El proyecto del Batán continuidad de la Ley Kuri

Alto a las redadas violatorias e inhumanas de migrantes en USA por parte de Trump.
Nuevamente un proyecto que pretende una narrativa de beneficio para la población queretana ha generado un intenso debate entre ambientalistas, académicos y sociedad civil, por una parte y por otra del lado gubernamental, acompañada de un gran aparato propagandístico en los medios impresos y cibernéticos, con todos los recursos que tiene a su alcance el poder dominante entre las familias queretanas de abolengo que saltan del PRI al PAN, con la finalidad de obtener, mediante deuda pública, acceso a recursos y negocios que les dejarán gigantescas ganancias. Este es el caso delMegaproyecto del Batán, propuesta de Mauricio Kuri, presentada como iniciativa de Ley para ser aprobada por el Congreso del Estado de Querétaro en tiempo perentorio.
Nuestros lectores recordarán que hace tres años y un mes, el 19 de mayo de 2022, fue votada la Ley de Aguas de Querétaro, llamada “Ley Kuri” sobre la “concesión”, hasta por 20 años y con posible renovación de la misma, por otros 20 años. En realidad era una forma de privatizar el agua a favor de los desarrollos inmobiliarios vinculados a las familias que controlan el suelo y la vivienda en Querétaro y la región, todos ellos ligados entre sí, y con el propio gobernador. Esta fue la primera fase de calentamiento de la privatización del agua y ahora con este proyecto de la presa del Batán se pretende ampliar el pulpo inmobiliario, mediante la concentración de varios cuerpos de agua, de aguas negras, grises, pluviales, residuales de hospitales, de uso industrial, agrícola y de otras fuentes, para convertirla, después de tratamientos de tecnología moderna que ha sido probada en otros países, para diferentes usos que no son necesariamente domésticos, ni como agua potable. Es muy complejo el proceso de tratamiento, pues a pesar de la colocación de membranas de filtración, no desaparecen las bacterias, virus, metales pesados, hormonas, pesticidas, microplásticos, tal como lo expresó Teresa García Gasca, exrectora de la UAQ, e investigadora de la Facultad de Ciencias Naturales, en el programa “Presencia Universitaria”, difundido en redes sociales, el jueves 19 de junio de 2025. Teresa García, fue la principal promotora de la Vacuna “QUIVAX”, tanto como investigadora como rectora de la UAQ y ahora ha logrado la institución universitariala certificación de la patente contra el COVID.
Esta segunda fase más profunda y transexenal, implica un escudo protector a favor de los desarrolladores concesionados de un bien de la Nación, pues la obra iniciaría en el 2027, una vez que concluya el endeudamiento del “Acueducto Dos” y con un costo de 30 mil millones de pesos, pagaderos a 25 años, sin incluir gastos adicionales de operación y mantenimiento, por ejemplo de la sustitución de membranas de limpieza y de sedimentos residuales. La cuestión es que se plantea como una inversión pública y privada no deja claro, sí la deuda heredada a futuros gobiernos panistas omorenistas, será pagada por las arcas gubernamentales y por los impuestos de los queretanos.
El autor de estas reflexiones, planteó en Tribuna de Querétaro (19 de mayo de 2022) lo siguiente: En este marco global, debemos insistir que el agua es un recurso natural de acceso universal y que su uso habitacional está consagrado en el artículo IV Constitucional que señala: “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento del agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. EL ESTADO GARANTIZARÁ ESTE DERECHO Y LA LEY DEFINIRÁ LAS BASES, APOYOS Y MODALIDADES PARA EL ACCESO Y USO EQUITATIVO Y SUSTENTABLE DE LOS RECURSOS HÍDRICOS, ESTABLECIENDO LA PARTICIPACIÓN DE LA FEDERACIÓN, LAS ENTIDADES FEDERATIVAS, ASÍ COMO LA PARTICIPACIÓN DE LA CIUDADANÍA PARA LA CONSECUCIÓN DE DICHOS FINES”.
En conclusión, me parece que este proyecto debe ser conocido, explicado y debatido en foros académicos, con ambientalistas, con ONGs, con especialistas en sistemas hídricos de naturaleza interdisciplinaria que valoren las implicaciones estructurales, los beneficios y costos, principalmente para los consumidores, pues no sería ético, ni humano, acceder a un agua aparentemente limpia, pero no potable para los habitantes de la muy noble y leal Ciudad de Santiago de Querétaro, ni para los municipios conectados a esa probable red del Proyecto del Batán. No podemos empeñar el futuro urbano de nuestros hijos y nietos, no solo al impacto del cambio climático, sino de este proyecto “Frankenstein” de aguas de diferente calidad que dificilmente serían inspeccionadas de manera frecuente. Por lo pronto, que se pare la aprobaciónfast-track del Proyecto Batán, en el Congreso de Querétaro, con la misma comprensión que se paró la Reforma a la Ley Orgánica de la UAQ.



