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El medio millón de pesos gastado en los viajes de ARC para fomentar la “inversión” y el “hermanamiento”

París, Nueva York, Gotemburgo, Bakersfield, Buenos Aires, Michigan y Mar de Plata, tienen algo en común: fueron visitadas por Armando Rivera dentro de su administración en busca de “inversiones” y “hermanamientos”. Entre mayo del 2004 y mayo del 2006, el entonces alcalde recorrió el mundo acompañado de empresarios, regidores y otros funcionarios públicos. Las cuentas de gastos cubiertos por el ayuntamiento, nos muestran la generosidad del presupuesto: ¿cuánto cuesta una visita al legendario cabaret “Moulin Rouge”?: al erario le costó 10 mil 300 pesos, lo que en nuestro país alcanzaría para alimentar a más de 200 familias durante un día, según nuestro salario mínimo vigente. De acuerdo con documentación obtenida por este semanario, a través de la Unidad de Transparencia del Municipio de Querétaro, podemos reconstruir tres de sus viajes: el primero a la ciudad sueca de Gotemburgo, el segundo a Bakersfield, California y el tercero a la ciudad argentina Mar de Plata.

Una primavera europea

El 15 de mayo de 2004, Armando Rivera ya tenía listas sus maletas y se le veía ansioso, pues le esperaban cinco días de gira por el viejo continente. Ya desde el día 5, la administración municipal tenía tres boletos en sus manos; una semana después, se hicieron los trámites de documentación para cuatro personas; y finalmente dos días antes del viaje, un cuarto pasajero se agregó.

Por boletos y trámites, el municipio gastó un total de 144 mil 384 pesos, es decir, un promedio de 36 mil pesos por viajero. El domingo 16, el alcalde y sus acompañantes pisaron París en una breve escala, caminaron por la tarde a un costado del Río Sena y después entraron al viejo jardín de las Tullerías, uno de los caprichos reales cumplidos a Catalina de Medici hace 5 siglos; recorrieron su pasillo central hasta llegar al Arco de Triunfo del Carrusel levantado por Napoleón y finalmente entraron al “Marly”, una de las cafeterías más famosas de la zona por su privilegiada vista a la Pirámide del Museo de Louvre. Por unas cervezas “Heineken”, los comensales pagaron 72 euros, unos mil pesos mexicanos, con lo que en nuestro país podríamos comprar más de 80 litros de cerveza; la cuenta final fue de tres mil 224 pesos. Un par de horas después, salieron del restaurante y caminaron por el mismo jardín hasta la Plaza de la Concordia, lugar donde cientos de cabezas “cayeron” durante la época del terror impuesta por Robespierre; desde ese lugar, contemplaron la Torre Eiffel sabiendo que, por el momento, no habría tiempo de visitarla.

Según la documentación entregada por la Unidad de Transparencia. Municipal, en esta escala la comitiva utilizó dos taxis, para transportarse desde el aeropuerto hasta la zona céntrica de París, sin embargo, en las facturas aparece un sólo taxi de regreso y un boleto de metro. ¿Quién se les habrá olvidado? Lo que es un hecho, es que la comitiva se reunió de nueva cuenta en el aeropuerto para tomar el vuelo que en unas pocas horas los llevó hasta el aeropuerto Göteborg Landvetter, a unos veinticinco kilómetros del centro de la ciudad costera de Gotemburgo.

El taxi no es muy caro en Gotemburgo — a diferencia de París, donde se pagaron más de dos mil pesos por los tres taxis y por sólo 100 pesos los llevó hasta el lujoso hotel “Radisson” de la Kungsports-avenyn, frente a la estación de ferrocarril principal del centro de la ciudad.

El cuarto 419, le fue asignado a Rivera Castillejos, el contiguo —cerca por cualquier cosa—, a su secretario particular, Marco Guerrero; mientras que Sandra Shumacher, jefa de la Unidad de Asuntos Internacionales y Enrique Tirado, presidente de la Coparmex, fueron enviados a los cuartos 503 y 715, respectivamente.

El lunes 17, la comitiva visitó la fábrica de autos Volvo y posteriormente una planta de tratamiento de aguas residuales; exhaustos de tanto trabajo regresaron a descansar al hotel. Gotemburgo, conocida también como “la pequeña Londres”, es una ciudad que la mayor parte del año se mantiene nublada y lluviosa, sin embargo, en mayo, las condiciones pueden ser muy benéficas, como lo fueron esa noche para la comitiva, que pudo salir a recorrer las calles principales de la ciudad.

A pocas calles del hotel, decidieron entrar a un establecimiento en el que probaron uno de los güisquis escoceses más vendidos en el mundo, llamado “Glenffiddich”, mientras compartían un par de quesos ‘formaggio’ como botana; hubo quien extrañó su tierra y mejor se decidió por el tequila y las alitas de pollo.

Antes de las diez de la noche salieron del establecimiento y pasearon una hora por las calles de Gotemburgo, antes de entrar en el restaurante “Thörn Ströms Kök”, donde comieron cortes de carne, vino, refresco, agua mineral y algunos postres de la región. La velada costó al municipio más de 5 mil 600 pesos.

En su tercer día en Europa, los queretanos conocieron el Instituto Tecnológico de Chambers; por la noche, volvieron al “hörn Ströms Kök”, pero esta vez invitaron a algunos miembros de la Cámara de Comercio de Gotemburgo, a los cuales, el municipio de Querétaro ofreció “canapés” como muestra de agradecimiento, consistentes en 70 sprit, que puede traducirse al español como bebida alcohólica.

El miércoles 19, fue el último día de actividades de la gira europea de Armando Rivera; se reunió con algunos empresarios y autoridades de Gotemburgo; la mañana siguiente, la comitiva desayunó en la ciudad, y regresó al hotel para guardar sus cosas y cerrar la cuenta. 

Por tres días de hospedaje se pagaron 26 mil 500 pesos, por llamadas telefónicas —realizadas en su mayoría por, Enrique Tirado y Sandra Shumacherse cobró al municipio casi siete mil pesos; finalmente, por el concepto de “parkbaren” se añadieron 2 mil 400 pesos a la cuenta, cargados en su totalidad al cuarto de Marco Guerrero. La cuenta final por cuatro días de estancia de la comitiva en el “Radisson” de Gotemburgo, fue de 46 mil 121 pesos, cifra que en Querétaro, alcanzaría para dos años de renta de una casa en el Cerrito Colorado.

El mismo jueves, la comitiva voló de nueva cuenta hacía París, “la ciudad de la luz”; un taxi —que les cobró más 800 pesos los llevó desde el aeropuerto hasta el Holiday Inn, ubicado en la calle de Vaugirard, entre edificios antiguos.

La comitiva pidió seis cuartos: el 116 y el 309 fueron registrados a nombre de Armando Rivera; el 602 y el 621, a nombre de Marco Guerrero; mientras que el 306 se lo asignaron Sandra Shumacher; y el 408 para el presidente de la Coparmex en Querétaro.

Dejaron sus maletas y minutos después caminaron por el boulevard de Clichy —calle inmortalizada en una pintura de Vicent Van Gogh hasta llegar al famoso cabaret “Moulin Rouge”, en donde pudieron disfrutar, entre plumas y lentejuelas, de una buena champaña; la cuenta final, por cuatro botellas de champaña y una más de vino, fue de 10 mil 387 pesos. Poco antes de la media noche la comitiva salió del lugar y fue a cenar a un restaurante cercano donde la cuenta ascendió a más de tres mil 600 pesos.

El jueves 21 visitaron bazares y almacenes parisinos, después regresaron al hotel y ya descansados se dirigieron a. la calle de Marbeuf, a sólo unos cuantos metros de los Campos Elíseos, en donde se encuentra el “Manray”, exclusivo lugar de reunión de las grandes estrellas internacionales del espectáculo, que posee una decoración de templo budista y en el que se puede disfrutar de la cocina internacional de moda. La cena costó 10 mil 800 pesos. Por todo el viaje, en suma, el municipio erogó 278 mil 546 pesos.

El “hermanamiento” de Bakersfield.

Antes de que acabara febrero de 2005, Armando Rivera comentó a la prensa que los gastos de su próximo viaje, con destino a Bakersfield, California, con el fin de un “hermanamiento académico, social y económico”, no superaría los 42 mil pesos y serían absorbidos por el municipio; efectivamente, los gastos fueron cubiertos por el erario pero no fueron 42 mil… el viaje costó 134 mil 920 pesos, esto es más de 3 veces lo anunciado.

El viaje se contempló entre el 3 y el 6 de marzo; antes de la fecha de partida, el municipio ya había realizado la compra de seis boletos a Los Ángeles, entre ellos el de Armando Rivera; el 9 de marzo —día en que el edil ya estaba de regreso en Querétaro— 16 boletos de avión más, fueron adquiridos. 

Y no fue la única irregularidad presentada en las facturas entregadas por la Unidad de Información Gubernamental, pues los nombres de quienes acompañarían a Rivera fueron tachados. Por otra parte, la prensa local afirmó que serían entre 32 y 36 personas, entre servidores públicos, regidores, miembros de la Subcomisión ciudadana de Asuntos Interinstitucionales, empresarios y miembros del H. Cuerpo de Bomberos, los que viajarían con Armando Rivera, pero solo fueron 22 las facturas por transportación aérea, las que reportó el municipio; esta anomalía aunada a varios días en los que ningún documento fue presentado, abre la posibilidad a que la información no esté completa y se haya gastado realmente más dinero del reportado.

Por lo pronto, el municipio reportó la compra de 22 boletos de avión para el viaje a Bakersfield, por lo que pagó casi 93 mil pesos. El miércoles 2 marzo, el alcalde llegó por la noche al aeropuerto de la Ciudad de México y se hospedó en el lujoso “Hilton Aeropuerto”, pues al otro día su vuelo saldría temprano y quería evitar el caos que representa ingresar al Distrito Federal entre semana.

Al día siguiente, se levantó temprano, pagó la cuenta y abordó el avión que lo conduciría fuera de nuestro territorio; por una noche de hospedaje, el municipio pagó cerca de 5 mil 600 pesos; lo que junto con alimentos, propina e impuestos, llegó a casi 7 mil pesos.

El mismo jueves, la comitiva llegó a Los Ángeles y se trasladó a Bakersfield, en donde se registró en el “Four Points by Sheraton”, ubicado en el corazón del distrito de negocios de la ciudad y a sólo 15 minutos del lago Ming. Posteriormente, rentaron una camioneta por 6 mil pesos y, luego se reunieron con el alcalde Harvey Hall.

El viernes 4, Rivera se reunió con el Consejo de Decanos de la Universidad estatal de California en Bakersfield, ubicada a unos cinco minutos del hotel y por la tarde, visitó la estación de Bomberos del lugar.

El sábado 5, recorrieron la comunidad y no resistieron la oportunidad de entrar a “Red Robin’s Rockin”, donde comieron aros de cebolla, sándwiches, pollos y ensaladas.

El último día de la comitiva en Bakersfield fue corto. La cuenta del hotel fue de casi 23 mil pesos; luego, se trasladaron a Los Ángeles y desayunaron en “Creative Croissants”, lugar donde pagaron por dos galletas, dos bolsas de papas fritas Chips y tres paninos una cantidad cercana a los 400 pesos. Después, iniciaron el viaje de regreso a México. 

Che Tango

La ciudad de Mar de Plata es el centro turístico, más importante de la República Argentina, cl clima subtropical y sus extensas playas permiten a sus visitantes encontrar, al mismo tiempo, tranquilidad, descanso, bullicio y diversión; conocida como “la ciudad feliz”, esta hermosa ciudad fue visitada por Armando Rivera a lo largo de seis días de noviembre del 2005, durante los cuales visitó los lugares más prestigiados de la ciudad costeña de Mar de Plata, así como de la capital argentina.

El objetivo “primordial” de la visita fue asistir a la Cumbre de las Américas, donde participaría en los trabajos del Primer Foro de Autoridades Locales, dentro del panel “El reto de los Gobiernos Locales en la lucha contra el desempleo y la pobreza” y, en particular, en la conferencia “El reto de los gobiernos locales en México”. 

Una semana antes, el municipio inició los preparativos para el viaje con la adquisición de los boletos de avión, por los cuales pagó 79 mil 200 pesos.

El martes primero de noviembre, Rivera Castillejos y sus acompañantes tocaron tierras argentinas e inmediatamente se dirigieron al “Alvear Palace”, hotel caracterizado por su privilegiada vista al mar y ubicado en el corazón de Recoleta, una de las zonas más exclusivas de Buenos Aires.

Después del descanso, caminaron por las calles de la capital entre sonidos del bandoneón argentino y el bullicio de una gran ciudad siempre en movimiento; luego, fueron hasta Puerto Madero, lugar en el que diversos restaurantes, bares y discotecas, animan el ambiente. Finalmente, decidieron entrar a Cabaña Las Lilas, restaurante en el que se puede disfrutar de la mejor cocina tradicional argentina; en el lugar, los queretanos probaron distintos cortes de carne, disfrutaron de ensaladas, botanas, refrescos y bebidas alcohólicas. La cena: casi 4 mil pesos, y de ellos cerca de mil 400 pesos por alcohol.

El miércoles fue un día de mucha actividad, pues visitaron el restaurante de cocina española Almacén Al Plato, ubicado en la calle de Jujuy, al norte de la ciudad; más tarde, entraron al Centro Comercial Alto Palermo y se tomaron unas cervezas en el restaurante “Di Caprio”.

Por la noche, la comitiva regresó al hotel y se arregló para asistir a la cena-show “Che Tango”, que se representaría en la Tanguería Shows, ubicado en La Boca, uno de los barrios más antiguos de Buenos Aires, cuyos principales atractivos son la calle “Caminito”, con bale y música de tango, y “La Bombonera”, sede del club Boca Juniors; en esta cena-show alcalde y comitiva consumieron 34 bebidas alcohólicas, 8 menús y 2 vinos, cuya suma alcanzó más de 5 mil pesos.

Al finalizar el show de tango -cerca de la una de la mañana—, se dirigieron de nueva cuenta a Puerto Madero para conocer la disco-restaurante étnico “Asia de Cuba”, sitio especializado en cocina internacional, pero en el que los comensales sólo se detuvieron para consumir mil 584 pesos en bebidas alcohólicas.

El paseo por Buenos Aires de ese día, costó al erario público 13 mil 500 pesos, de los cuales casi 4 mil se gastaron exclusivamente en cervezas, güisqui “Johnny Walker”, de preferencia y otro tipo de bebidas.

El jueves 3, Rivera y sus acompañantes dejaron Buenos Aires y se dirigieron a la ciudad que llaman “feliz”? por su ambiente de fiesta, su clima y sus playas, para acudir a la inauguración de la Cumbre de las Américas; la comitiva se hospedó de inmediato en el hotel “Amerian” ubicado en las afueras de Mar de Plata.

El sábado, la comitiva tuvo tiempo de visitar el Hipódromo Argentino de Palermo, ubicado sobre la Avenida del Libertador y que se caracteriza por su estilo arquitectónico “Belle Epoque”; en el lugar los viajeros probaron el tradicional bife de chorizo y de lomo, además consumieron ensaladas, cafés, refrescos y bebidas alcohólicas, mientras disfrutaron de alguna carrera de caballos.

El 5 de noviembre, la comitiva dejó el “Amerian” de Mar de Plata y regresó a Buenos Aires para hacer lo mismo en el hotel “Alvear Palace” de Buenos Aires, en el cual, según facturas presentadas al municipio, extrañamente nunca se dio de baja y pagó por el de baja y pagó por el periodo del 1? al 6 de noviembre, incluyendo servicios de lavandería, alimentos y bebidas, 55 mil 767 pesos. 

Según documentación proporcionada a este semanario, Armando Rivera gastó más de 152 mil pesos, en el viaje de seis días a Argentina, durante los cuales visitó algunos de los más prestigiados y lujosos lugares, además de hospedarse en hoteles cinco estrellas. 

Y todo esto sólo por Mar de Plata. Bakersfield  y Gotemburgo, que en suma implicó medio millón de pesos.

Y todo para “inversiones” y “hermanamientos”… O tendrá razón el senador panista Francisco Cevallos quien el 22 de mayo de 2004, cuando al regreso de Armando Rivera de Suecia, cuestionó la utilidad de estos viajes: “en los periódicos la información es de ocho columnas, pero la verdad es que se generan 20 empleos…” 

Otros gobernantes viajeros

El caso de Armando Rivera no es un hecho aislado. Baste recordar los constantes viajes del gobernador del estado, Francisco Garrido Patrón, quien, como parte de la promoción de Querétaro en busca de inversiones, ha visitado China, Alemania, España, Canadá, Italia y Estados Unidos, entre otros lugares.

Para documentar los gastos cargados al erario por sus constantes viajes, este semanario hizo la solicitud correspondiente ante la Unidad de Acceso a la Información Pública del Poder Ejecutivo del estado hace más de dos meses; la primera respuesta fue que se permitirían revisar los archivos de facturas exclusivamente de forma física y sin la posibilidad de obtener copias de los documentos, por lo que se presentó una inconformidad ante la Comisión Estatal de Información Gubernamental, el cuál, fue finalmente “desechado” alegando supuestas inconsistencias en el proceso de petición de documentos.

Cabe destacar que los viajes de trabajo de los gobernantes han venido en aumento, por lo que incluso ya algunos diputados priistas, como Hugo Cabrera Ruiz, han advertido sobre la necesidad de regularlos.

Hay que recordar el caso del alcalde de Peñamiller, Ruperto Alvarado Gudiño, quien a pesar del alto índice de marginación de su municipio, se fue a España. Y ni qué decir de las desafortunadas declaraciones del alcalde de Corregidora, David López Corro, quien al regreso de una gira hecha, también a la madre patria, dijo que había visto “un bufete de senos”, lo cual desató una enorme polémica en el estado.

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