Articulistas

Dresser, la amlofóbica

Si por Dreeser y los amlofóbicos fuera, acusarían al presidente de ser el culpable del coronavirus, de la crisis Estados Unidos-Irán o de que un equipo de fútbol llanero haya perdido un partido.

El pasado 29 de enero, Denise Dresser volvió a hacer el ridículo; esta vez en cadena nacional al presentarse como “periodista” en la conferencia mañanera del Presidente de la República.

La primera cuestión relevante es que Dresser pueda acudir a una conferencia de prensa dirigida a periodistas, cuando ella no lo es. Ella, como muchos otros (el que esto escribe incluido), es una profesora universitaria que da sus opiniones en diferentes medios de comunicación. El más relevante es el espacio que tiene en el programa de (ella sí es periodista) Carmen Aristegui, en donde comparte espacio con los también académicos Sergio Aguayo y Lorenzo Meyer.

Sergio Aguayo fue demandado en 2016 por el exgobernador priista de Coahuila, Humberto Moreira, cuando gobernaba a nivel federal el también priista Enrique Peña Nieto. El motivo de la demanda fue que en uno de sus artículos, Aguayo escribió que tanto Moreira como su gobierno tenían un “hedor a corrupción”, en el contexto de que Moreira había sido detenido por la policía, en España.

Aguayo fue condenado por un juez de dudosa honorabilidad llamado Francisco José Huber Olea, magistrado de la Sexta Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México y conocido en redes sociales como “Lord Ferrari” dada su debilidad por los autos de esa marca y por la vida ostentosa que lleva y que incluso presume en redes sociales.

Huber condenó a Aguayo al pago de 10 millones de pesos a Moreira como indemnización. Como mínimo, se puede decir que Huber tiene un conflicto de interés, pues Moreira (cuando era gobernador) nombró a un hermano de Huber como notario público en Coahuila. Los datos anteriores muestran que se trata de algo que atañe al poder judicial y que viene de 2016.

Sin embargo, la señora Dresser volvió a mostrar el cobre y actuó como uno de los tantos amlofóbicos obsesionados que un día sí y otro también le echan la culpa al presidente de todo. Problemas no sólo federales sino también estatales y municipales, problemas que no tienen nada que ver con el poder ejecutivo sino con los poderes legislativo o judicial, como en este caso. Si por Dreeser y los amlofóbicos fuera, acusarían al presidente de ser el culpable del coronavirus, de la crisis Estados Unidos-Irán o de que un equipo de fútbol llanero haya perdido un partido.

Así, en su cuenta de twitter, Dresser se apresuró a echarle la culpa a la 4T de la condena en contra de Aguayo: “¿Así la justicia en la 4T? ¿Así la defensa de la libertad de expresión? ¿Así la perpetuación de la protección a personajes como Humberto Moreira? El intento por callar a uno es el intento por callarnos a todos. No debemos permitirlo”. El primero que la desmintió fue el mismo Aguayo al darse cuenta de tal despropósito.

Esta misma posición, Dresser fue a exponerla en vivo en la mañanera del presidente. Prácticamente fue a pedir que AMLO le dé órdenes a un juez para que, si así fuera, posteriormente acusarlo de “dictador” o de no respetar la división de poderes.

Dresser es doctora en ciencias políticas y profesora de ciencia política en el ITAM. ¿Es posible que una doctora en ciencias políticas no sepa que el poder ejecutivo es una cosa y el judicial otra? Esto es algo que incluso estudiantes de bachillerato saben. Como diría el Dr. Jorge Alberto López Gallardo, profesor de la Universidad de Texas en El Paso: “pobres doctores en ciencias políticas, tan alejados de la ciencia, tan cerca de la política”. Denisse Dresser es una representativa doctora de este tipo.

anbapu05@yahoo.com.mx

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba