Opinión

El tren bala

Por: Edmundo González Llaca

El oficio de “Palabrero” de mi amigo Julio Figueroa incluye una vertiente: animar debates sobre temas importantes y, para ponerle pimienta al asunto, cocorea a gente interesada en la cuestión para que se suban al ring. Ahora eligió el proyecto del Tren Bala, yo me salí de la confrontación, ya tengo muchas, recordando todos los artículos que al respecto he escrito y que están en nuestro blog Diálogo Queretano; no obstante, la controversia ha tomado un cariz que nada me gusta, me huele mal y me hace sentir obligado a regresar al tema.


Una primera reflexión. El proyecto es de gran interés para el señor gobernador José Calzada, pues sería una opción laboral al dejar el gobierno, lo que le permitiría prolongar su vida política, permanecer en la nómina y no perder toda su influencia política en el estado. Aunque en las noches de insomnio su amistad con el Ejecutivo le hace acariciar cargos más importantes, como de Secretario de Estado, lo cierto es que el Tren Bala sería un muy cómodo premio de consolación y en eso se afana.

En el debate propiciado por Figueroa, me parece observar los prolegómenos de las conocidas estrategias políticas: elementales, rústicas, taimadas; a la vieja usanza de un priismo ya superado, que se resumen en la tesis de: quien no está conmigo, está contra mí. En este caso, me parece observar que se propicia la creación de grupos que están a favor del proyecto y a quienes no les sobran argumentos, el problema es que se les sitúa cara a cara ante los que rechazan el Tren Bala. El choque de locomotoras, sin que aparentemente el gobierno meta las manos, es el evidente desenlace. Ya me parece ver la explicación: No fui yo quien les pegó, sino otros pacíficos ciudadanos que fueron provocados. ¡Sí, Chucha!

Es necesario que la sociedad civil y los medios de comunicación se salgan de ese escenario de confrontación de: la bebes o la derramas; lo que quieres contra mí, lo quieres contra otros ciudadanos.

Partamos todos de la convicción de que la sociedad no es un bloque uniforme sino un complejo y heterogéneo núcleo de puntos de vista. El primer antídoto ante lo que parece la estrategia política es aceptar las dos posiciones y hacer una alianza entre todos los ciudadanos  para exigir lo que debe ser una bandera única de la sociedad: transparentar el proyecto en todas sus fases, independientemente que sea aceptado o rechazado.

Pues aún los que lo aceptan, salvo los paleros y los porristas oficiosos, están conscientes de la necesidad de que se cumplan determinados requisitos. Los que lo rechazan, por más intransigentes que los pinten, enemigos del progreso, inclinados a la crítica automática, podrían incluso aceptar el Tren Bala si se da satisfacción a determinadas exigencias. Las dos posturas deben ser reconocidas y aceptadas, como también debe ser reconocido y aceptado que ambas admiten matices.

En una guerra es necesario identificar a los amigos y a los adversarios, el frente y la retaguardia. Los ciudadanos no podemos luchar contra nosotros mismos, incluso estando en desacuerdo con el proyecto, de todas formas estamos en el mismo lado de la barandilla de aquellos que, entusiastas, lo apoyan.

En esta primera fase del Tren Bala, lo fundamental es: el acceso a toda la información del proyecto; la transparencia en las razones y argumentos que sostienen las decisiones; tener un claro deslinde de las responsabilidades de los involucrados; estar todos conscientes sobre las posibilidades de vigilancia y el control de los dineros; conocer los mecanismos internos y sociales de prevención del despilfarro y la corrupción.

Querétaro no es nuevo en lo del Tren Bala, es más, la historia condena el proyecto, fue simplemente un paraíso de los negocios personales y la impunidad. Para evitar la repetición del drama que sólo agudizó nuestra deuda internacional y la pobreza del Estado, tenemos que convertir el proyecto en algo más claro, iluminado y transparente que un aparador de carnitas. Sólo unidos, los de a favor y los de en contra, podremos obligar a este gobierno -ya de por sí opaco y autista- a que deje ver lo que quiere hacer y nos escuche.

Espero sus comentarios en www.dialogoqueretano.com.mx donde también encontrarán mejores artículos que éste.

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