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Flora invasora amenaza al ecosistema y a la población

Mahinda Martínez señaló que en la actualidad las principales vías de acceso para estas especies invasoras son: el cambio de uso de suelo y la utilización de especies altamente agresivas como ornamento en la ciudad.

Los constantes cambios de uso de suelo en el municipio Querétaro así como la utilización de especies “muy agresivas” como ornamento, favorecen la propagación de especies vegetales invasoras, las cuales tienen serias repercusiones en la salud de los ecosistemas e incluso en la de los ciudadanos, apunta Mahinda Martínez, bióloga investigadora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), las especies invasoras son plantas o animales que de forma accidental o intencionalmente llegan a determinado ecosistema o hábitat, a cuyas poblaciones se adaptan a tal grado que consiguen colonizarlo y son potencialmente capaces de desplazar e incluso eliminar a las especies nativas.

Sin embargo, Martínez puntualizó que no necesariamente se trata de especies introducidas, aunque son éstas las más agresivas; también puede tratarse de especies nativas cuyo depredador natural ha desaparecido, permitiéndoles invadir el terreno. En el caso del valle de Querétaro, refirió, el muérdago da muchos problemas, sobre todo a partir de que la gente dejó de darla de comer a los animales.

“Está invadiendo todos los mezquites, todos los huizaches, muchísimas plantas ornamentales y esa es una planta parasita que estresa mucho a la planta en la que crece, entonces estás perdiendo muchos árboles, mucha diversidad; es una planta nativa que está expandiendo su rango”, indicó.

Sean introducidas o no, la principal preocupación con las especies invasoras es que desplazan a las especies nativas, con las que la fauna e incluso la población local se encuentra típicamente familiarizada. Son plantas a las cuales se les sabe aprovechar al máximo y tiene un importante valor al interior del nicho ecológico, de acuerdo con lo que dice Martínez.

El empobrecimiento de la diversidad en una determinada área es el signo más evidente de que existe una especie invasora “en vez de que veas flores de diferentes colores o diferentes tipos de plantas ves solo una cosa, tienes un panorama muy uniforme”, explicó, lo cual propicia la pérdida de recursos disponibles de la fauna local y deteriora el ecosistema.

Además del impacto en la flora y fauna local, las especies invasoras están en condiciones de afectar la salud de la población humana. Muchas de estas plantas “son polinizadas por [medio del] viento, entonces producen muchísimos alérgenos y hay reacciones muy adversas” mientras que otras resultan ser tóxicas, puntualizó la bióloga.

Uso de suelo, vía de acceso

La aparición de especies invasoras no es tema menor puesto que, como menciona la especialista, causan fuertes alteraciones al interior del ecosistema e incluso en las personas. Su introducción en el territorio queretano tiene muchos orígenes: accidental o intencional. Por ejemplo, la dispersión de semillas por vía aérea o traídas por fauna capaz de recorrer grandes distancias es una vía de acceso completamente accidental.

No obstante, una forma común es pensar en un supuesto beneficio respecto a las plantas nativas, motivo de su incersión en el ecosistema local. “Por ejemplo muchos pastos se han metido como posibles forrajeros para vacas y cabras y luego resulta que a los animales no les gusta, no se los comen y empiezan a generar invasiones muy importantes”, compartió.

Sin embargo, Mahinda Martínez señaló que en la actualidad las principales vías de acceso para estas especies invasoras son el cambio de uso de suelo y la utilización de especies altamente agresivas como ornamento en la ciudad: “Una alteración muy fuerte da entrada a plantas más agresivas, una vez que te deshaces de la cobertura vegetal original, inmediatamente las que van a entrar son las introducidas y las más agresivas”.

Por otro lado “meten como ornamentales plantas muy agresivas”, si bien el ecosistema al interior de las ciudades se encuentra altamente alterado, la utilización de especies cuya propagación resulta muy sencilla termina por afectar zonas de conservación.

El eucalipto mata todo lo demás

La académica hizo una valoración de las principales especies invasoras que afectan a la entidad. Entre ellas se destacan especies australianas arbóreas, como las acacias (Jacaranda), las pertenecientes al género ‘ficus’ y los eucaliptos. Ésta última, durante años fue la predilecta para realizar actividades de reforestación; no obstante es “una especie altamente agresiva; impide que algo se instale abajo porque suelta un químico que mata todo”.

El eucalipto no es la única especie que afecta al municipio capitalino. La ‘maromera’ -también conocida como planta ‘trotamundos’-, reconocida porque en temporada de sequía forma esferas de ramas secas y amarillentas muy ligeras que ruedan por los llanos y carreteras representa también una especie maligna para el ecosistema. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) la define como una planta exótica altamente invasiva en zonas con suelos salados, con una amplia distribución en la zona del Bajío. Pueden desplazar a otras especies, dado que no tienen “competidores”.

Esto último, aunado a su gran aforo para dispersarse, ofrece el escenario perfecto para que extensas áreas se vean afectadas; entre ellas la del anillo vial Fray Junípero Serra, subrayó la catedrática. Existe una gran cantidad de casos, tantos que muchas veces pasan inadvertidos por los ciudadanos, un claro ejemplo es el pasto rosa, explicó.

La Conabio lanzó una hoja técnica en la que afirma: “este pasto africano se ha extendido a lo largo de las carreteras de México en los últimos 20 años. Actualmente, está empezando a invadir vegetación natural, sobre todo matorrales xerófilos [es decir: de climas semisecos]”. Este tipo de vegetación es típica de la zona del valle de Querétaro, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Erradicación, tarea difícil

El control y erradicación de las especies invasoras no es algo sencillo puesto que los programas requieren de largos periodos de tiempo para surtir efecto y este es precisamente el mayor impedimento que encuentran los científicos al momento de querer implementar alguno, explicó la especialista Mahinda Martínez.

“Un programa [gubernamental] bien llevado tendría que tener metas a corto, mediano y largo plazo; si no, no tienes ninguna oportunidad”, aseveró. Martínez también consideró que la actual administración desconoce existe un serio problema de flora invasora en Querétaro: “yo creo que ni siquiera se han dado cuenta […] meten como ornamentales plantas muy agresivas”.

El control de las especies invasoras requiere de establecer esfuerzos conjuntos entre instituciones especializadas en la materia y el Gobierno del Estado, consideró la investigadora. Finalmente, Martínez esclareció que las ventajas que representa usar vegetación nativa son amplias, puesto que se encuentran adaptadas a las condiciones climáticas tienen menos requerimientos de agua y no requieren de ser podadas constantemente.

 

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