Opinión
El fin de los tiempos
Por: Marissa Sánchez
Oscuro, frío y solo…
Me encuentro solo, apenas y puedo moverme.
Siento hormigas y pies de insectos corriendo en mi cuerpo…
Más que soledad, hay un vacío aquí, en el pecho… ni un tic, ni un toc…
tic, toc…
A veces llega el olor a tierra mojada, a veces el de las flores.
Pero, ¿qué es ese olor de algo que se pudre aquí dentro?
No sé desde cuándo comencé hablar solo…
Estar mirando a la nada provoca locura…
Pero casi puedo escuchar los pasos y el llanto de quienes me amaron, temporalmente me buscan para desahogarse y hablar.
Yo siempre respondo, aunque he notado que no me escuchan.
Y de haber sabido que estar aquí abajo, iba a ser tan aburrido y tan solitario, hubiese pedido que me cremaran.