El Roble: 17.8 mdp en adeudos y 180 demandas

Autoridades de Colón reafirmaron el fraude inmobiliario de El Roble, sin embargo, sus facultades no les permitieron influir en una posible resolución.
El desarrollo inmobiliario de El Roble, en el municipio de Colón, mantiene una deuda por 17 millones 800 mil pesos por la compra de 28 lotes de construcción. A pesar de que los afectados han sostenido diversas reuniones y protestas, la empresa busca seguir con los procesos legales hasta que una instancia jurídica determine la magnitud del fraude.
Este 12 de agosto, el grupo de afectados visitó las oficinas de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología del municipio de Colón para sostener una reunión con el representante legal, José Martín Sandoval Soto, y J. Rogelio Ledezma Torres, el director comercial de la empresa responsable del supuesto fraude: Generación de Desarrollos Sustentables.
No es de, “hay es que este se pone más bravo o este tiene más formación o este si me lo chamaqueo, aquí es todos parejos… los compromisos ahí están”, aseguró Mario Ramírez, un afectado de El Roble, quien ha llevado la organización del grupo desde sus inicios.
A los afectados se les prometió la propuesta de un acuerdo (para saldar los pagos) en las próximas 24 horas, pero, los perpetradores del fraude no se conectaron a una videoconferencia programada y continúan ignorando a los afectados hasta el cierre de esta edición.
“Yo todo el tiempo estuve solicitando vía correo mis recibos fiscales, de los cuales nunca nos los quisieron dar… cualquier otro fraccionamiento siempre nos otorga un recibo fiscal, ustedes jamás lo hicieron”, señaló la afectada Lupita Morales en contra del representante legal de la empresa.
Ese hecho ocurrió a pesar de que a la reunión acudieron autoridades como la secretaría de Gobierno del municipio de Colón, Rosalva Miranda Luna; el director jurídico del municipio, Francisco Vega Prado; y José Guadalupe Hernández Hernández, el secretario de Desarrollo Urbano y Ecología de Colón, quién aseguró que este desarrollo no cumplió una serie de 7 pasos para poder empezar a vender, entre ellos, el permiso para tener una licencia de venta de lotes.
“Todavía les falta una serie de cumplimientos, dictamen de uso de suelo, estudios técnicos, factibilidades, licencias de ejecución de obras de urbanización y, obviamente, llegar a la venta de lotes” afirmó Hernández Hernández, secretario de Desarrollo Urbano y Ecología del municipio de Colón.
Es decir, que las autoridades simplemente fungieron como observadores y testigos de la reunión porque no pudieron influir en la creación de un entorno legal y de justicia; incluso se negaron a firmar el documento donde se estipulaban los montos pedidos para la recuperación del daño.
Los defraudados compraron sus terrenos hace poco menos de ocho años y realizaron inversiones de cientos de miles de pesos (o muchos miles más), todo variaba según la cantidad de lotes que se compraron por persona: en este caso, se está buscando la reparación del daño por 28 lotes, pero, aseguraron que existen más grupos de personas afectadas por este desarrollo; una cifra que, exponencialmente, puede llegar hasta los 30 mil lotes afectados.
Además, la empresa Generación de Desarrollos Sustentables tiene alrededor de 184 demandas en su contra, según el portal del Poder Judicial.
¿Por qué es un fraude?
La historia comenzó en el 2017, cuando la desarrolladora promocionó e inició El Roble: un proyecto que prometía ser el impulso del desarrollo económico y social en el municipio de Colón. Según las palabras del exgobernador José Alejandro Ochoa Valencia en la ceremonia de la primera piedra del proyecto (fue alcalde de Colón por el Partido Acción Nacional en los periodos del 2015-2018 y 2018-2021). Asimismo, en ese evento y en el proyecto en concreto, estuvieron participando integrantes de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, como el titular, Marco del Prete Tercero.
Gracias a esta promoción, personas como Mario, Miguel, Luis, Jorge, Angélica, Javier, y muchos más decidieron invertir (en el 2018) con el fin de construir un patrimonio para sus familias en cinco años. Fecha la cual tendría que haber estado completo el fraccionamiento, según la promesa de los desarrolladores, en su publicidad.
Hoy, a más de 90 meses de este suceso, el lugar luce completamente abandonado, hay una construcción grande y gris a modo de domo de entrada, no hay instalaciones básicas, existe una pavimentación regular en algunas zonas, material de construcción al interior del domo, un lago artificial que la mayoría del tiempo está vacío y unas pequeñas oficinas de venta (donde aseguran estar siempre para cualquier aclaración).
“Yo tuve que venir de la Ciudad de México, así como suena, a cazarlos, para que me firmaran el acuse del convenio que se había acordado”, explicó Miguel Ortega, un afectado que vive y trabaja en la Ciudad de México; a la fuerza logró que le firmaran un trato de convenio de pago, el cual, no fue respetado por la empresa.
El tiempo avanzó y la construcción se paró, pues, entró la pandemia del COVID-19, lo cual, fue usado por la desarrolladora “como excusa” para explicar el retraso en la construcción del fraccionamiento. En realidad, para ese momento ya debería de haber estado construidas las amenidades como el campo de golf, un centro comercial, un club deportivo, un centro médico y, por supuesto, la instalación de viviendas.
Así se llegó hasta abril del 2025, cuando distintos afectados se asociaron para exponer en una rueda de prensa, el fraude que actualmente siguen sufriendo. Ahí informaron de la existencia de demandas penales o mercantiles en contra de los desarrolladores, así como de la falta de apoyo de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y de las fiscalías a la hora de realizar la investigación, pues siempre les comentaban que ellos no han sufrido un fraude por el tipo de contrato que se firmó.
Según los afectados, están siendo defraudados por cuatro factores específicos: el fraude genérico, una asociación delictuosa, administración fraudulenta y delitos contra el orden y el desarrollo urbano. De igual forma, cada cierto tiempo la empresa vuelve con nuevas promesas, lo que ha mantenido el fraude.
“Yo tengo un acuerdo, ¿Sí me van a cumplir o no me van a cumplir? … Si ustedes ofrecen llegar acuerdos, hagan acuerdos que sepan que los van a cumplir, si no, no tiene ninguna validez un acuerdo que ustedes estén ofreciendo” sentenció, Jorge, un afectado que actualmente tiene un trato para la devolución de su dinero, pero no ha sido pagado.
El camino los ha llevado por distintas reuniones y diálogos donde muchas veces no han obtenido una respuesta favorable. Las últimas fueron en la fiscalía, donde presentaron sus denuncias; En una reunión, en el lugar donde se iba a construir El Roble, se acordó la devolución de su dinero y, esta última, en las oficinas del municipio de Colón; donde ofrecieron una negociación para obtener su dinero con la promesa de una respuesta en las próximas 24 horas, la cual, no fue respondida.
El modelo de operación
Por su parte, el grupo de defraudados aseguró que esta desarrolladora está relacionada con la que está creando los desarrollos de El Encino y de Quercus, en el municipio de Huimilpan, que lleva por nombre Grupo Desarrollador Camelot. Ambos lugares denuncian, que han tenido retrasos en la construcción similares a los casos ocurridos en el desarrollo de El Roble.
Por ejemplo, en Quercus, existen algunas casas que no tienen una conexión directa de agua y drenaje o de electricidad, por lo que tienen que colgarse de otros lugares u obtenerla de otra forma; igualmente, al momento de la compra se prometió la creación de un campo de golf que actualmente, se encuentra descuidado.
Y, muy cerca de ahí, en el fraccionamiento de El Encino, denuncian que se encuentra en condiciones de abandono, ya que, existía la promesa de un campo de golf que hoy en día ya ni siquiera tiene los permisos para poder realizarse. Además, la casa club del lugar, la alberca y el lago se encuentran abandonados e incluso algunos ya están clausurados.
“Yo les preguntaba que me mandaran evidencia de los avances… Yo me daba mis vueltas y yo dije caray, no corresponde las evidencias que supuestamente me están mandando con el avance… Resulta que me mandaron fotos del sábado, yo vine al otro día y nada de eso había” comentó, Miguel Ortega.




