Atraqron de miedo

Entre gustos, sustos y atraqrones, a finales de octubre y principios de noviembre se celebran las fiestas macabras del día de muertos, de todos los santos y el agringado jalogüin, como celebraciones que traen una importante y significativa carga histórica influenciada por años de culturización que van teniendo sus respectivos matices pero que también, a la par, mantienen su esencia entre tanta historia e historias que se cuentan con este motivo.
Hoy en día esta festividad, celebración, conmemoración o eventualidad se ha vuelto de las favoritas entre la banderola, desbancando a las tradicionales fiestas patrióticas o a las religiosamente populares fiestas decembrinas. Y eso que para fines atraqrosos encontramos festines mucho más ostentosos y variados en estas otras dos.
No es solo la mística de todo este mix cultural lo que genera un ambiente mágico en esta festividad, pues también tienen muchos atisbos encantadores y otro tanto misteriosos que la vuelven sumamente interesante, como aquellas historias que hablan del origen de este manjar replicado de norte a sur del país y que, entre otras tantas peculiaridades, genera una extraña clase de identidad y orgullo nacional de la mexicanidad: el pan de muerto.
Ahora, hay incontables variaciones y propuestas realizadas por panaderías de barrio, esas donde el señor Chuy o don Huicho hacen biscochazos de manera tradicional con sabores a naranja, mantequilla o nuez; la realidad es que es tan popular, al menos en el país, que empresas extranjeras las consideran en sus agendas de producción de temporada y de esta manera realizan sus propias variantes; así como también chefs profesionales buscan ofrecer sus propias creaciones gourmet.
Es tal la cantidad de lugares que me vienen ipsofacto al pensamiento que ofrecen este atraqroso manjar que hablaremos de algunas propuestas varias que se pueden encontrar en la ciudad y que valen la pena para disfrutarse a chopeadas con un chocolate caliente, café o bebida de su preferencia.
De las tradicionales locales:
Ni don Chuy ni don Huicho hacen un pan de muerto tan sabroso como el de la Panificadora Fernanda que se ubica en Av Cerro Sombrerete 545, Movimiento Obrero, 76121 Santiago de Querétaro, Qro., frente a la Prepa Norte de la UAQ. Es de barrio, no esperes una experiencia gourmet, pero si es una muy deleitable opción. Además, sobre pedido, ofrecen de aquellas que van rellenas de chocolate, crema pastelera o nata. Solo para llevar.
Sobre la calle de Hidalgo, en el centro de la ciudad, a una cuadra de la iglesia de “San Antoñito”, ya con años de tradición y con una permanencia agonizante está la Panadería “La espiga”, que se trata de un lugar modesto de muchos años y poco concurrida, que prepara pan sabroso y muy tradicional, por ello su pan de muerto no es la excepción y así una opción local sumamente recomendable. Solo para llevar.
Por otro lado recientemente (me refiero a los últimos diez años, aproximadamente) comenzaron a llegar cadenas panaderas ya muy consolidadas en la ahora Cdmx, sin embargo, por acá tuvimos nuestra propia panadería que ofrece algunas opciones del estilo entre mexa y español ya desde hace muchos años, Pan Sira en Av. Revolución número 300A en la colonia Felipe Carrillo Puerto (Carriyork), cumple con creces cuando de pan se trata y con el pan de muerto no es la excepción, ofreciendo propuestas tradicionales atraqrosamente recomendables.
De las opciones comerciales:
Desde Tequisquiapan, la Charamusca, se popularizó como panificadora, restaurante y cafetería, hasta verse en la necesidad de abrir cuatro sucursales en la capital de Queretarock (Universidad, pie de la cuesta, candiles y Juárez, en el centro), ofrece un pan de muerto tradicional bastante disfrutable y de buen tamaño. Es un poco más fifí, por ende, algo que podría ser poco amable con el bolsillo pero que como gustillo se vale. Puedes comerlo en el lugar acompañado de un café de variedad o un chocolate caliente o llevártelo.
De las propuestas gourmetosas:
Ya si de plano lo tuyo lo tuyo es incursionar, además de pelusear las opciones igual de buenas, pero más tradicionales, como las anteriores (broma, pero si quieres no es broma) Galileo Panificio es una cafetería que ofrece un montón de opciones para comer pan delicioso y su, hoy en día tradicional, pan de muerto relleno de nata es una delicia atraqrosa imperdible de probar (aun así, prueben todo lo demás porque su cocina y café, en general, es delicioso). No tiene estacionamiento, pero cerca si hay ya que están en la calle 5 de mayo 177-A, colonia La Santa Cruz, La Cruz, 76020 Santiago de Querétaro, Qro.
IG: https://www.instagram.com/galileo_panificio
Desde tiendas departamentales trasnacionales extranjeras o nacionales hasta lugares modestos o no tan modestos locales, cuando se trata de pan de muerto estos son los lugares que me vienen inmediatamente a la mente, y a ti ¿En qué lugar piensas cuando te dicen “pan de muerto”?



