DestacadasInformaciónInvitados

Dominatrix súcubo

En el marco del 38 Festival Internacional por la Diversidad Sexual me di fuerte contra una imagen artística… aunque ahora dudo que se trate únicamente de arte gráfico. Sería quizá algo similar a un artefacto cthulhiano. Si lo es, no podría tratarse de otra cosa más que de un látigo delgado y recto, con el mango forrado de piel de pulpo y texturizado con bultitos en forma de glandes fúngicos. ¿Será letal? ¿Estará duro? ¿Qué se sentirá que te den con uno?

A la vista, esas obras en blanco y negro resultan delicadas, firmes, chorreantes, sobre todo, sensuales. Por otro lado, no existen adjetivos terrestres con los que se pueda comparar al dibujo de Lilin. Ese es el nombre de la “dominatriz súcubo que propaga enfermedades de transmisión sexual en línea a chicos calientes de preparatoria” (Joe McCulloch, 2021, párr. 1). Tampoco tengo la certeza, pero es seguro que debe ser un xenopersonaje con la capacidad de adquirir la figura que se le plazca para conseguir su objetivo. Esta vez eligió materializarse en la exposición que tuvo lugar en el Museo Universitario del Chopo (el lugar perfecto para estas rarezas, bien lo sabía el escritor Emiliano González).

Estaba presente, dividida o multiplicada en más de tres cuadros y en dos fanzines. Es la protagonista del cómic R.I.P. Mou creado por la multifacética V.A.L.I.S. Ωrtiz, quien le dio entrada a esta realidad a partir de su arte. Los trazos de los dibujos flagelan la vista, pero no la lastiman, sólo duelen en el culo. El ardor vibra en las nalgas, cerca del ano. Con cada ondulación térmica se va dilatando, así hasta que se te abre por completo. Entra. Primero aparecen las líneas disimuladas en grafito, luego se viene en tinta. Lo negro se derrama como petróleo, escurriéndose fuera del marco que intenta contener a Lilin. Entre tanto borboteo, el cuadro no se mancha, pues aparecen lxs esclavxs para sorbérselo todo. Ahí están luchando por atrapar los chorros con sus lenguas.

Entonces, ¿su naturaleza yace en la tinta? Yo pienso más bien que es un ser transdimensional, del género taxonómico encarnatus, cuya característica es la plasticidad material, es decir, su corporalidad se moldea según la necesidad y el deseo. No es extraño que me hubiera encontrado a esta criatura-dibujo-arte justamente en la edición del festival dedicado a las “Plasticidades encarnadas. Hacia una retrospectiva del arte y cultura de cuinas, vestidas, travestis y mujeres trans en México (1975-2025)”.
Otra cosa de la que tengo seguridad es que no me estaba esperando a mí, meramente acudió al llamado de la ilustración de V.A.L.I.S. Ωrtiz. Supo que la exhibirían, aunque desde su óptica, nosotros fuimos quienes le pasearon por enfrente. Dejamos que nos observara, nos morboseara y ella misma eligió a quien latiguear.

Como mencioné, yo fui uno de los afortunados que recibió su azote. Con el calor aferrándose a mis nalgas, la sentí. No pude evitar preguntarme: ¿me cogió? Tuve suerte, porque sí lo hizo y ahora habita también en mis sueños; ¡bendita V.A.L.I.S.Ωrtiz!, ahora soy unx esclavx más. Búscala, tiene gran variedad de látigos, seguro que alguno se te encarnará.

McCulloch, C. [Gatosaurio]. (9 de diciembre de 2021). R.I.P. Mou by V.A.L.I.S. Ωrtiz. The Comics Journal. https://www.tcj.com/18-jamboree/

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba