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“Encapsular la información”

Por: Darwin Franco

“¿A quién le gustaría tener a un maestro de éstos (violentos) dando clase a sus hijos y además sin valores?”, precisa un reportero de Excélsior cuando trasmite “en vivo” el desalojo de los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de la plancha del Zócalo por parte de la Policía Federal, el pasado 13 de septiembre.

En cabina, las periodistas que conducen en Internet los diversos enlaces de este diario afirmaron lo siguiente: “Tienes razón la autoridad ya había tolerado mucho”, “Es legítimo el uso de la fuerza pública y además es necesario porque se requiere limpiar y recuperar el Zócalo para la celebración del Grito de la Independencia”.

En otro streaming de Milenio TV se escuchó algo similar: “Fundamentales la celebración del grito por lo que la acción de la autoridad es legítima, además los policías no vienen armados porque su objetivo es encapsular a los manifestantes para retirarlos del Zócalo”, a lo que agregó: “Ya se les había dado dos horas para retirarse, pero ahí se quedaron así que deben afrontar las consecuencias de sus acciones”.

En medios internacionales como CNN México, la línea editorial no parecía tener una apreciación distinta: “Los maestros se están preparando para atacar a la autoridad, la cual responderá con contundencia las agresiones… aunque se anunció que sólo usarán fuerza moderada. El objetivo es encapsular a los manifestantes”.

Más tarde cuando la Policía Federal había entrado al Zócalo, el reportero Rey Rodríguez, en un nuevo enlace, informó: “La policía está limpiando el Zócalo (…) ha logrado recuperar el lugar para celebrar el Grito de la Independencia”.

Si uno se pliega a la información generada por estos medios y al lenguaje desplegado por sus reporteros para precisarla es contundente el mensaje que nos mandan para minimizar –desde el lenguaje- el despliegue de la fuerza pública (el cual podrá ser legal, pero no necesariamente legítimo), pero también para precisar desde este uso lingüístico el carácter criminalizador y despectivo con el cual se construye (y ha construido) la representación social y mediática del maestro del CNTE.

Cuando al maestro se le nombre vándalo o persona sin valores se están diciendo muchos cosas más que esto; cuando la tolerancia se usa como un motivo que justifica la violencia se está siendo copartícipe de dicha acción; cuando se utilizan como sinónimos lo legal y la legalidad el mensaje que se envía hace parecer que todo uso de la fuerza pública es siempre justificable; cuando se opta por decir que a los manifestantes se les “está encapsulando” se resta peso a la fuerza de las acciones que derivaron en el acorralamiento, arresto y agresión de los mismos.

El peso y poder de las palabras en el ejercicio periodístico no es cosa menor y la cobertura que aconteció alrededor del desalojo del Zócalo ejemplifica –vía el lenguaje- parte fundamental de la línea editorial de los medios que se avocaron a su cobertura.

Si uno revisa las portadas de los principales diarios nacionales un día después del desalojo (14 de septiembre) verbos como: “limpiar y recuperar” dominaron la expresión de las acciones orquestadas por la Policía Federal, lo cual es muy grave en términos informativos porque si usamos “limpiar” para expresar lo sucedido se está diciendo que la autoridad (que llamó al diálogo) únicamente buscaba arrancar del lugar (el Zócalo) la suciedad que ahí imperaba y que, por tanto, la única acción posible era la “recuperación” del espacio (plenamente público) que “otros” (los indeseables, quienes lo ensuciaban) habían acaparado de mala manera.

“Recuperar”, entonces, es una acción que precisa el triunfo de aquellos que (sin importar los medios) tienen nuevamente el control del espacio que hoy está limpio de manifestantes (¿Se puede liberar un espacio que no fue tomado a la fuerza, pregunto?).

¿En dónde y por qué se generaron estas expresiones con las que los medios y los periodistas informaron (nombraron) el desalojo de los maestros del CNTE del Zócalo? ¿Por qué, en el mismo uso del lenguaje periodístico, decidieron encapsular así la información?

¿Por qué los streaming ciudadanos (colocados detrás de los manifestantes y no detrás de los policías como la mayoría de estos medios) no encapsularon así la información?

¿Hay línea detrás de esto o, simplemente, a los medios y sus periodistas se les ocurrieron las mismas palabras para nombrar a la violencia que con sus propios ojos y a través de los lentes de sus cámaras encapsularon ayer en el Zócalo?

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