Por un presupuesto suficiente y oportuno

Muy grato y alentador tan solo enterarse del anuncio de la Temporada de Graduación 2023, por parte del Colegio Nacional de Danza Contemporánea, cuya sede es queretana desde su fundación a principios de la última década del siglo pasado.
[La preparación y mantenimiento dancístico es tan delicado que al respecto recuerdo a uno o dos bailarines de Ballet Nacional de México cuyo gozo de fin de semana era el disfrute de comer yogurt, pues tenían prescrito lo contrario, así como lácteos en general, de lunes a viernes. / Recuerdo a alumnas comiendo semillitas (fruta seca) durante el descanso entre las clases matutinas y las vespertinas. / La recomendación, adicionalmente al trabajo con las materias técnicas, a los alumnos de meterse al gimnasio para poder cargar a las bailarinas. / ¿Cuánto alteraría este proceso formativo, el paro académico y administrativo del CNDC por falta de recursos económicos durante dos semanas del mes de mayo? La respuesta quedaba a la especulación y los buenos deseos.]
La Temporada de Graduación 2023 se llevó a cabo los días 6, 7 y 8 de julio en el Foro Escénico del Museo de la Ciudad de Querétaro, con tres coreografías: “Las sombras de la noche”, “Nostalgia” y “Manual de escape para ovejas ciegas cansadas de esperar”, firmadas, respectivamente, por Sergio Pérez Morales, Claudia Edith Herrera Moya, y Luis Rubio Díaz. Mientras aguardaba en la fila la hora para entrar al Foro, llegó la coreógrafa Laura Vera, pensé que una danza suya estaría programada, pensamiento frustrado, pues me desengañó. De su autoría y montaje tengo muy grata memoria de “Inés”, coreografía solista interpretada por la bailarina Irma Magdalena Monterrubio Olalde y de “Kar-men”, montada con alumnos de la licenciatura del CNDC, pero su presencia obedecía a la graduación de la inminente licenciada Cora Fave, acrónimo de Farrez y Vera.

Como admirador del espectáculo dancístico, me quedo con “Las sombras de la noche”, porque desde el primer instante impacta los sentidos auditivo y visual. Un estruendo mortificante y un incendio cromático, texturizado con la sombra de enorme cuadrícula en el piso, y la sencilla contrastación de los colores rojo y blanco. Tal composición reclama la vista, la mirada expectante en el centro del escenario. […darle al espectador un punto donde poner la vista, decía la maestra emérita Guillermina Nicolasa Bravo Canales, fundadora de BNM y del Centro Nacional de Danza Contemporánea.] Foto 3 En una situación onírica —un personaje masculino durmiendo en una cama— bien entiéndese que pasa por una pesadilla, o sea, un sueño que asusta y del que no se desea vida; y cuando esas sombras nocturnas se desenmascaran o descapuchan bien podrían tomarse por remordimientos, cargos de conciencia. La trama y sus metáforas son muy sencillas, incluso diríase manidas, pero está el valor, el esmero de la manufactura, de la interpretación, de la creación escenográfica. Julián Briseño con notorias posibilidades dramáticas, inminente licenciado en Danza Contemporánea, con especialidad como Ejecutante, lo mismo que las ‘sombras’: Grace Uribe, Dana Gutiérrez, Ivonne Medrano, Cora Fave y Goretti Acosta.

Cuántas cosas o temas pueden caber en una nostalgia. Quizá tantas como dejemos sin riendas la mente y la imaginación. Al caso, el bachillerato superado y la licenciatura como reto. El gozo de una compañía, la costumbre de un acompañamiento, frente al posible preludio de la separación, del encaminamiento a horizontes distanciados o diferenciados. La actuación en pareja de Andrea Mata y Samantha Teuffer permite la traducción expuesta y concluir que esta “Nostalgia” podría transitar y suceder sin coros. La exclusividad de la atención la reclama la emotividad transmitida y proyectada por sendas bailarinas. Su expresividad no se acoge a la neutralidad.

El laberíntico título de la tercera y última coreografía de la Temporada, “Manual de escape para ovejas ciegas cansadas de esperar”, de significación improbable, se antoja un collage de momentos escénicos, el más disfrutable para este tecleador, paródico o no, el momento en que se echa mano de un número icónico de la cantante argentina Amanda Miguel. Para elementos como una escapatoria, unas ovejas, un cansancio y una espera, mi entendimiento es muy reducido y carente de la debida imaginación. Los movimientos y momentos, con uniformidad y armonía, se reciben bien, suficiente para aparcar cualquier intento de su traducción o entendimiento.

Muy deseable se entienda la conveniencia para todos nosotros que la convicción vocacional creativa de estos jóvenes no sea mínimamente interrumpida. Que no sea una institución educativa y formativa como el Colegio Nacional de Danza Contemporánea una oveja a cansar con un presupuesto insuficiente, sin entrega oportuna.
