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El desgaste de la democracia directa: Un reto para la participación ciudadana

El panorama de la participación ciudadana en el país es “bajo’’ y “negativo’’, especialmente cuando tal ejercicio se promueve desde el poder y no desde la misma ciudadanía, explicó Paulina Barba González, coordinadora de la licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

‘’Es necesario que (la ciudadanía) sienta que importa su opinión’’ pues “cuando es una actividad desde el poder sienten que la decisión ya fue tomada’’, además de que “ir a votar cuesta, ya sea en tiempo, en informarte y, a veces, en dinero’’, explicó la académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ.

La Ley Federal de Consulta Popular y las leyes locales de participación ciudadana estipulan el derecho de la ciudadanía a participar en decisiones públicas, mientras que las estatales también incorporan mecanismos de democracia directa, tales como plebiscito, referéndum, iniciativa ciudadana, entre otros. Dicho estímulo democrático puede emerger tanto de organizaciones civiles, así como de las propias autoridades.

Sin embargo, la experiencia hasta ahora ha sido que los ejercicios vienen desde el poder; a nivel federal, gracias a la movilización de redes de Morena y simpatizantes del presidente Andrés Manuel López Obrador. En el caso local, el único referéndum realizado fue promovido por el Municipio de El Marqués.

Para Barba González, las consultas desde el poder, como la de los programas prioritarios (hecha informalmente, antes del arranque del sexenio) o el juicio a expresidentes, “son experimentos interesantes para nosotros y gente que está metida, pero la gente siente que ‘ok, ya fui, ya voté, ya invertí, ya me involucré y no pasa nada’’’, lo que genera pérdida de confianza y desgaste en mecanismos de democracia directa.

De esta forma, para que desde el poder y desde la ciudadanía se activen con eficacia los mecanismos de participación existentes, es necesario contar, según Barba, con información de cómo funcionan tales herramientas y de qué forma se pueden implementar.

“Es una cuestión de ir conociendo también esos instrumentos, que la ciudadanía se los vaya apropiando, que vayamos conociéndolos (…) Hace falta informarnos de cómo funcionan, cómo poder acceder a ellos’’, aseguró la coordinadora de la licenciatura.

Sin embargo, debe ser “estratégico’’ el modo en que se promuevan y utilicen los métodos de democracia directa para no caer, nuevamente, en la baja tendencia de participación y evitar desgaste entre la ciudadanía.

“Debemos tener cuidado en eso. Si estamos consultando todo (…) estás desgastando a la población porque se enfrentan unos con otros; es ideología, son campañas, y entonces tienes que ser muy cuidadoso en cómo sacarlas y cuándo. Si va a ser por parte del gobierno, si se va a convocar o algo así, tiene que ser muy estratégico’’, advirtió la politóloga.

Plebiscito de El Marqués

De este modo, y con base en la Ley de Participación Ciudadana del Estado de Querétaro, el 16 de octubre de 2016 se llevó a cabo en El Marqués un plebiscito en el cual se preguntó a la ciudadanía: “¿está usted de acuerdo en que se concesione el servicio público de limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos sólidos urbanos en el Municipio de El Marqués, Querétaro?”.

‘’No’’, respondieron 7 mil 932 ciudadanos, mientras que 5 mil 334 dijeron que ‘’sí’’, según los resultados del Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ). No obstante, la suma de votos apenas alcanzó el 13.90% del padrón electoral. Se necesitaba un 40% para que fuera vinculante. Pese a no cumplirse este requisito, el entonces alcalde, Mario Calzada Mercado, aceptó la voluntad ciudadana.

Querétaro y su ley imposible

Este y otros porcentajes mínimos en dicha ley han sido objeto de crítica por su carácter riguroso a la hora de permitir el ejercicio de democracia participativa.

Para iniciativas ciudadanas, por ejemplo, la normativa queretana condiciona el 1% del padrón electoral en el estado, cifra que equivale a poco más de 20 mil votantes. En cambio, dentro de Chihuahua se requiere únicamente el 0.1% de la lista nominal para que las iniciativas se consideren vinculatorias, aproximadamente 2 mil 874 votantes.

Frente a tales obstáculos legales en la entidad, el diputado por el PRI, Paul Ospital, presentó el pasado 29 de agosto una iniciativa en el Congreso local para reformar tanto la Ley Orgánica del Poder Legislativo como la Ley de Participación Ciudadana. Entre sus objetivos, Ospital espera que, en términos de iniciativas ciudadanas, se reduzca el mínimo de participación para que las consultas ingresen a discusión en el pleno.

«Actualmente la ley establece que se necesitan poco más de 17 mil firmas de apoyo para presentar una iniciativa ciudadana; es decir, el 1 por ciento de la lista nominal; por eso, una de las propuestas es bajar al 0.3 por ciento, que equivalen a 5 mil 209″, expresó el diputado en conferencia de prensa’’.

Barba González consideró que aún con la propuesta de Ospital, la participación ciudadana ‘’va a seguir a la baja’’. Lo anterior puede ser diferente, señaló, únicamente si hay un tema de suma relevancia para la ciudadanía y si esta misma siente que es tomada en cuenta a la hora de promover tal derecho.

‘’La cosa es si sabemos que se hizo esa reforma, (…) si se va a aprobar y si la gente lo va a saber después, entonces mientras vamos a seguir en lo mismo (…) Para la democracia directa necesitas ciudadanos sumamente informados, y, aun así, nuevamente, el costo a veces de la participación no le da al ciudadano’’, puntualizó la docente.

AMLO y sus experimentos

A nivel federal, el 10 de abril de 2022 el Instituto Nacional Electoral (INE) realizó una consulta ciudadana promovida por el Poder Ejecutivo. Se preguntó a los ciudadanos: “¿Estás de acuerdo en que a Andrés Manuel López Obrador, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se le revoque el mandato por pérdida de la confianza o siga en la Presidencia de la República hasta que termine su periodo?’’.

De acuerdo con los resultados del INE, 15 millones 159 mil 323 personas dijeron “que siga’’; un millón 63 mil 209 personas pidieron “que se le revoque’’, mientras que 280 mil 104 anularon su boleta. Igual que en el caso de El Marqués, no se alcanzó el 40% requerido en la Ley Federal de Consulta, pues sólo acudió el 17.77% del padrón electoral en el país.

Parlamento Abierto, una diferencia

A finales de 2022, diversas organizaciones civiles presentaron el Parlamento Abierto Ciudadano por Querétaro, proyecto que tiene la finalidad de recorrer los 18 municipios de la entidad en busca de iniciativas ciudadanas. La estrategia consiste en recolectar firmas del 1.2 por ciento en cada municipio, pues estas cifras son menores en comparación a la totalidad del padrón estatal, un aproximado de 20 mil 874 firmas.

En relación con dicha propuesta civil, Barba González expresó nuevamente que ‘’las personas que están interesadas son las que van a ir’’, y afirmó que el problema de la baja participación va a continuar hasta que no exista la información y confianza suficiente entre la ciudadanía.

No obstante, la docente reconoció que ‘’la parte de Parlamento Abierto es mucho más fácil para que el ciudadano diga ‘ok, estamos tomando una decisión para ver dónde se va a aplicar este recurso o dónde no’, y eso es más visible, y eso puede tener una mayor recompensa para los ciudadanos o sentirse mejor de haber participado’’.

Este grupo también propuso una ley que amplía y fortalece mecanismos de democracia participativa, la cual establece, entre otras cosas, la posibilidad de iniciativas ciudadanas con una sola firma y ampliar de cinco a 16 los mecanismos de participación.

Walter López, vocero del Parlamento Abierto Ciudadano por Querétaro, puntualizó a finales de septiembre que la actual ley en materia tiene 11 años de existencia y coloca a Querétaro en la decimotercera posición a nivel nacional en cuanto a facilidades para participar o promover estos mecanismos; el objetivo es que, con la nueva ley, la entidad ascienda a los primeros cinco lugares.

Fabián Bocanegra

Estudiante de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). Reportero de Tribuna de Querétaro desde agosto de 2023.

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