, sino habilitar infraestructura peatonal y ciclista provisional con criterios de accesibilidad; producir rutas alternas para movilidad activa y transporte público, no solo para los autos; hacer un llamado también a la ciudadanía.
En el llamamiento a la autoridad, dejan claro que no buscan obstruir el desarrollo, pero sí exigir un desarrollo que cuide la vida, el tiempo y la dignidad de las personas, ya que “una ciudad que se mueve mejor es una ciudad más justa, más segura y más humana”.



