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Ni panteones ni muertos: albañil del Corregidora descarta “maldición”

“El estadio se construyó arriba de un pequeño montículo macizo que había ahí entre pura nopalera”, destaca el albañil que también descartó muertos en el proceso de construcción.

Por el poco éxito que han tenido los equipos locales que han tomado al estadio Corregidora como casa, en el imaginario colectivo existe la idea de que el recinto está maldito y que una de las razones es porque fue construido en el terreno donde anteriormente era un panteón. Otros atribuyen la maldición a supuestas almas en pena de trabajadores que habrían fallecido durante la construcción.

Sin embargo, José Luis Aristeo Rodríguez Munguía, uno de los albañiles que levantó el Corregidora, calificó todo aquello como mentiras: “que yo recuerde no hubo fallecidos, accidente sólo el de la grúa. El estadio se construyó arriba de un pequeño montículo macizo que había ahí entre pura nopalera. No había ningún panteón ahí. Esas son cosas que cualquiera saca como chiste y no falta quién se la crea, pero no existe”, aseguró.

En entrevista con Tribuna de Querétaro, Rodríguez Munguía detalló aquel accidente de la grúa: “La aparatosa caída de una de las grandes grúas con las que metían las ballenas por arriba… cayó por completo, iba avanzando y pisó una parte más suave y se ladeó, está tan alta que un ladeo de 10 centímetros es una cantidad enorme arriba como de uno o dos metros. Se deshizo y eso retrasó al estadio, en lo que consiguieron otra grúa tan grande tuvo que pararse la obra”.

Sobre las ballenas para la tribuna, que son trabes de concreto prefabricadas con aletas y huecas en su sección longitudinal, don Luis aseguró que “quedaron cortas” y explicó que fueron “errores humanos como siempre los hay. Quedaron a prueba, se les pusieron toneladas de arena arriba y con tacómetros y una aguja se verificó si se bajaban o no, se hizo por la seguridad de la gente que iba a sentarse ahí y afortunadamente pasaron la prueba”.

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