El teatro que desnuda el mayor miedo masculino

Masculinidad. Miedo. Desdoblamiento. Dentro de cuatro paredes con una luz amarillenta, encontramos al hombre, lleno de temor a que se le arrebate su masculinidad. “Los invencibles”, una obra presentada por Arteatral CUT y La Miscelánea teatro, bajo la dirección y dramaturgia de Ernesto Galán, nos invita a cuestionar las masculinidades desde el ano, a través de figuras Shakesperianas y la cultura pop.
La puesta en escena gira en torno a Macbeth, Otelo y Titus Andronicus, personajes creados por William Shakespeare, hombres “fuertes”, líderes y soldados, solo que a esta obra regresan afeminados, con unas largas uñas extravagantes, pero, sobre todo, temerosos de perder su hombría y con la prohibición de tener sentimientos, porque, los hombres sólo sienten cuando beben.
¿Qué hace un hombre sin su “culo”?
En entrevista para Tribuna de Querétaro con Ernesto Galán, habló de la importancia de cuestionar la masculinidad hegemónica desde el ano, ya que, según explicó el director, desde una mirada antropológica e histórica, el hombre que tiene prácticas anales pierde todos los privilegios de ser hombre, se vuelve un ser dudoso y sospechoso de traicionar el pacto patriarcal.
Ernesto refiere al miedo de los varones tanto heterosexuales como homosexuales de ser tocados de manera anal: “también entre nosotros (la comunidad LGBT´+) está inserto el hecho de la masculinidad hegemónica. Los roles, que se hacen partícipes el pasivo y el activo. Dentro de la comunidad, muchas veces el pasivo es el que pierde el poder, porque entonces se le asocia el ejercicio de lo femenino y a lo a lo femenino se le asocia como un ejercicio de lo débil” declaró.
En cuanto a los hombres heterosexuales añadió: “cuando se construyó la obra encontrábamos varios artículos en México sobre todo de esta leyenda urbana de que los hombres muchas veces, ni siquiera se limpian el culo cuando van al baño porque tienen miedo a tocarse, tienen miedo a qué pueden encontrar ahí, a qué eso se asocie a la pérdida de la masculinidad”.
El dramaturgo espera que los espectadores de la pieza teatral puedan cuestionar que es un hombre, cómo se construye y cómo se encarna: “Urge preguntarlo, el mundo sigue dirigido por hombres. Preguntémonos qué es un hombre, porque las dos potencias mundiales ahora mismo las están llevando dos hombres y creo que las cosas no van bien” añadió.
Composición
En esta obra nada es casualidad, pues cada elemento audiovisual está pensado para encajar en el discurso que se quiere transmitir, desde la música de Divas Pop hasta la luminosidad del teatro.
En cuanto a la propuesta lumínica, tomó dos líneas: por una parte, representar una fogata donde los hombres se reúnen a conversar y a embriagar, porque la tesis, de acuerdo a Ernesto, es que solo es en esos momentos cuando los hombres se permiten sentir. Por otro lado, esa luz íntima amarillosa que representa la cavernosidad anal.
En el caso de las imágenes, vemos a los personajes Shakesperianos intervenidos a través de la cultura pop y la cultura LGBT. En términos de sonoridad, durante toda la pieza escuchamos a Divas del pop dando intención a la acción de los protagonistas.
Hablando de la obra y los personajes, quienes fueron interpretados por Alex Flores (Macbeth), Fabricio Garay (Titus Andronico) y Daniel Morales (Otelo), Ernesto comentó: “muchas cosas que se dicen ahí son mías y hay cosas privadas que ya son del dominio público. Creo que tiene que ver con eso, atravesarlos por mí y por cada uno de ellos también (los actores)”.
Finalmente, el director concluyó la entrevista: “Hombre, si quieres conocer el enigma de que es un hombre, suelta la esfinge”.






