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El virus disminuyó el ritmo de Querétaro

La más notoria de todas, al momento, fue la suspensión de actividades en la Universidad Autónoma de Querétaro, la cual estaba prevista originalmente para el 23 de marzo.

Durante la primera semana de aparente cuarentena en Querétaro, poco a poco se notó el cambio en la dinámica de la ciudad tras la implementación de medidas para prevenir contagios por el COVID-19. Sin embargo, fue de forma paulatina, como si la gente se resistiera o no entendiera el mensaje que se buscaba transmitir; los comercios seguían abiertos, las escuelas de nivel básico tuvieron actividad durante un día, hubo manifestaciones e incluso la Legislatura del Estado rechazó -a puerta cerrada- despenalizar el aborto.

La semana empezó un martes 17 de marzo debido al asueto por el natalicio de Benito Juárez. Ya se tenía conocimiento de al menos 7 infectados por coronavirus confirmados en la entidad y algunas dependencias comenzaron a tomar medidas ante esta situación.

La más notoria de todas, al momento, fue la suspensión de actividades en la Universidad Autónoma de Querétaro, la cual estaba prevista para el 23 de marzo; no obstante, ante la preocupación de la comunidad universitaria, la Rectora Teresa García Gasca mandó un mensaje en el cual adelantó la fecha.

Tras esta modificación, los campus mostraron un panorama de actividades menor: aulas y cafeterías cerradas; algunos puestos de comida se mantenían abiertos pero cerraban más temprano de lo usual. Las oficinas administrativas y cubículos de profesores que se mantenían abiertos, terminaban sus actividades lo más temprano posible, salvo personal de limpieza, vigilancia y medios universitarios.

Independientemente de estas medidas, muchos habitantes de la capital ya habían comenzado un paulatino cambio en sus dinámicas. El tráfico de la ciudad se notaba disminuido en horas pico, aunque con un flujo constante. El transporte público continuó operando sin contratiempos más allá de los habituales y con un número de usuarios cercano al promedio.

En el Centro Histórico no se dejaba ver una cuarentena como tal. La gran mayoría de los comercios en las calles del primer cuadro de la capital se mantenían abiertos; la medida más notoria se dejaba ver en restaurantes y cafés, donde los empleados exhortaban a sus clientes a lavarse las manos si sus pedidos no eran para llevar.

Comienza la suspensión

Para el miércoles 18 de marzo se hizo efectiva la suspensión de clases con el fin de prevenir contagios entre estudiantes; sin embargo, en muchos centros educativos esta medida fue comunicada como un “adelanto de vacaciones de semana santa” o una simple “suspensión de clases”.

Debido a esto, sobre todo a primeras horas del día, varios niños y jóvenes se veían en parques y camellones, andando en bicicleta, paseando perros o haciendo ejercicio; parecía un día de asueto, una extensión del puente y no una contingencia sanitaria.

Las calles y avenidas resintieron aún más la suspensión de clases: avenidas como Bernardo Quintana, el tramo urbano de la Carretera 57 y 5 de febrero mostraban una afluencia limitada de vehículos para un día hábil a mitad de semana. Algunos camiones de refrescos se acercaban a casas y locales para surtir directamente garrafones de agua y otras bebidas.

La actividad en la UAQ parecía más reducida que el día anterior, con menos oficinas operando, ya sea durante todo el día o con horarios más reducidos. Las escuelas ubicadas en el primer cuadro se mantuvieron cerradas y la afluencia en calles como Hidalgo, Madero y Ezequiel Montes era visiblemente menor conforme avanzaba la tarde.

En este contexto, la Legislatura del Estado de Querétaro emitió una serie de medidas para prevenir contagios, mismas que incluían sesiones a puerta cerrada y más controles de seguridad a quienes visitaran el recinto del congreso.

Dichas medidas fueron aprovechadas por la Comisión de Puntos Constitucionales, presidida por la diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Tania Palacios Kuri, pues fue en este día (y bajo esas medidas) que convocó a sesión para discutir la iniciativa de Ley que despenaliza el aborto en la entidad.

La sesión a puerta cerrada, aunque transmitida en vivo vía Facebook, convocó a manifestaciones de colectivas feministas a las afueras del palacio legislativo, quienes mostraron su rechazo a la forma de actuar por parte de los diputados al no permitirles el ingreso, y cuestionaban “la incoherencia” de tratar un tema tan relevante en un momento de contingencia. La iniciativa fue rechazada.

Aquella tarde el Centro Histórico también presenció una “Procesión Penitencial”, que logró reunir a cerca de 300 personas, entre niños y adultos mayores. Se realizaba en el Templo de San Francisco con el objetivo de pedirle a la Virgen de El Pueblito que intercediera por los queretanos ante el riesgo que representa el COVID-19.

El gran cambio

El 19 de marzo las medidas se intensificaron. El tráfico matutino era prácticamente nulo, aunque varios locales grandes como restaurantes y tiendas se mantenían sin mayor novedad. Algunos de estos, principalmente locales de comida y bebida, mostraron carteles en sus mostradores incentivando a los comensales a realizar pedidos a domicilio para “mayor seguridad”.

Los edificios públicos mostraban una actividad reducida. Algunas unidades del transporte público contaban con recipientes de desinfectantes o gel antibacterial atados a los tubos para que los usuarios pudieran hacer uso de estos. Asimismo, la cantidad de personas en ellos era mucho menor, al grado que sobraban algunos asientos.

Espacios como el Jardín Zenea se veían prácticamente vacíos, y la gente únicamente transitaba por calles aledañas procurando no cruzarse. Al momento de coincidir en una de las angostas banquetas, las personas volteaban el rostro al lado contrario para evitar exponerlo a menos de un metro, además de cubrebocas que ya se notaban con mayor frecuencia entre los rostros queretanos.

En este tercer día de medidas preventivas, se han confirmado 9 casos de coronavirus en la entidad, esto de acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro. De estos casos, 4 son hombres y 5 mujeres con edades entre los 25 y 65 años. No obstante, la Directora de Servicios de Salud, Martina Pérez Rendón, dio a conocer que uno de los pacientes se encuentra en recuperación y a punto de ser dado de alta. Ninguno de los casos ha ameritado hospitalización hasta este momento.

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