Iglesia conserva tradiciones a pesar de consecuencias

Las celebraciones mexicanas, sociales y religiosas, van acompañadas de un toque característico que adorna los cielos de luces impresionantes; los fuegos artificiales. Su fugacidad, va acompañada de una gran responsabilidad para quienes los lanzan ya que, de acuerdo con la base de datos sobre accidentes con sustancias peligrosas, elaborada por el Centro Nacional de Comunicación y Operación (CENACOM) y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), para el período 2003 al 2021 se registraron 649 accidentes por pirotecnia, de los cuales 232 corresponden a los últimos tres años.
El pasado 12 de diciembre se registró una explosión de artificios pirotécnicos en la delegación Felipe Carrillo Puerto, Querétaro, donde feligreses celebraban a la Virgen de Guadalupe. Fueron valoradas 12 personas y un adulto mayor resultó gravemente herido, 45 porciento de su cuerpo se quemó en medio de la fiesta patronal. Registros de la CENAPRED, señalan a diciembre como el mes donde más accidentes suceden, esta alza se atribuye a las festividades religiosas del 12 de diciembre y las celebraciones de fin de año.
En Querétaro, la iglesia defiende el uso de pirotecnia en estas fechas ya que tiene un significado religioso para los católicos y la mencionan incluso como parte de la cultura, aunque el 12.5% de accidentes han sucedido en conglomeraciones como festividades religiosas y peregrinaciones.
La adopción de la iglesia de los castillos como parte de las tradiciones representa a la iglesia resucitada, la creencia popular es que el centro del castillo es el santo patrono glorificado y termina en una coronilla que se desprende del castillo en ofrenda final a Dios. Estos símbolos son tan importantes que incluso la diócesis brindó cursos de pirotecnia durante el año para aquellos que están frente a su quema.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) indicó a los sacerdotes que aceptaran únicamente a personas que cuenten con permiso para detonar explosivos, sin embargo, personal no autorizado llevó a cabo estas acciones, lo que pone nuevamente en la mira la regulación de la pirotecnia o prohibición de esta en Querétaro.
Un caso similar ocurrió en Tlanepantla, Morelos el 10 de junio cuando hubo una explosión de pirotecnia, pero en ese entonces el vicario general de la Diócesis de Cuernavaca, Tomás Toral Nájera hizo un llamado a todos los feligreses para que se cuestionen el uso de pirotecnia en las fiestas patronales. ¿Qué pasa en Querétaro? ¿Por qué la Iglesia defiende una costumbre que puede causar la muerte y es un riesgo para la población?



