San Juan del Río, víctima del saqueo arqueológico: INAH prepara rescate

San Juan del Río es una de las localidades con un mayor registro de saqueos a sitios arqueológicos en el estado de Querétaro, lo que representa un obstáculo para el proceso de resguardo y protección de los patrimonios nacionales, advirtió Fiorella Fenoglio Limón, arqueóloga e investigadora en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Fiorella Fenoglio aseguró que las zonas arqueológicas en San Juan del Río han sufrido históricamente saqueos constantes, ya que suelen sustraerse piezas de las áreas para venderlas.
Señaló que, además de la pérdida que se produce de estos objetos, también puede haber afectaciones en las zonas donde se realizaron los saqueos, ya que en la mayoría de las ocasiones estas sustracciones se realizan dañando la estructura que resguardaba los elementos.
Fenoglio informó que a partir de junio se pretende realizar en el Barrio de la Cruz un proyecto arqueológico que permita a los investigadores profundizar en la historia de la zona, puesto que en este lugar se encuentra una de las estructuras más relevantes de San Juan del Río: el Cerro de la Cruz. La importancia de este lugar radica en el hecho de que en esta área se identifican los cimientos del primer asentamiento sedentario existente en la entidad de Querétaro.
Frenar saqueo y rescatar la historia
El proyecto arqueológico del Cerro de la Cruz tiene dos objetivos primordiales explicó la arqueóloga, quien es codirectora del mismo: 1) ya otros estudios realizados con anterioridad demostraron que esta zona arqueológica ha tenido tres ocupaciones de diversas culturas a lo largo de su existencia, por lo que en esta nueva investigación se pretende ahondar en el conocimiento de la primera ocupación del área; 2) se planea la restauración y conservación de las piezas que se recuperen del sitio.
Al momento, se cuenta con evidencia de que la primera ocupación fue un asentamiento Chipícuaro del año 500 AC, en la era preclásica, cuando la zona que hasta el momento era semidesértica sufre un cambio ecológico que permite más lluvias y mejoran las condiciones para la agricultura. La segunda ocupación tiene lugar aproximadamente en el año 100 D. C., cuando grupos de centro de México migran desde Cuicuilco y se instalan en el Barrio de la Cruz; la tercera ocupación se registra ya en la época epiclásica.
Fenoglio Limón destacó que la trascendencia de la zona es porque es el sitio que se encuentra en mejores condiciones y el que presenta una arquitectura que data desde la era preclásica, lo que permite investigar más acerca de las urnas cívico-ceremoniales encontradas en el lugar y también sus zonas habitacionales; con esta nueva investigación será posible comprender las fluctuaciones ocupacionales habidas en San Juan del Río.
“Proteger los sitios arqueológicos es aprender a valorarlos”
“Lo principal que se tiene que hacer para proteger estos sitios, es aprender de ellos y respetarlos, cuando nosotros conocemos la importancia de lo que está contenido en los sitios lo aprendemos a valorar, lo aprendemos a apreciar y proteger”, Fenoglio manifestó que es necesario que la ciudadanía comprenda que más allá de un beneficio material, estas zonas arqueológicas son una fuente de conocimiento, por lo que es fundamental resguardarlas e investigarlas.
Comunidad emocionada por rescate cultural
Karla Álvarez, residente del Barrio de la Cruz, expresó que la comunidad se encuentra muy emocionada con el proyecto que se pretende llevar a cabo y considera que esta investigación es beneficiosa para la población, puesto que se trata de un recate cultural que puede propiciar que la gente se interese más por su historia. ¿
Álvarez manifestó que, aunque anteriormente la población estaba más informada sobre la trascendencia de la zona arqueológica a la que son cercanos, es la juventud la que muestra una desmotivación por acercarse a aprender más sobre este patrimonio nacional, por lo que es crucial poder llamar su atención, lo cual se pretende lograr con actividades como la celebración del Equinoccio de Primavera, que tuvo lugar el viernes 21 de marzo.
“Mucha gente, como no le da el valor que debe de tener, suben y hacen destrozos, hay gente que ha intentado desacomodar pistas cuando pues es algo histórico, no es cualquier montón de piedras que ves ahí”, Álvarez indicó que es necesario el garantizar la seguridad de la zona arqueológica, ya que esta ha sido dañada en varias ocasiones derivadas del desconocimiento de su importancia.
Finalmente, Fenoglio puntualizó que en San Juan del Río también se tiene el proyecto de resguardar los murales que se encuentran en la zona arqueológica de El Rosario, sitio que ha sido continuamente dañado por los saqueos realizados en el lugar, por lo que se teme que también los murales puedan verse afectados.

