Articulistas

En tiempos oscuros…

En tiempos oscuros se vuelve imperativo escuchar al propio cuerpo y conectarnos con esos “otros”, que también están desconcertados, pero no se permiten reconocerlo.

Zygmut Bauman describe nuestros tiempos como una “modernidad líquida” en la que muchos elementos (creencias, valores, principios) que daban seguridad o asideras firmes han perdido consistencia. Se difuminaron en el aire y nos vemos exigidos a aprender a adaptarnos rápidamente a las nuevas condiciones, “a esquiar o a surfear”.

Nuestro pensamiento “moderno-romántico”, sin embargo, no siempre logra flexibilizarse, y sigue aferrado a viejas concepciones estáticas, monolíticas y dicotómicas, separando —como en las novelas cursis— a la “buena gente” de la “malvada”. Más aún: como reacción al movimiento globalizador que hace sentir el vértigo de la velocidad y la sensación laberíntica, muchos experimentan el miedo de “no estar a la altura”, se protegen tras una coraza, se tornan duros y ven a los demás como “competencia”, “enemigos” o “peligro potencial”.

Algunos psicólogos sociales plantean la hipótesis de que la situación se agrava cuando las nuevas generaciones reciben constantes bombardeos de discursos tipo ‘Netflix’ (ese que, según las malas lenguas, plagió Ricardo Anaya para un debate presidencial); discursos que describen lo que a uno le puede pasar si no se actualiza.

“¿Cuánto tiempo crees que puede durar tu empleo en su forma actual?; ¿Y quieres seguir viviendo como vivías hace 10 años? Te sugiero que te reinventes diariamente, para continuar en este juego llamado vida; siempre yendo para adelante… No porque detrás venga gente, sino porque ya hay mucha gente delante de nosotros, que nos lleva ventaja. ¿Qué opinan amigos?”. (El video cierra con la imagen de una maratón; su conjunto es bello; y, la voz del locutor, seductora y convincente).

Y mientras estos mensajes “de ánimo” se difunden, en otro contexto pululan mil notas rojas desconcertantes: “Desquiciado padre mata a sus hijos y después se suicida”; “El suicidio: un mal social inexplicable” … Así, nos enteramos de que Querétaro es el Estado que mayor cantidad de jóvenes suicidas registra en el país, y que estos van en aumento.

La abstracta ‘causa multifactorial’ oculta elegantemente lo que la gente sabe y comenta porque lo vive de cerca: Violencia intrafamiliar (porque “el otro”: el hijo, el o la cónyuge no corresponde a las expectativas sociales); cruel acoso o ‘cyberacoso’ (porque el “inferior” o el “defectuoso” contagian a los demás y la tribu corre peligro de “mediocrizarse”); ansiedad, estrés, baja autoestima (porque “no la hago”); desilusión o baja tolerancia a la frustración (porque “mi felicidad depende de ti”); soledad (porque no tengo nadie que me comprenda, pero hay que aparentar que soy “el rey, el fuerte, el que no se raja”).

Frente a todo esto, Eduardo Galeano ofrece una propuesta radicalmente distinta a la de Netflix, a través de su ‘Poesía de la liberación’, que mejor comprende la precaria realidad de nuestros pueblos: “En tiempos oscuros, tengamos el talento suficiente para arriesgarnos a volar en la noche como los murciélagos / En tiempos oscuros, seamos lo suficientemente sanos como para vomitar las mentiras que nos obligan a tragar cada día / En tiempos oscuros seamos lo suficientemente valientes como para tener el coraje de estar solos y a la vez para arriesgarnos a estar juntos…/ En tiempos oscuros, seamos lo suficientemente tercos para seguir creyendo contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena”.

En tiempos oscuros se vuelve imperativo escuchar al propio cuerpo y conectarnos con esos “otros”, que también están desconcertados, pero no se permiten reconocerlo.

 

metamorfosis-mepa@hotmail.com

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba