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Una vuelta en U, derechos humanos con Calderón: AI

Hubo un incremento de mil por ciento en el número de quejas que la CNDH recibió en este último sexenio

Por: Lourdes Durán Peñaloza

Una vuelta en U. Así es como Amnistía Internacional (AI) México interpretó, en materia de derechos humanos, los años que Felipe Calderón Hinojosa estuvo al frente del país.

Las razones: un incremento que rebasa el mil por ciento en el número de quejas que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ha recibido en los últimos años por desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y casos de tortura, así como el desinterés de las autoridades mexicanas de atender las desapariciones de migrantes centroamericanos en el país.

Para Alberto Herrera Aragón, director ejecutivo de Amnistía Internacional en México, los últimos seis años vinieron a dar al traste con los avances en la materia, aun cuando la apertura de sistemas de escrutinio internacional, en el 2000, hizo suponer a la organización no gubernamental una mejora progresiva en materia de derechos humanos.

“Hay un reconocimiento de que el Ejército está llevando a cabo labores de manera sistemática que están concluyendo en muchas ocasiones en violaciones graves de derechos humanos”, aseguró Herrera Aragón durante su visita a Querétaro, en el marco de la inauguración del diplomado en Derechos Humanos que oferta la Facultad de Filosofía.

La problemática, de la cual Querétaro no está exento, ha propiciado que ésta y otras organizaciones insistan en hacer rendir cuentas a los funcionarios directamente implicados en violaciones de derechos humanos.

“Eso no lo vamos a dejar de decir (…) Nos llegan reportes de muchos estados de la República, al grado que vamos a tener que publicar el próximo año un informe justamente centrado en el tema de las desapariciones”.

 

Gobierno ha procurado ‘invisibilizar’ casos de migrantes centroamericanos

Uno de los temas relacionados con la violación de derechos humanos que actualmente es prioritario para Amnistía Internacional en México es el que atañe a los migrantes centroamericanos. Sobre todo, porque la organización avizora que el nivel de su gravedad va en aumento.

Entrevistado antes de su participación en la mesa redonda “Conciencia frente al olvido: la urgencia de conocer y reconocer los derechos humanos en México”, realizada en el aula magna de la Facultad de Filosofía, Herrera Aragón recordó que hace dos años, Amnistía Internacional reportó –según sus propias investigaciones– que seis de cada 10 mujeres centroamericanas que llegaban a albergues en el sur del país habían sido agredidas sexualmente.

Para el abogado, el hecho de que no se cuente con una base de datos que permita dimensionar este fenómeno y tener una radiografía medianamente completa de sus implicaciones, imposibilita el cruce de información para saber el paradero de los migrantes centroamericanos desaparecidos en México.

“Tuvo que venir el equipo argentino de Antropología Forense, que es una ONG, para hacer exhumación de cadáveres en Tapachula.”

Lo más preocupante del caso, dijo, es que en su último informe, Calderón no hizo ninguna alusión al tema.

“El fenómeno ha sido completamente invisibilizado por las autoridades (…) ¿Cómo es posible que el Presidente de la República no haga un reconocimiento mínimo a una realidad que arroja más de 20 mil secuestros al año?”, advirtió.

El director ejecutivo de AI atribuyó la omisión de las autoridades a que estas personas, al no contar con documentos oficiales, no tienen posibilidades de contribuir en actividades económicas productivas en el país, razón por la cual han sido desplazados.

 

Peña Nieto asumirá en “condiciones extremadamente deficitarias”

Alberto Herrera reconoció que así como ha habido un retroceso en materia de derechos humanos, la movilización social ha ido creciendo –pone el ejemplo del movimiento estudiantil #YoSoy132–, y cada vez es más, apuntó, la gente que se está moviendo.

Lo peor que podría hacer Peña Nieto al llegar a la Presidencia de México, aseguró, es ignorar las voces de estas personas, que no están dispuestas a dar marcha atrás en temas de derechos humanos.

Es “una urgencia que Enrique Peña Nieto va a tener que asumir de manera inmediata cuando llegue a la Presidencia. Va a entrar en un gobierno que se encuentra en condiciones extremadamente deficitarias en materia de derechos humanos”.

A su parecer, el surgimiento de nuevos mecanismos de rendición de cuentas y de escrutinio internacional es otro factor que cambia radicalmente el panorama y modifica las condiciones de trabajo bajo las cuales deberá operar el nuevo gobierno.

“El último gobierno priista que hubo en México (…) trabajó en condiciones muy diferentes a las que existen en estos momentos en el país; en este momento no pueden las autoridades mexicanas voltear la cara u obviar los mecanismos internacionales de rendición”, manifestó.

Ése es, concluyó, el mensaje que le debe quedar claro al nuevo Presidente de la República.

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