El sueño de Kamal: la primera familia palestina refugiada en México

Después de experimentar el horror del genocidio en carne propia; hoy la familia Abed, está segura y unida, en tierras mexicanas. Aun bajo la incertidumbre y terror de la guerra, Shadi Abed junto a su familia, resistieron con la fe de reencontrarse; de rehacer su vida y convertir el dolor en esperanza. Persistieron, porque tenían algo claro, vivir o morir, pero siempre juntos.
En la vigésima tercera edición del festival Doqumenta, el periodista mexicano, Miguel Crespo, de AJ+, presentó el documental “El sueño de Kamal”, el cual, muestra la historia de Shadi, un refugiado palestino en México, que intenta traer a su familia de la franja de Gaza a Mexico para salvarlos del genocidio y cumplir el sueño de su padre Kamal. Su padre llegó en 2008 a México y tenía naturalización mexicana, intentó evacuar a su familia de Palestina, sin embargo, bajo la frustración y nula respuesta del gobierno mexicano, sufrió un infarto, provocando su muerte.
Seguidamente de la muerte de su padre, Shadi junto con el colectivo “De Gaza a México”, comenzó una lucha política incansable para traer a su familia sana y salva, siguiendo los pasos de su padre. Luego de varios años de que la COMAR (Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados) entorpecieron el derecho legítimo de Shadi, como refugiado de traer a su familia con él, por fin, el 24 de mayo del año presente, la familia de Shadi se reencontró, convirtiéndose en la primera familia de refugiados palestinos en México.
Durante la presentación del documental en la ciudad de Querétaro, estuvieron presentes la familia Abed, quienes se mostraron agradecidos con el pueblo de México por su apoyo en este proceso. Shadi comentó: “Gracias a Dios cumplí el sueño de mi papá y mi familia está aquí conmigo. Quiero agradecer muchísimo al pueblo mexicano. La verdad, ellos apoyaron a nuestra familia, ayudaron con donaciones para que se pudieran salvar. ¡Palestina libre!”. Por otro lado, el hermano de Shadi, comentó que se mantuvieron unidos como familia por el amor y la preocupación, pero también la fraternidad bajo el estandarte “si morimos, morimos juntos”.
Un final que parecía imposible
El director del documental reflexionó que le gustaría que todos los finales de las películas o historias, fueran como la de la familia Abed. “Es algo que fue casi un milagro y estamos muy contentos de contribuir a eso. A mí me hace pensar que el cine documental sirve. Cada que hago una película y así, que una persona se vaya de la sala conmovida, encabronada o triste y que le cambie su día, ya con eso yo siento que mi trabajo vale la pena seguir haciéndolo”.
Shadi confesó que su familia es muy unida, que siempre se apoyan los unos a los otros; son una familia de 18 integrantes, los cuales actualmente viven en la casa de Shadi, por lo que continúan buscando donativos e incrementar las compras en la cafetería que dirige Shadi, para tener una vivienda más cómoda. “Yo sentí muy bonito que mi familia salió del infierno y llegaron aquí, a una vida en paz” refirió.
Miguel Crespo resaltó la importancia del colectivo “De Gaza a México” para que la familia Abed pudiera llegar a tierras mexicanas, ya que la COMAR no quería traer a las cuñadas de Shadi, solo a sus hijos. Pues ellas no contaban con el cuarto grado consanguíneo con Shadi, no obstante, con la ayuda del colectivo y de la clínica de abogados de la Ibero, además del cambio de administración de la comisión, lograron refugiarlas a ellas también.
Finalmente, Crespo comentó que AJ+, es un medio que hace coberturas humanas y parciales, agregó “creo que a todos nos cambió la vida esta película. Y en festivales como este, como Doqumenta, es bien importante cuando sucede esto. Cuando después de la película estamos aquí todavía hablando de lo que sucede y eso ya es un acto de acción. Entonces, muchas gracias por estar para acá”.



