Cuando los principales responsables ya no saben qué hacer con la educación. Educación alternativa, ¿acierto o error?

Como sabemos, se ha impuesto sobre los profesores la exigencia de dar atención socioemocional a sus estudiantes y saber gestionar ciertas conductas infantiles-juveniles autodestructivas (ansiedad, depresión, adicciones, autolesiones, suicidio…), o antisociales (vandalismo, robo, acoso, crueldad animal, violación y hasta homicidio…), que dan cuenta de la descomposición humana a que nos ha conducido el “orden” global dominante.
Explicar, que la causa de tales conductas “es multifactorial” o “la falta de valores familiares” sólo evidencia la complejidad de una situación, cuya superación pareciera requerir de conocimientos especializados, paciencia infinita y mucho tiempo para ir desenredando la madeja tóxica que envenena a cada estudiante, cosa que pocas familias tienen y que no compete a la docencia.
La respuesta de la “pedagogía de la chancla” o de “la escuela-cárcel” de endurecer los castigos (con reglazos, gritos, humillaciones o expulsión) -que se había superado, luego de largas luchas por hacer valer los derechos de la niñez- vuelve a popularizarse entre quienes no saben qué hacer con sus retoños, a tal punto que Chepe Guerrero, alcalde de Corregidora, propuso una ley para tratar como adultos a adolescentes infractores, sin pensar que dicha “solución” sólo agravará el problema. Para curarse en salud y lavarse las manos, explica: “…en Corregidora y en Querétaro no vamos a normalizar que un criminal salga libre sólo por ser menor de edad”.
Tal reacción contrasta significativamente con el enfoque de la 4T de atender las causas del problema; sólo que, en el caso de la escuela pública, esto se ha reducido a imponer mayores responsabilidades a las-los profesores, sin atender las difíciles condiciones en que muchos trabajan y que termina por desalentar a cualquiera. Jóvenes normalistas recién egresados, con ilusión de dar lo mejor de sí, la pierden interactuando con colegas que ya extraviaron el sentido de su profesión, o se tornaron burócratas, a fuerza de lidiar con las graves contradicciones del sistema.
Sin embargo, no sólo en los libros, sino en múltiples encuentros presenciales y virtuales, que organizan actualmente diversas redes -de “Educación Popular Alternativa”, de “Escuelas Activas”, de “Educación Viva”, de la “Otra Educación”, de “Educación Autónoma Indígena”, etc., se observa el trabajo admirable de profesores que atienden a chicas y chicos en condiciones altamente difíciles, siguiendo iniciativas similares a la Educación por el trabajo-juego, con un enfoque comunitario-democrático, en las que estudiantes de todas las edades reciben respeto, aprecio y a la vez gran exigencia cooperativa, siendo tratados como personas inteligentes, responsables y dignas de confianza para atender las tareas que les tocan. Sin sermones, sino en la práctica, adquieren conciencia de que, si no colaboran oportunamente, su comunidad será afectada. También saben que todas las personas, cometen errores, sufren miedo o incompetencia…, pero cuentan con su grupo.
He trabajado con profesores de escuelas públicas, privadas y comunitarias que no requieren volverse “coaches” para “motivar” o rescatar de la oscuridad a sus estudiantes; profesores que logran poner entre paréntesis sus dolores y los de sus alumnos, contagiando su entusiasmo por lo que hacen, su amor por las ciencias y las artes y provocando curiosidad investigativa por lo que les rodea. ¿Por qué no todos pueden hacerlo?
El “Cuaderno de Educación Socioemocional en el marco de la Nueva Escuela Mexicana” (SEP), es buena guía para saber cómo atender las necesidades afectivas de las-los chicos. Sin embargo, la NEM no se construye sólo con buenos manuales o discursos motivacionales de reconocimiento.
La huelga iniciada por muchos docentes de la CNTE, para exigir condiciones laborales a la altura de la dignidad y complejidad de su profesión, podría aprovecharse como oportunidad inigualable para refundar todo el Sistema Educativo Nacional.
Si el Estado responde criminalizando sus protestas a fuerza de policías y gases lacrimógenos, sólo mostrará debilidad y que ya no sabe qué hacer con el problema.



