¿Qué pasa con los tratamientos farmacológicos múltiples?

Es muy común, que las personas reciban tratamientos farmacológicos múltiples, pues en apariencia padecen diversas patologías, como puede ser diabetes, hipertensión, gastritis, colitis, ansiedad, artritis y artrosis, hipo o hipertiroidismo, por nombrar algunas, y de manera acrítica el paciente ingiere mañana, tarde y noche decenas de pastillas, lo que ha provocado la demanda de los famosos “pastilleros”, además de una dieta bastante irregular, sin preguntarse sobre la posible interacción entre fármacos, entre fármacos y condición del organismo o entre fármacos y alimentos, resultado de esta ingesta masiva de fármacos, nuevos malestares que se pretende eliminar con nuevas visitas médicas y más ingesta de fármacos, hasta que se presenta un crisis grave o fatal.
Es muy importante saber que los fármacos, los alimentos y el estado general de la persona interaccionan de forma significativa con repercusiones clínicas y exacerbando los padecimientos crónicos, por ejemplo:
Los laxantes interfieren la absorción de vitaminas liposolubles como son: A, D, E y K, lo que afecta el sistema inmune, la vista y la formación de glóbulos rojos, por mencionar algunas.
Los antiácidos, provocan mala absorción de fósforo, lo que puede derivar en baja absorción de vitamina A y anorexia.
Sulfas, como antiinflamatorio, provocan baja absorción de ácido fólico.
Ranitidina y omeprazol, provocan mala absorción de hierro, calcio, fósforo, vitamina B12, tiamina y vitamina A.
Lansoprazol provoca disminución hasta el 50 de la biodisponibilidad de los alimentos.
Por otra parte, los fármacos interaccionan con la grasa corporal, por lo que en una condición de obesidad existe un alto riesgo de acumulación anormal del fármaco en el tejido adiposo, reduciendo la respuesta clínica e intoxicando el organismo.
Parece poco creíble, pero es real, conocer personas que ingieren varias docenas de fármacos diariamente, sin preguntarse sobre las consecuencias adversas de los fármacos, de las interacciones: fármaco-fármaco, fármaco y condición actual de su organismo y fármaco y consumo de: refrescos, alcoholes, grasas, harinas, saborizantes, edulcorantes, espesantes, conservadores, entre muchos otros. Es sumamente importante desarrollar un pensamiento crítico sobre las causas de las enfermedades y de los tratamientos farmacológicos simples y múltiples.