Opinión

Gracias… totales

Por: Miguel Ángel Rodríguez Vivas

No hay duda de que uno de los grupos más legendarios del rock en español ha sido Soda Estéreo. Pero Soda Estéreo nunca hubiera sido posible sin uno de los músicos más influyentes y reconocidos del rock; hoy, toda una leyenda: Gustavo Cerati.

Su voz se convirtió en el estandarte y la característica esencial de la agrupación, pero quien ha escuchado alguna vez un tema de su autoría sabe también que su sello de compositor es inigualable.

La leyenda de Gustavo Cerati comenzó en su nacimiento, el 11 de agosto de 1959, en el barrio de Barracas, Buenos Aires, Argentina. Desde pequeño estuvo ligado a la música, hay quien pudiera pensar que la llevaba en la sangre; formó un grupo musical en la primaria que lo hizo destacar, niño prodigo que desde ese momento daba a notar lo grande que llegaría a ser.

Sus inspiraciones: “The Police” y “The cure” marcaron y dieron pauta a lo que sería su estilo musical. Pero fue hasta 1982, en su natal Buenos Aires, cuando se decidió a conformar la agrupación Soda Estéreo. Con su compañero universitario de la carrera de Publicidad en la Universidad del Salvador, aquel cómplice -conocido por todo el que sabe de Soda Estéreo- llamado Héctor “Zeta” Bosio lo incitó a experimentar diversos proyectos musicales. La casualidad o el destino los llevó a conocer al tercer integrante de la famosa agrupación: Charly Alberti.

El éxito y el reconocimiento llegó con el primer álbum homónimo de la banda, que vio la luz en 1984. Los primeros éxitos se volvieron inolvidables, y es que nadie puede dudar que los temas: “Sobredosis de TV”, “¿Por qué no puedo ser del jet-set? o “Un Misil en mi placard” se volvieron clásicos del rock argentino

La trayectoria de Soda Estéreo quedó marcada con las siete producciones de estudio, de las cuales se desprendieron éxitos tan importantes como “Cuando pase el temblor”, “Persiana Americana” o la más conocida “De Música Ligera”, la cual diversos artistas han reinterpretado y, tal vez, todos los hispano parlantes conocen, sin importar la generación, edad o gustos musicales.

Como solista, logró consolidarse de manera importante; hay grupos que se disuelven y, luego, la carrera del solista queda en el olvido. Pocos se han salvado de ese destino. Gustavo Cerati es uno de ellos. Podemos decir que otro ha sido Enrique Bunbury. Y aunque en el medio artístico la comparación es inevitable, sobre todo si hablamos de dos iconos del rock hispanoamericano, el mismo Bunbury -a través de redes sociales- mostró su conmoción tras la muerte del argentino, haciendo referencia a su característica frase “Gracias totales”, uniéndose así a todos los seguidores que lamentan la pérdida inevitable de Gustavo.

Para Cerati, sus años de solista quedaron marcados por los álbumes “+Bien”, “11 Episodios Sinfónicos”, “Ahí vamos”, entre otros, con los que consolidó su carrera. Fue hasta el año 2007 cuando los fans de Cerati, que también eran los de Soda Estéreo, fueron complacidos: la banda regresó diciendo “Me verás volver”, gira que estremeció a Latinoamérica y escenarios como el Estadio River Plate de Buenos Aires, mismo que los vio despedirse.

¿Quién iba a pensar que en poco tiempo no habría “Nada más que dar…”?, Cerati se despidió a lo grande. En 2008 se reunió con el legendario Roger Waters en New York para colaborar en un tema a beneficio de la Fundación Alas: “The child will fly”, que también contó con la colaboración de la colombiana Shakira, con la que repitió mancuerna para la producción doble de “Fijación Oral”, con el tema “Día especial” y No”, que se volvieron todo un éxito y que, sin lugar a dudas, tienen el toque artístico de Cerati.

“Fuerza Natural” fue la última producción de Gustavo -él no lo sabía- pero el álbum, sin lugar a dudas, se volvió un éxito; realizó su última gira artística sin saberlo.

En mayo de 2010 llegó lo lamentable, cuando fue internado por una descompensación tras presentar su show en Caracas, Venezuela, su ultimo concierto. Días después, los medios de comunicación y el mundo supieron que se trataba de un accidente cerebrovascular. Gustavo Cerati se había despedido a lo grande, sin saber que lo hacía.

Pasaron más de cuatro años, muchos esperaban que regresara, muchos esperaban que despertara, lo cierto es que su legado permaneció y permanecerá por siempre. Así de importante ha sido la trascendencia de Cerati, que -sin importar el paso de las generaciones- sigue y seguirá estando vigente para siempre.

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