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El tríangulo Peñafiel-Polevnsky-Borbolla

En la millonaria y oscura trama, al parecer, está implicado Enrique Borbolla García, acaudalado hombre de negocios queretano.

Por un presunto desvío de mil millones de pesos, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de morena demandó ante la Fiscalía General de la República a Yeidckol Polevnsky, expresidenta de este instituto político.

En la millonaria y oscura trama, al parecer, está implicado Enrique Borbolla García, acaudalado hombre de negocios queretano que, supuestamente, puso al servicio de Polevnsky el grupo empresarial EBOR del que es titular; una de cuyas áreas es la construcción de hospitales privados para gente de alto poder adquisitivo.

Si algo caracteriza a Enrique Borbolla García es la abundancia y la ostentación. En sus diferentes perfiles de Facebook hace gala de su deleite por sofisticados automóviles; muestra imágenes de sus constantes viajes a los paraísos más exóticos y lejanos del mundo; manifiesta su fervor guadalupano al identificarse como peregrino de a pie de Querétaro al Tepeyac; también presume que uno de sus hijos está matriculado en Harvard, exclusiva universidad estadunidense cuyos costos, consultados en Internet, son los siguientes: inscripción para el periodo 2018-2019, 4 mil 80 dólares; colegiatura 46 mil 340 dólares y alojamiento 10 mil 609 dólares, lo que da una sumatoria anual de 61 mil 29 dólares, cuyo equivalente es de alrededor de un millón, 342 mil pesos mexicanos.

Ante tales excesos, llama la atención que un expresidiario aparezca en las oficinas del CEN de morena (partido cuyo eslogan es La esperanza de México), sentado en un escritorio cual burócrata de medio pelo, que se gana la vida trabajando ocho horas al día.

Y es que el 23 de enero de 2020, el propio capitalista publicó su fotografía en uno de sus perfiles de Facebook bajo el siguiente texto: “En el CEN nacional trabajando fuerte y con ánimo como lo hace siempre mi partido!”, de lo que se infiere que, además de ser el dueño de varias empresas, está en la nómina de morena.

Al fondo de la fotografía de marras está el retrato del presidente Andrés Manuel López Obrador, flanqueado por el lábaro patrio y una banderola de morena, en tanto que en la pared derecha, se alcanza a ver la imagen del Che Guevara.

¿Cómo fue que el acaudalado empresario queretano (que en agosto de 2014 fuera encarcelado, acusado de fraude por la compra-venta irregular de una aeronave), se metiera, literalmente hablando, hasta la cocina de morena?

Tal vez quien tenga respuesta a la interrogante sea Carlos Peñafiel Soto, expresidente de morena Querétaro y actual embajador de México en República Dominicana, quien en su perfil de Twitter se autodefine como “Embajador queretano, académico, empresario, guadalupano, Puma de corazón, Gallo Blanco por afición, comprometido con México y la Cuarta Transformación”.

Recordemos que durante el proceso electoral 2017-2018, Peñafiel Soto, en mancuerna con Sinuhé Piedragil Ortiz, expresidente de morena, pusieron algunas de las candidaturas de morena al mejor postor y también se encargaron de cabildear con los empresarios locales el apoyo a la candidatura a la presidencia de la república de Andrés Manuel López Obrador en Querétaro y, en diciembre de 2017, el entonces presidente de morena, reunió a algunos de los integrantes de la familia Torres Landa (identificados como los marqueses de Juriquilla, por la exorbitante cantidad de inmuebles que poseen), con Yeidckol Polevnsky.

En el caso de Enrique Borbolla García, en algún momento se especuló que en 2018 buscó la candidatura a la presidencia municipal de Querétaro, sin embargo, al parecer, los acuerdos cupulares de Yeidkol Polevnsky con el Partido Encuentro Social, llevaron al exarquero de Cristo, Adolfo Ríos (quien, por cierto, es vecino de Borbolla García en el exclusivo fraccionamiento El Campanario), a ocupar esta posición.

No era la primera ocasión en la que el empresario hospitalario (por la construcción de nosocomios, no por su generosidad) buscaba la candidatura a la presidencia municipal de Querétaro, en marzo de 2012, Enrique Borbolla García se registró como precandidato a dicho puesto bajo las siglas del Partido de la Revolución Democrática, entonces dirigido por Carlos Lázaro Sánchez Tapia, instituto que en las elecciones de 2018 desapareció del mapa político queretano, como consecuencia de la traición a los orígenes que le dieron vida.

Cuando Carlos Peñafiel Soto estuvo al frente de morena Querétaro, presumió su cercanía con Borbolla García a quien –incluso en algún momento– presentó como candidato al senado de la república.

La pregunta es más que obvia: ¿hasta dónde es partícipe y/o cómplice Carlos Peñafiel Soto, del presunto desvío de mil millones de pesos cometido por Yeidkol Polevnsky y Enrique Borbolla García? seguramente –para bien o para mal– las investigaciones de la Fiscalía General de la República darán la respuesta.

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