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LA IMPUNIDAD – REFORMA EDUCATIVA – DOS DE OCTUBRE

LA IMPUNIDAD

De acuerdo con la sentencia a Javier Duarte, ser corrupto en México no es tan mal negocio. La sentencia es de 58 mil pesos y nueve años de prisión. La acusación es de tener cerca de medio centenar de propiedades inmobiliarias, además de joyas, obras de arte y otras cosas, todo asciende a cerca de mil millones de pesos. ¿Cuántos mexicanos no preferirían la cárcel por cien millones de pesos al año? La impunidad es una de las grandes causas y estímulos de la corrupción. A los ciudadanos los frustra, dejan de creer en las leyes, en las instituciones, en los gobernantes. La impunidad da más confianza a los corruptos y estimula a quienes desean incursionar en conductas delictivas. La sanción de chisguete a Duarte es una invitación a pararse en la ventanilla de los corruptos. El compromiso de López Obrador, de acabar con la corrupción, deberá iniciarse cortando de tajo la impunidad que hereda a través de la aplicación de verdaderas sanciones.

REFORMA EDUCATIVA

¿Inscribiría Usted a su hijo en una escuela donde no importara saber si aprende o no aprende, si pasa el año escolar pero sin averiguar si está apto o no para nuevos conocimientos? Por supuesto que no. A pesar de que los maestros se la pasan examinando a sus alumnos, algunos de ellos le tienen más miedo a que los evalúen que Drácula a un crucifijo. La cacareada Reforma Educativa, que López Obrador en campaña prometió que la cancelaría, ya se plasmó en diversas iniciativas de Morena, todas ellas van en un sentido: eliminar la evaluación. Pronto los alumnos exigirán lo mismo: que no los evalúen. Aceptando sin conceder que la evaluación no sirve, les preguntaría a los que les provoca urticaria los exámenes ¿qué proponen para el ingreso, promoción y reconocimiento de los maestros? ¿El método anterior?  Opaco, tenebroso y clientelar. La cuarta transformación sí sería una transformación, una transformación para atrás.

DOS DE OCTUBRE

La masacre de Tlatelolco provocó una indignación histórica de la que todavía no se recupera el país y ha obligado a los gobiernos a cambiar las balas por la corrupción y la cooptación de los enemigos. Las dos industrias más exitosas del país son la protesta y la respuesta del gobierno a través del reparto del dinero, concesiones y posiciones políticas. ¿Cómo puede un grupo de mexicanos hacer que el gobierno acceda a sus demandas?  Cuando el actual gobernador era candidato tuvo una reunión con la gente del transporte que protestaba por aumentar sus ingresos, Francisco Domínguez les recomendó para que su causa triunfara: “Deben movilizarse, tomar las calles, demostrar su fuerza”. Creo que ahora no recomienda lo mismo. En fin, el diálogo entre las autoridades y los ciudadanos, como instrumento democrático para solucionar los problemas, principal bandera del movimiento del 68, sigue siendo una asignatura pendiente del sistema político.

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