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‘El evangelio según Luzbel’: miedo por amor durante el fin del mundo

Por: Brandon De la Vega Contreras

PARA DESTACAR: Los mitos, asegura el escritor, son la forma más básica de ejercer poder, lo que los humanos olvidaron es que esos mitos no tienen nada de divino, ya que fueron creados por humanos, para humanos.

“Si la humanidad se sigue comportando como se comporta, nos va cargar la chingada a todos y muy pronto”, escribe Juan Miguel Zunzunegui en su nuevo libro, ‘El evangelio según Luzbel’, en el que el novelista se aparta de sus tradicionales textos históricos y participa en la ficción con una narración sobre los últimos suspiros de la raza humana.

La historia se desarrolla en el fin del mundo, después de que la humanidad desató la peor de las guerras vividas en la Tierra. Dos humanos, heridos, se refugian en una caverna donde se encuentran a Luzbel. Se trata de un hombre católico de occidente y una mujer musulmana de oriente, de nombres Tammúz e Inanna.

La última gran guerra tiene como frente de batalla el Medio Oriente, zona en donde la humanidad siempre ha contado con el pretexto perfecto para hacer la guerra, ya sea por las rutas comerciales, la religión, el territorio o recursos, siempre hay guerra, señala el texto de Zunzunegui.

‘El evangelio según Luzbel’ cuenta cómo la “Luz de Dios” o Luzbel lleva a los dos últimos humanos a un viaje en el tiempo, desde el Big Bang hasta el final de los tiempos, con el fin de explicar cómo el ser humano creó miles de religiones, aunque solo existe una sola que nunca quisieron seguir: el amor.

Añade que las etiquetas que las personas se ponen -tú eres católico, tú ateo, tú musulmán, tú judío- “son ejemplos de las grandes programaciones que siempre han hecho los humanos para sentirse distintos, para poder tener conflicto”.

El libro está lleno de misticismo y reúne una moraleja tras otra. El amor es la premisa básica para superar el miedo de sentirse externos a la unidad, que es el universo: aniquilar el miedo, para no generar autoritarismo en el mundo al querer imponer la verdad única y absoluta. Ideas que recuerdan a otros escritores como Zygmunt Bauman, Erich Fromm o Friedrich Nietzsche.

Zunzunegui tiene cierta admiración por aquel filósofo del siglo XIX, recordado por sentenciar la muerte de Dios: “Nietzsche es un incomprendido por occidente”, externó el autor. Tal y como el filósofo, asesino de Dios, pretendió recordarle a los humanos lo que era el amor, ahora Luzbel en el siglo XXI, viene a dar una catedra, apuntó.

El escritor de ‘El evangelio según Luzbel’ nombró algunos autores que tiene en su repertorio, tales como Friedrich Nietzsche, George Orwell, Carl Sagan y Erich Fromm. Algunos de estos pensadores se encuentran en la sección inicial de epígrafes. Sagan aparece con la frase: “Nosotros somos el medio a través del cual el cosmos se reconoce a sí mismo”.

Zunzunegui también habla en su obra sobre la creación y el Big Bang, a los que considera que son lo mismo: “El modelo de la creación hay que entender que es mitología, toda mitología no pretende ser literal. La estupidez es cuando los seres humanos tomamos la mitología de manera literal, de ahí nacen las religiones”.

La pregunta filosófica por excelencia es: “¿qué pedo?, ¿existimos?, ¿hay una existencia?”. Luzbel responde y dice que es lo de menos: hay que entender cómo vivir en lugar de preguntarse de dónde venimos. Los mitos, asegura el escritor, son la forma más básica de ejercer poder, lo que los humanos olvidaron es que esos mitos no tienen nada de divino, ya que fueron creados por humanos, para humanos.

La avaricia es lo que desencadenó el fin del mundo: “matar porque tu respuesta es la verdadera”. Luzbel recuerda que lo importante es no profesar los mitos, es practicarlos: si el “maestro Jesús predicó amor, hay que amar; si Marx predicó la fraternidad, hay que fraternizar; si Buda predicó la unión con el cosmos, hay que unirnos con el cosmos”.

El libro de Zunzunegui también habla sobre los conflictos en México y se refiere a la realización de una marcha en defensa de la “familia natural”: “cada uno de ellos está convencido de que están defendiendo a la familia, y ¡no!; están defendiendo su idea de la familia… hay que respetar su idea… el problema llega cuando llegamos al nivel inquisidor, porque la idea de familia que tengo es la que quiere Dios”.

Más adelante, en el texto se pregunta: ¿por qué hay tanta violencia en México? Y la respuesta es: “Cada individuo dice que la violencia no es culpa de él, es culpa de los violentos”, aunque todos quieren imponer su verdad… se muere Juan Gabriel y en las redes se desata una guerra campal por imponer si era bueno o malo”.

Pero Luzbel ha vuelto y regresó para que la humanidad entre en razón y se quite el miedo, el cual le genera conflictos innecesarios. El hombre debe reemplazar el miedo por amor: “Yo, Luzbel, puedo develarte todos los enigmas del universo, pero tienes que entregarte a mí por completo… Nadie ha amado a la humanidad más que yo, su gran libertador y su eterno benefactor”.

En palabras de Zygmunt Bauman, amar significa “abrirle la puerta a ese destino, a la más sublime de las condiciones humanas en la que el miedo se funde con el gozo en una aleación indisoluble, cuyos elementos ya no pueden separarse”.

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