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Mexicana de Aviación ¿Crimen sin castigo?

En junio de 2006 vendió acciones que tenía Mexicana de Aviación en varias empresas aéreas por 298 millones de pesos, no hubo ingreso a la empresa.

Mexicana de Aviación fue la primera línea aérea de México fundada el 12 de julio de 1921 con el nombre de Compañía Mexicana de Transportación Aérea, y su primer vuelo fue en un avión Lincoln Standard el 30 de agosto de 1921 en la ruta México-Tuxpan-Tampico con correspondencia y un pasajero; el 20 de agosto de 1924 se reestructuró y cambió a Mexicana de Aviación.

El 28 de agosto del 2010, el avión A320 hizo el vuelo Mx886, que despegó de la Ciudad de México a Toronto, Canadá, con 124 pasajeros a bordo y tripulación. Ese fue el último vuelo de la compañía aérea mexicana con 89 años, un mes y nueve días de vida; y de sus filiales Click y Link, empresas aéreas de bajo costo y también de bajo costo en el pago a empleados, los sueldos eran inferiores a los de mexicana.

Y así quedaron en el desamparo legal, económico y moral, cerca de ocho mil quinientos empleados; se derrumbaron sueños y debían hacer frente a pagos de colegiaturas, hipotecas con bancos o Infonavit, y tarjetas de crédito; pero con qué, si no recibieron liquidación alguna. Se perdió todo, menos al ánimo de luchar ante las autoridades para rescatar algo de lo que legalmente les corresponde, han pasado nueve años y dos meses y la incertidumbre sigue.

Tal parece que Gastón Azcárraga, al adquirir Mexicana de Aviación en noviembre de 2005, planeó desde entonces la quiebra y desmantelamiento de la empresa y ante la falta de vigilancia de la Secretaria de Hacienda, de la Dirección General de Aviación Civil y de la Secretaria del Trabajo del gobierno calderonista, que consumó el atraco laboral.

El 3 de febrero de 2006 vende el edificio de Mexicana de Aviación, La Torre, en 422 millones 307 mil pesos, cuando su valor catastral era de 507 millones 261 mil pesos; según escritura pública 3531, la venta se hizo para amortizar deudas; nunca hubo ingreso a la tesorería de Mexicana de Aviación.

En junio de 2006 vendió acciones que tenía Mexicana de Aviación en varias empresas aéreas por 298 millones de pesos, no hubo ingreso a la empresa.

En el 2008 solicitó un préstamo a Banorte por mil 525 millones de pesos para invertir en Mexicana de Aviación, pero no lo invierte, y no paga al banco; dejó en garantía nueve aviones.

En el 2009 solicita al Banco de Comercio Exterior, la cantidad de mil millones de pesos y deja en garantía nueve aviones A320 y un terreno con valor de 60 millones de pesos; no paga y la garantía se hace efectiva. Adiós aviones y terreno.

Pero en 2008 y 2009 los directivos se otorgaron bonos por 112 millones y 108.3 millones de pesos respectivamente y los empleados… bien gracias.

El 2 de agosto del 2010 los inversionistas y Gastón Azcárraga argumentan insolvencia de la empresa para cubrir sus deudas que ascienden a tres mil 500 millones de pesos. Además se le debe a mil 571 poseedores de boletos o de VTP por la cantidad de 5 mil a 30 mil pesos cada uno.

Los slots y rutas fueron entregados por la SCT calderonista a Interjet y Aeroméxico por tiempo indefinido y sin pago alguno. Y para evitar su responsabilidad, Gastón Azcárraga huye a Estados Unidos, y en mayo de 2014 solicita “asilo político” y obtiene un amparo ante la orden de aprehensión girada en su contra.

Y los nostálgicos se acuerdan del refrán “Los asuntos en Palacio… marchan despacio”, pero favor, no tan despacio.

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