Avances y retos de la participación política LGTBIQ

La sala de sesiones del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) dio lugar para el foro “Avances y retos de la participación política de la población LGBTIQA+”, organizado por el IEEQ, el Frente Queretano por el Derecho a la No Discriminación y el Estado Laico, y la organización CÍVICA. Diversas figuras políticas, entre ellas, Salma Luévano, se reunieron para conversar sobre la participación política de las disidencias sexuales en nuestro país.
Durante la apertura, Walter López, del Frente Queretano, señaló que Querétaro vive una transformación impulsada por la sociedad civil, tras la aprobación de la nueva ley de participación ciudadana que colocó al estado en los primeros lugares a nivel nacional en mecanismos de participación. Sin embargo, lamentó la ausencia de representantes de partidos políticos en el conversatorio.
Acciones afirmativas y ausencia de partidos
En ese mismo sentido, César Zafra Urbina, secretario ejecutivo de CÍVICA, recalcó que las acciones afirmativas representan una redefinición histórica y no deben entenderse como concesiones: “Aquí no vemos a ningún representante de ningún partido político y eso es un síntoma. La relación más tóxica que tiene la ciudadanía y la sociedad es con los partidos políticos”. Añadió que todos los partidos, sin excepción, han contribuido a la inequidad y las omisiones que persisten.
Asimismo, Griselda Muñoz, consejera presidenta del IEEQ, aseguró que la institución continuará trabajando en favor de la inclusión: “Hoy, desde este instituto, les declaro que seguiremos dando la batalla porque la democracia sea real, sea incluyente y por supuesto estemos en condiciones de igualdad”.
Salma Luévano, titular del área de economía de inclusión de la Secretaría de Economía y diputada federal, habló desde su experiencia como mujer trans. Señaló que esta población se encuentra precarizada y con una esperanza de vida de apenas 35 años. Recordó que su trayectoria para acceder a espacios de toma de decisiones ha sido producto de la lucha constante: “Ha sido una lucha de calle, una lucha de manifestarse, una lucha de tribunales y como siempre, lo he dicho, a golpe de sentencia”. Enfatizó: “No estamos pidiendo favores, estamos exigiendo nuestros derechos”.
Avances y resistencias en los estados
Óscar Daniel Rodríguez, consejero presidente provisional del Instituto Electoral de Coahuila, compartió cifras que muestran tanto avances como limitaciones. Indicó que el 5.9 por ciento de la población mexicana se identifica como parte de la diversidad sexual, pero México sigue siendo uno de los países más peligrosos de América Latina y del mundo para estas comunidades. Recordó que, en 2021, apenas el 2 por ciento de las candidaturas federales correspondieron a personas LGTBIQ, cifra que en 2024 aumentó solamente a 2.79 por ciento. Criticó la resistencia de partidos y congresos para garantizar la participación: “Hasta parece que se ponen de acuerdo, no sé si luego ahí tienen encuentros y dicen, “¿Cómo vamos a desgarantizar los derechos fundamentales?”.
Luis Eduardo Gutiérrez, consejero electoral del Instituto Estatal Electoral de Chihuahua, compartió la experiencia de su estado, donde en 2024 se implementaron por primera vez acciones afirmativas para la participación política de poblaciones LGTBIQ+. Explicó que en los 12 municipios más poblados se dispuso que los partidos debían postular personas de la diversidad sexual o personas con discapacidad, sin embargo, esta iniciativa fue impugnada porque se corría el riesgo de no contar con ninguna persona LGTBIQ+, por lo que se logró que se incluyeran seis personas disidentes sexuales y seis discapacitadas. Además, se establecieron sanciones como la cancelación de candidaturas en caso de incumplimiento.
Comentó que actualmente el Congreso de Chihuahua cuenta con dos diputadas abiertamente diversas, una lesbiana y otra bisexual. No obstante, advirtió que persisten retos como la falta de recursos económicos para el acompañamiento de candidaturas, la violencia política; compartió el caso de una regidora trans cuya mascota fue asesinada como forma de intimidación, y el riesgo de simulaciones, comentó que ya ha habido casos de hombres que se registran como mujeres para cumplir con acciones afirmativas de paridad, son ser legítimas.
Representación y retos pendientes
Finalmente, Andrés Treviño, asociado del programa global del “LGTBIQ Victory Institute”, presentó datos del Observatorio de Participación Política de las Américas y el Caribe. Expuso que entre 1997 y 2024, solo 61 personas LGTBIQ han ocupado un cargo legislativo federal en México, de las cuales el 49 por ciento fue electo entre 2021 y 2024. Subrayó la importancia del voto joven, ya que, en el bloque de personas de 19 a 23 años, el 15 por ciento se identifica como parte de la diversidad sexual, lo que debería traducirse en una mayor representación: “Si ponemos un parámetro del 5 por ciento, estamos diciendo que la Cámara de Diputados tendría que tener alrededor de 25 diputaciones de la diversidad”.
Explicó que en Jalisco se implementó un pacto entre partidos que permitió a las personas candidatas declarar de manera voluntaria su orientación sexual o identidad de género en el registro. Esto provocó que, en 2021, se registraran 80 candidaturas LGTBIQ y más de 100 en 2024. Destacó logros legislativos impulsados por diputadas abiertamente lesbianas, como la aprobación del matrimonio igualitario y la prohibición de las terapias de conversión.
El informe del Observatorio reveló además que el 88 por ciento de las personas LGTBIQ considera que la falta de representación política limita el reconocimiento de derechos; que el 55 por ciento percibe que no recibe financiamiento en campañas; que 43 por ciento de las candidaturas que sufrieron violencia, consideraron retirarse; y que solo una de cada cinco confía en que su partido actúe ante casos de discriminación.



