Opinión

FISCAL ANTICORRUPCIÓN

JICOTES

Por: Edmundo González Llaca

De acuerdo con la Reforma a la Ley de Responsabilidades de los Funcionarios Públicos se deberá nombrar un fiscal anticorrupción. El problema, como lo señala acertadamente el diputado Eric Salas es: quién y cómo se hará la designación. A nivel federal el Presidente es quien designa al Secretario de la Función Pública, es decir, el controlado elige a su controlador, lo cual es una vacilada. El gobierno actual tiene pésimos antecedentes en esto de las designaciones. Ejemplos, para tapar el ojo al macho de una petición ciudadana de que hubiera testigos sociales en la entrega recepción del Gobierno, Francisco Domínguez designó a sus amigos, obviamente no sirvieron de nada; en la integración del Poder Judicial el gobierno metió las manos hasta la cocina. Solamente si la sociedad civil designa al Fiscal anticorrupción éste será creíble y tendrá autoridad, otra cosa es el mismo atole con el dedo.

 

MOREIRA: LA VERGÜENZA Y LA ESPERANZA

No se terminaban de apagar los fuegos artificiales con los que el gobierno festejaba la recaptura, de pura chiripada, del “Chapo”, cuando viene el arresto de Humberto Moreira. Mientras que la Procuraduría General había cerrado la investigación: “Por no contar con los cargos suficientes en su contra”, los españoles lo acusaban de: “blanqueo de capitales, asociación criminal, cohecho y otros”. Burlones, tuiteaban: “Misión cumplida”, frase con la que Peña Nieto también firmaba su correo electrónico cuando informó lo del “Chapo”. En fin, que sea una instancia extranjera la que venga en nuestro auxilio a establecer la justicia y a ponerle un alto a la impunidad debe de llenar de vergüenza al gobierno y despertar una esperanza en los mexicanos: no es suficiente el blindaje de la clase política con sus rateros, si salen al extranjero hay otros gobiernos que los andan buscando para quitarles su dinero. Lero, lero.

REPERCUSIONES DE LO DE MOREIRA

Algunos especialistas consideran que el arresto de Moreira, primer Presidente del PRI metido a la cárcel, afectará a este partido en las elecciones a gobernador de varios estados. No lo creo, los “moches” y pachangas de los panistas no fueron obstáculo para que ganaran varias gubernaturas, incluso la de Querétaro; en la cresta del escándalo del ex gobernador de Coahuila, el PRI acaba de repetir su triunfo en Colima. Creo que las secuelas de la corrupción de los partidos y algunos de sus miembros prominentes, no repercutirá en las elecciones de los Estados pero sí en la presidencial. Ganará el candidato presidencial que, además de tener un reconocimiento público de honestidad, haga la mejor propuesta para acabar con la impunidad de tanta ratería y rompa con las complicidades de los miembros de los partidos políticos para taparse unos a otros.

 

 

 

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