Conmemoración Beijing +30

La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, fue un momento crucial en la lucha por la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, por lo que el pasado 19 de agosto, en la Universidad tuvimos la oportunidad de contar con un espacio de reconocimiento al trabajo de las mujeres líderes y activistas que hace 30 años sumaron esfuerzos nacionales e internacionales para la construcción de una agenda en común, además de reflexionar los avances, desafíos y oportunidades en las 12 esferas de principal preocupación.
La Conferencia de Beijing se realizó en un contexto en el que era necesario dar cuenta; que los derechos de las mujeres no solo requerían el reconocimiento jurídico, sino estructuras gubernamentales y presupuestos suficientes para dar el paso del discurso a la acción, constituyéndose la Plataforma de Acción de Beijing, documento que establece objetivos y estrategias en 12 diferentes áreas de interés para las mujeres.
Al paso de los años, observamos que la plataforma se ha mantenido viva a través del trabajo de mujeres feministas y del movimiento amplio de mujeres, que en sus diversos espacios de incidencia crean proyectos, mantienen redes y promueven la vinculación interinstitucional. La promoción de la plataforma de acción a través de la participación de las mujeres en las instituciones públicas ha sido crucial para los avances, sin embargo, seguimos enfrentando barreras y desafíos al interior de las instituciones para la transversalización e institucionalización de la perspectiva de género, encontrando resistencias con los temas de igualdad de género e incluso resistencias ante la posibilidad de que sean las mujeres las que lideren dichas instituciones. En este contexto, la construcción de redes entre mujeres se vuelve fundamental para promover la igualdad de género y la plataforma de acción.
Entre la diversidad de redes, las redes de mujeres que se encuentran insertas en instituciones públicas ofrecen numerosos beneficios, tanto individuales como para la institución en su conjunto, permitiendo relaciones de apoyo, mentoría e intercambio de conocimientos y habilidades, en donde sea posible mirarnos en colectivo y dar cuenta que en este movimiento no somos huérfanas y estamos juntas.
Mirarnos en red permite la generación de espacios seguros de apoyo e intercambio de experiencias, abonando al desempeño y capacidad personal para la toma de decisiones, pero sobre todo para los objetivos colectivos a favor de los derechos de las mujeres, abogando y promoviendo políticas y prácticas más igualitarias. Las instituciones públicas de educación superior hemos tenido un papel importante en el impulso de redes, creando espacios de vinculación, formación, profesionalización e investigación constante en colaboración con órganos gubernamentales y de la sociedad civil organizada. La UAQ, ha sido siempre un espacio que acompaña e impulsa la creación de redes entre mujeres con el único objetivo de garantizar que todas las mujeres tengan acceso a sus derechos, abonando al espíritu universitario de transformar cada espacio en un espacio más justo e igualitario.
Compromisos: A 30 años de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer y de la aprobación de la Plataforma de Acción de Beijing
La Plataforma de Acción de Beijing estableció doce esferas de especial preocupación que han servido como marco estratégico para la implementación de políticas públicas orientadas al avance de la igualdad de género, y a garantizar los derechos humanos de mujeres y niñas. Sin embargo, persisten significativas brechas en estas áreas críticas, lo que exige una acción coordinada entre el Estado mexicano, las instituciones públicas y privadas, así como la sociedad civil organizada para superar los obstáculos estructurales que perpetúan estas desigualdades.
Por lo anterior, y en el marco del Foro «A 30 años de Beijing: El camino hacia la igualdad en el ámbito internacional, nacional y local», asumimos la responsabilidad como mujeres en el ejercicio de nuestras funciones de implementar acciones concretas y políticas públicas medibles que aborden de manera integral las esferas de atención prioritaria, que generen impactos tangibles en el avance de los derechos de mujeres y niñas; y contribuyan a la eliminación sistemática de las barreras que dificultan el pleno ejercicio de su ciudadanía. Por lo que nos comprometemos a:
Esfera 1: La mujer y la pobreza
1. Crear o fomentar programas existentes para que las mujeres accedan a los créditos para la vivienda o escrituración de vivienda o terreno; ya que solo un tercio de los propietarios de una vivienda son mujeres (ONU Habitat).
2. Crear o fomentar programas existentes en donde se realice entrega directa de insumos de despensa básica a las mujeres en mayor vulnerabilidad, orientados a la eliminación de la inseguridad alimentaria, así como la asignación de presupuestos para proyectos productivos bajo los principios de la economía solidaria.
3. Crear o fomentar programas existentes sobre autonomía alimentaria, con la creación de espacios colectivos de siembra y recolección de alimentos.
4. Garantizar la igualdad salarial entre mujeres y hombres en los espacios públicos y privados.
Esfera 2: Educación y capacitación de la mujer
5. Diseñar e implementar estrategias para eliminar los rezagos educativos ampliando y fortaleciendo los programas que posibilitan que las mujeres puedan acceder a la educación y/o a la profesionalización, por medio de cursos, talleres, diplomados o certificaciones.
6. Impulsar procesos artísticos y creativos para el acceso a los derechos culturales de las mujeres adultas mayores; fomentando sus habilidades artísticas en espacios seguros y que coadyuven a reconocer la memoria colectiva, desde el enfoque de autonomía relacional.
7. Incorporar en los procesos de formación formal e informal los enfoques en derechos humanos, transversalización de la perspectiva de género e inclusión.
8. Instalar guarderías y/o salas de lactancia en los centros de capacitación formal e información, así como en las instituciones de educación superior para que trabajadoras, profesoras y alumnas tengan espacios dignos para el cuidado de sus hijos e hijas.
9. Generar acciones afirmativas para la transversalización de la perspectiva étnica indígena en los procesos de capacitación y formación formal e informal en los municipios con presencia indígena.
Esfera 3: La mujer y la salud
10. Impulsar la incorporación de las mujeres al trabajo formal, a través de las estrategias adecuadas de conciliación trabajo familia que permita el acceso a la derechohabiencia ya que el acceso a los servicios de salud en nuestro país está relacionado con la derechohabiencia, este sentido, es importante recodar que 25 millones de mujeres dependen de algún familiar para acceder a la salud pública (Centro de Investigación en Política Pública).
11. Fomentar los programas de atención a la salud integral para las mujeres que no tienen un trabajo asalariado, considerando salud mental y la salud sexual y reproductiva, y que partan de diagnósticos que consideren los determinantes socioculturales que indicen en la salud de las mujeres, apelando a que sean transversalizados por la perspectiva de género y derechos humanos.
12. Fomentar el reconocimiento a las prácticas de medicina tradicional, los procesos de salud y enfermedades culturales de las mujeres indígenas, que partan de diagnósticos que consideren los determinantes socioculturales que indicen en la salud de las mujeres.
Esfera 4: La violencia contra la mujer
13. Impulsar acciones para emitir las sanciones adecuadas a deudores alimentarios que colocan en situaciones de vulnerabilidad a las mujeres y a las infancias.
14. Impulsar y fortalecer los sistemas municipales y estatales de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres que permitan la colaboración institucional para la atención efectiva a la violencia contra las mujeres.
15. Crear programas de apoyo permanente a las víctimas indirectas de feminicidio, para la satisfacción de necesidades básicas de alimentación y educación.
16. Crear y fortalecer las practicas restaurativas dirigidas a las mujeres víctimas de violencia contra las mujeres.
17. Impulsar la asignación del presupuesto necesario para el funcionamiento de las instancias municipales y estatales de las mujeres que cuentan con los mecanismos de prevención y atención a la violencia contra las mujeres en razón de género.
18. Fortalecer e impulsar los programas formativos y de intervención encaminados a la prevención de la violencia de género y la comunidad LGBTQIA+, que partan de diagnósticos que consideren los determinantes socioculturales que indicen en la violencia que viven las mujeres y las niñas en distintos espacios, y apelando a que sean transversalizados por la perspectiva de género feminista y derechos humanos.
19. Formar al personal de fiscalía para el correcto encuadramiento de la conducta del tipo penal de feminicidio.
Esfera 5: La mujer y los conflictos armados
20. Generar estrategias de atención diferenciada a las mujeres migrantes adultas, niñas y niños en tránsito que les permitan el acceso a servicios de salud, y que estas partan de diagnósticos que consideren los determinantes socioculturales.
21. Atender las necesidades de seguridad de las mujeres migrantes, especialmente las relacionadas con las niñas y niños con quienes viajan. 22. Generar estrategias que brinden seguridad alimentaria para la población migrante mujeres, niñas y niños en tránsito.
Esfera 6: La mujer y la economía
23. Impulsar procesos que permitan evaluar las brechas salariales al interior de los espacios laborales. Así como atender las causas que han obstaculizado la eliminación de estas brechas como la subestimación del trabajo de las mujeres y la discriminación relacionada con la maternidad.
24. Promover a través de capacitaciones y campañas de difusión la atención a la violencia en los espacios laborales.
25. Impulsar la reducción de la jornada laboral que fomente la repartición efectiva de las labores de cuidado de los hombres y reduzca la carga de las mujeres.
Esfera 7: La mujer en el ejercicio del poder y la adopción de decisiones
26. Generar los mecanismos adecuados para que ningún agresor por razón de género ocupe espacios de poder, tanto en instituciones públicas ni privadas.
27. Generar los mecanismos adecuados para que ningún agresor sexual ocupe los espacios de poder que pongan en riesgo a las mujeres
28. Generar los mecanismos adecuados para la atención de las mujeres que son víctimas de violencia política en razón de género.
Esfera 8: Mecanismos institucionales para el adelanto de la mujer
29. Garantizar el presupuesto para la instancias municipales y estatales de las mujeres para los programas de prevención a la violencia contra las mujeres, la promoción a la autonomía física, económica y alimentaria.
30. Garantizar las estructuras administrativas con presupuesto y personal suficiente para la atención integral a las mujeres víctimas de violencia de género y a las víctimas indirectas.
31. Promover la formación continua de las y los funcionarios en perspectiva de género feminista.
Esfera 9: Los derechos humanos de la mujer
32. Incorporar la perspectiva interseccional a los dispositivos de denuncia, considerando la perspectiva de género, étnica y generacional para prevenir la revictimización.
Esfera 10: La mujer y los medios de difusión
33. Generar toda la comunicación social e institucional basado en el respeto a los derechos humanos principalmente a la no discriminación, eliminando la imagen estereotipada de las mujeres en el espacio público, medios de comunicación y plataformas digitales.
Esfera 11: La mujer y el medio ambiente
34. Promover los programas encaminados a la sostenibilidad de la vida a través del medio ambiente, áreas protegidas, recursos hídricos y el territorio, considerando que estos deben ser transversalizados por la perspectiva de género y derechos humanos, además de integrar la participación comunitaria de forma activa y central para restablecer el tejido social.
Esfera 12: Las niñas
35. Diseñar, implementar y fortalecer procesos institucionales orientados a la prevención y erradicación del abuso sexual infantil, que partan de diagnósticos que consideren los determinantes socioculturales que indicen en el embarazo infantil y/o obstaculizan otros proyectos de vida.
36. Eliminar las practicas que obligan a las niñas a ser madres.



