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Concientización sobre la discriminación y violencia hacia la comunidad LGBT+, fomentando una cultura de paz para generar respeto

La realidad humana es un concepto que cambia de manera constante, las generaciones pasadas, presentes y venideras pueden compartir ciertas visiones, pero de igual manera, pueden ser discrepantes entre sí. Un ejemplo conciso, es la opinión pública con respecto a la visibilización de la comunidad LGBT+; es de conocimiento general las dificultades por las cuales han atravesado las personas pertenecientes al colectivo, partiendo desde insultos, malos tratos hasta desembocar en conductas violentas que atenten contra la integridad y la vida de la persona afectada.

Por ende, este escrito se centra en la importancia de concientizar a las personas sobre la discriminación y violencia que vive la comunidad LGBT+, fomentando una cultura de paz, a través del reconocimiento del conflicto con el fin de desarrollar una correcta validación de los derechos humanos.

El panorama generacional es fundamental para la comprensión de problemáticas que, si bien no son nuevas, componen una extensa diversificación de factores y efectos. Hoy en día, el hablar de la homosexualidad y de otras preferencias sexuales ha convocado a la posibilidad de originar un espacio para el diálogo y la libre expresión de su ser.

Sin embargo, hemos alcanzado un punto en el que se ha normalizado de manera preocupante la discriminación hacia las personas de la comunidad LGBT+, como consecuencia podemos observar una evidente violencia simbólica, ya que, se “arranca sumisiones que ni siquiera se perciben como tales apoyándose en unas ‘expectativas colectivas’, en unas creencias socialmente inculcadas” (Fernández 2005, 7 en Vargas, 2013, p. 201). Es decir, a causa de las arraigadas y arcaicas creencias, normas, religiones, etc., se genera una situación de poder sobre la otra persona, que después es aceptada y normalizada por el resto de la población que no se ve afectada por la misma.

El primer acercamiento que tienen las personas que son parte del colectivo, a la discriminación, es por parte de su familia; el 92% de los adolescentes LGBT tuvieron que esconder su orientación sexual y/o identidad de género de su familia, de acuerdo a la Encuesta sobre Discriminación por motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género. Esto suscita a que no haya un lugar seguro para estas personas y por ende, se vuelvan vulnerables-Aquí también entra la violencia simbólica, ya que en ocasiones el discurso que dan los familiares es relacionado a la religión, por ejemplo, “la biblia dice que eso está mal”, “te vas a ir al infierno”, entre otras cosas. Este tipo de comentarios se han ido normalizando en ciertos sectores debido a sus creencias, pero eso no significa que esté bien ni que tengan el derecho de agredir de esa manera.

La cultura de paz lo que busca es que se resuelva algún conflicto de una manera pacífica,  por ende, podemos fomentar el uso del diálogo, la mediación e incluso difundir información sobre la discriminación, violencia e invalidación de los derechos humanos a la comunidad  LGBT+

Entonces, según el artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos…» , por lo tanto, la sociedad debería de respetar la diversidad sexual en todo tipo de áreas, ya sea laboral, escolar, gubernamental, etc. Aunado a esto, el artículo 2 menciona que «toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición…»

Buscamos pues, de forma imprescindible, concientizar a las personas sobre las situaciones que se viven cotidianamente siendo un miembro de la comunidad, para así promover una cultura de paz y la validación de los derechos humanos que todos, todas y todes poseemos, partiendo de una cultura de aprender a informar y educar acerca de los derechos humanos, fomentando el desarrollo de valores y apreciación a todo tipo de expresión de diversidad (cultural, racial, sexual, etc.).

La cultura de paz forma parte del proceso de socialización, a través del cual se asimila un sistema de valores, habilidades, actitudes y modos de actuación, que reflejan el respeto a la vida, al ser humano, a la dignidad, al medio ambiente, propiciando el saber participar, valorar y convivir, rechazando la violencia (Rojas, 2018, p. 1).

Prevenir el conflicto se vuelve un tema de interés dentro de ámbitos jurídico, psicológico, criminológico y victimológico, puesto que la libertad humana se ve transgredida por discursos de odio que promueven una pseudocultura de violencia en la que, por medio de agresiones verbales y físicas, se busque “erradicar” la visibilización y empoderamiento de la comunidad. Como podemos observar, es un camino difícil por el cual los orgullosos miembros de este gremio han tenido que atravesar, evidenciando de diversas formas los malos tratos que sufren a partir de ideologías lgbtfóbicas, ocultando sus preferencias de familiares y amigos, con tal de permanecer a salvo, aunque en las sombras de la ignorancia, producidas por personas que no comprenden la situación tan precaria en la que se vive.

“En la actualidad atestiguamos una fuerte presencia de discursos culturales e institucionales vinculados a las nociones de ‘equidad de género’, ‘respeto’ y ‘tolerancia’ hacia la ‘diversidad sexual’ » (Martínez y Íñiguez, 2017, 371). Por lo tanto, este tipo de acciones muestran que poco a poco se va gestando un mejor reconocimiento.

Referencias:

Vargas, S. (2013). Discriminación estatal de la población LGBT. Casos de transgresiones a los derechos humanos en Latino América. Revista Sociedad y Economía, núm. 25, pp. 183-204.

Martínez, A., y Íñiguez, L. (2017). Prácticas Discursivas y Violencia Simbólica Hacia la Comunidad LGBT en Espacios Universitarios. Paidéia (Ribeirão Preto), vol. 27, núm. 1, pp. 367-375.

Clark, P. (2021, 28 de junio). La discriminación hacia la comunidad lgbt le cuesta a todos. Centro de Investigación de la Política Pública. La discriminación hacia la comunidad LGBT le cuesta a todos (imco.org.mx)

Rojas, E. (2018). La cultura de paz y su importancia en el proceso de formación ciudadana en el contexto educativo colombiano. Revista Científico-Metodológica, pp. 1-4. 1992-8238-vrcm-66-s1-e21.pdf (sld.cu)

Organización de las Naciones Unidas. (10 de diciembre de 1948). Artículo 1 y 2. Declaración Universal de Derechos Humanos. [Resolución 217 A (III)]. ONU.

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