Articulistas

Prevenir: ¿escuchar y comprender o simular?

Después del acto oficial, los funcionarios abandonaron la sala (sin escuchar lo que siguió), no sin antes sacarse la foto con el público “sonriente”.

Desde muchos lugares se vienen intentando diversas estrategias para frenar la violencia en México, pero esta no cede. En 2015, antes que López Obrador, la socióloga Sara Sefchovich presentó su libro ¡Atrévete!: una propuesta hereje contra la violencia en México, señalando que: el problema de la delincuencia en el país “podría atenderse desde las relaciones familiares”, en especial desde la comunicación madres-hijos, y demostrando por qué el crimen organizado es protegido por las propias comunidades donde se asienta.

La propuesta es tan “hereje” que cuando AMLO sugirió algo similar (articulando otras acciones para generar bienestar en la población más desprotegida), recibió mil imprecaciones y ácidas burlas de todos sus detractores. Sin embargo, algo habrá de cierto en ella; pues ahora el Gobierno Municipal de Querétaro (panista) impulsa su estrategia integral y multidisciplinaria AcciónES Prevenir que coincide en varios aspectos con la de la Secretaría de Bienestar.

AcciónEs Prevenir (ver su portal oficial) se propone, entre otras cosas: “apoyar a los jóvenes para que continúen sus estudios; rehabilitar espacios públicos para promover la convivencia familiar; brindar estímulos económicos para que los jóvenes se acerquen al deporte; crear grupos de reflexión sobre derechos humanos, igualdad y no discriminación; fortalecer los vínculos familiares”.

Qué bueno que ambos gobiernos (aunque adversarios) coincidan en su esfuerzo por beneficiar a la población; y lo menos que podemos hacer es desearles éxito, reconocer la buena voluntad de quienes la tienen y colaborar en lo que podamos.

Sin embargo, algo que aún no cuaja en este intento, y sobre lo que importa reflexionar conjuntamente, es la comunicación y disposición de todas las partes (gobierno, especialistas y ciudadanía) para comprender la lógica del otro (si de eso se tratan las reuniones).

Una dificultad para la mutua comprensión se manifestó en la segunda sesión del Consejo Municipal de Seguridad (integrado por funcionarios), celebrada recientemente para informar al público-espectador sobre el éxito de sus acciones.

No hubo encuadre que permitiera a los invitados comprender que ese espacio no era para ellos. Después del acto oficial, los funcionarios abandonaron la sala (sin escuchar lo que siguió), no sin antes sacarse la foto con el público “sonriente”. Luego, una destacada académica ofreció a los asistentes Herramientas para la participación ciudadana, centrando su ponencia en el “deber ser” de las relaciones intrafamiliares y proponiendo, en síntesis, cuidar a los hijos para protegerse de los delincuentes y para que no se vuelvan tales; así como “confiar en las autoridades y en la policía”. Planteamientos válidos, pero ahí, sin suficiente contexto.

Los asistentes (participativos y sedientos de ser escuchados) contrastaban los discursos y recomendaciones con sus vivencias (o percepciones) cotidianas; como haber sido ‘n’ veces defraudados por funcionarios que ni los reciben ni responden a sus oficios ni atienden sus demandas; que les cancelan citas o mesas de trabajo…; o por policías, coludidos con los delincuentes, que agreden y extorsionan a la población más vulnerable…; todo eso que mata las ganas de participar y da miedo a denunciar.

Sólo que no había tiempo para eso. No era este el foro para la participación ciudadana. Así, la crítica sólo se hacía en susurros y, cuando alguna se coló en voz alta, hubo que cerrar el acto anticipadamente.

Quizás esto explique la despedida de una frustrada asistente: ¡Gracias por no escucharnos!, dirigida a quien (quizá) no lo merecía.

metamorfosis-mepa@hotmail.com

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba