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Falta de infraestructura, una barrera para estudiantes con discapacidad

El programa “La UAQ incluye a todos” ha logrado concientizar y adaptar los espacios universitarios

Sara Mandujano / Mar Robledo

PARA DESTACAR: Edgar Guevara, del programa “La UAQ incluye a todos” agregó que actualmente se cuenta con 22 por ciento de espacios totalmente accesibles y 42 por ciento parcialmente accesibles, un avance notorio y de utilidad para muchas personas que tienen alguna discapacidad, consideró.

En la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) hay 45 estudiantes, nueve profesores y cinco empleados administrativos con alguna discapacidad. Entre ellos, Reynaldo Lugo Escobar, estudiante de Comunicación y Periodismo, quien tiene una discapacidad visual y reconoce que aún falta mucha sensibilización en el tema.

Reynaldo explicó que aún existe rechazo hacia las personas con discapacidad dentro y fuera de la Universidad, pero en los últimos años se han logrado varios avances en materia de infraestructura, así como en la capacitación y concientización de profesores y estudiantes.

Aun así, el estudiante universitario consideró que aún existen muchos aspectos que trabajar en la inclusión de las personas con discapacidad, ya que existen maestros que no saben cómo aproximarse a ellas y se mantienen encasillados en modelos educativos antiguos.

“No culpo a la sociedad estudiantil, profesores, ni a nadie, porque al fin y al cabo es una cultura que no se conoce, pero que debe ser estudiada y trabajada. Lo importante es tratar de erradicar en su totalidad cualquier barrera para que cualquier persona pueda tener acceso al conocimiento”, consideró.

Añadió que fuera de la Universidad la cultura vial no considera a quienes cuentan con una discapacidad y en su caso, contó que los automovilistas no respetan el bastón y cuando trata de cruzar, no se detienen para cederles el paso, aun cuando ya esté debajo de la banqueta.

Lugo Escobar comentó que otra problemática es el transporte público, ya que a los operadores solamente les importa cerrar la cuenta de buena manera y no les importa si el que se sube es una persona con discapacidad visual o alguien de la tercera edad.

Al respecto, Reynaldo Lugo consideró que las autoridades pueden realizar algunas acciones para facilitarles el tránsito por las calles o en el transporte público, como informarles en qué calles se realizan obra públicas, de la misma forma en que se avisa a los automovilistas.

Recalcó que es necesario tomar conciencia de que una persona con discapacidad visual necesita más ayuda que una persona “normovidente”: “No se trata de llevar a la persona discapacitada al punto al que se dirige, pero no nos cuesta nada ayudarlo a pasar la calle, ayudarlo a tomar el camión o incluso, brincarlo si hay un zanja o una alcantarilla”, apuntó Lugo Escobar.

“No existía la preparación suficiente”

Edgar Guevara Hernández es licenciado en Lenguas Modernas y actualmente colabora en el programa “La UAQ incluye a todos”, que se plantea obtener mayores recursos para la Universidad y así ayudar a las personas que tienen alguna discapacidad.

Recuerda que antes de arrancar el programa se habló con varios profesores de la Preparatoria Bicentenario y notaron que pese a la sensibilización en el tema, no contaban con la preparación suficiente para incluir a los estudiantes con discapacidad en sus clases.

Esa fue la problemática que buscó atenderse mediante una oficina para estudiantes con discapacidad, en donde se les otorgarían becas, tutorías y otros apoyos. No obstante, con esas acciones no era suficiente y se tenía que continuar en el tema, apuntó Guevara.

De esta forma, se lograron bajar recursos con distintos proyectos. Aunque finalmente no todos los gastos se cubren con ese dinero y también se requiere el apoyo de cada área de la Universidad. Guevara Hernández destacó que actualmente no hay un presupuesto fijo para los estudiantes con discapacidad y solamente se planifica anualmente la cantidad requerida en los distintos campus, además de algunas solicitudes de apoyo a la Rectoría.

“Sí ha sido muy marcado el apoyo en esto, el equipamiento de la primer sala “Tifotécnica”, que fueron casi 200 mil pesos y con los que se cubrieron totalmente los gastos de capacitaciones en lenguaje de señas, entre otras cosas”.

Edgar Guevara añadió que actualmente, dentro del Centro Universitario, se cuenta con 24 cajones de estacionamiento para personas con discapacidad, con buena señalética y pintados, siete elevadores y se planea poner uno más en el Campus Aeropuerto, además de baños adaptados, rampas apegadas a las normas, guía táctil y 50 postes con información en braille.

Edgar Guevara agregó que la UAQ actualmente cuenta con 22 por ciento de espacios totalmente accesibles y 42 por ciento parcialmente accesibles, un avance notorio y de utilidad para muchas personas que tienen alguna discapacidad, consideró.

Incluir significa quitar barreras, porque se está pensando en los demás. Se han abandonado prejuicios y hay un cambio de pensamiento impresionante en las personas que están dispuestas a aprender. Guevara reconoce el apoyo de quienes se han acercado.

“‘¿Para qué tenemos rampas, si no hay alumnos en silla de ruedas?’ Al contrario, no tenemos alumnos en sillas de ruedas, porque no hay rampas. Entonces reflexionemos, si en transporte, escuela y muchos otros lugares quitáramos tantas barreras, las situación sería distinta”.

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