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Exposición de ‘fierros’ llegará a Bellas Artes

Por Martha Flores

Después de más de 14 años de trabajo, Salvador Rangel, profesor universitario, colaborador de este medio y artista, presentará sus obras, o ‘fierros’, como él los llama, en la exposición LunArt que será inaugurada este viernes 11 de mayo en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

La exposición LunArt se compone de alrededor de 56 piezas; fue un trabajo que el artista comenzó en 1997 inspirado en la obras de Feliciano Béjar, a las cuales llamaba “magiscopios”, aunque ahora don Salvador señala que tienen modificaciones y presentaciones distintas.

En su casa se puede ver la pila de obras que comenzó a hacer después de su jubilación, tiempo en el que tuvo que aprender a soldar y trabajar con el vidrio hasta lograr las figuras que hoy presenta. Clasifica a su trabajo como algo ‘totalmente artesanal’.

Salvador Rangel dice que su trabajo requiere tiempo, esfuerzo y paciencia; al preguntarle cómo clasifica su labor dentro de los estilos artísticos, respondió: “No tengo idea. Me han dicho los que saben que es arte Pop, otros que es Tech y algunos más que es arte visual”.

El creador de las 56 piezas artísticas recuerda que lo que lo motivó a hacer la exposición fue el miedo de no exponer nunca sus obras y después de haber intentado cuatro ocasiones exponer y tener el rechazo de las empresas e instituciones que decían que sí y después, por una u otra cosa, le retiraban el apoyo.

La Facultad de Bellas Artes fue el primer lugar donde le aceptaron su propuesta. La exposición estará vigente hasta el 23 de mayo.

“Es la primera exposición y me gustó mucho hacerla en la UAQ. Para mí es un honor y un orgullo”, consideró Rangel, quien además aclaró que no tiene la intención de transmitir algo con sus ‘fierros’, sino que lo que busca es transmitir el trabajo personal.

“Es un trabajo para compartir; y en cuanto a la idea yo creo que los jóvenes no necesitan ideas, ellos son muy creativos. Sin embargo, es probable que algunos vean arte en este material, pero en sí es compartir; es un trabajo eminentemente artesanal y yo diría hasta rústico, con sus defectos, un poquito mal terminado porque yo no tengo la carrera o habilidad que esto requiere, pero esto es parte del gusto de hacer estas piezas que yo siempre quise hacer”, reveló.

 

“Les tengo cariño a todos y cada uno de mis ‘fierros’”

El trabajo invertido en cada pieza desde que se diseña mentalmente en promedio es de 60 a 70 horas, pues tiene que ir a comprar el material en los lugares que son previos a la fundición, a empresas que venden chatarra, para después limpiarlo y hacer la soldadura.

Entre los diseños se pueden ver imágenes de Ernesto “Che” Guevara, Cristo, actrices o simplemente monedas, todas las figuras no poseen connotación, simplemente cuestiones de diseño, explicó Rangel.

Preparado para montar su exposición, Salvador Rangel dijo que prefiere no tener un discurso e improvisar ‘algo’ pues puede que le suceda como a los niños que memorizan algo y cuando se les olvida una palabra ya no saben lo que sigue.

También señaló que no espera que la gente compre sus ‘fierros’, ya que en el tiempo que se ha dedicado a la realización de éstos jamás ha vendido alguno, todos han sido obsequios, siempre con la condición de que a la gente les guste y aprecien.

Más que vender, la respuesta que don Salvador espera de la gente es que le hagan una crítica, observaciones y que disfruten y compartan con él su alegría de ver las piezas; todas con una cariño especial, pues dice no tiene una favorita.

“Es como decir a qué hijo se quiere más, y pues a todos se les quiere, algunos tienen particularidades, a todos mis ‘fierros’ les quiero y les tengo especial cariño a cada uno de ellos, uno porque me machuqué un dedo o porque me di un golpazo, entonces a todos les tengo especial afecto”.

Es así que al hacer una mezcla entre arte, periodismo y docencia, dice que todas tienen un hilo: que la docencia es vivencia con los alumnos, aprendizaje, compartir y también es un arte porque hay que saber enseñar, y es un arte que es necesario perfeccionar constantemente.

“El arte lo hago con mucho cariño, pensando como si fuera a dar una clase para que lo vean y me hagan observaciones y crítica, aunque en casa tengo a mi crítica principal, mi esposa, una persona fundamental en mi trabajo, la que me dice ‘te salió bien pero para la otra te puede salir mejor’, ella es la coautora de todo esto”, dijo sonriendo Salvador Rangel.

Finalmente el expositor explicó lo que para él es arte: consideró que no es necesario tener una educación artística sino más bien hay que saber sentir.

“El arte es todo en la vida, desde una puesta de sol, hasta un cuadro que en un momento no puedes entender, lo que es la espiritualidad, la tranquilidad que le da observar algo no necesariamente en una sala, sino en todo momento hay que tener la sensibilidad”, expresó.

“Para una persona de mi edad, que ya pasa los 60 años de edad, un día es volver a nacer, aprender y compartir, no ponerse limitaciones mentales, emocionales y físicas como mucha gente lo hace”, finalizó el hombre que espera con ansias se inaugure su exposición.

 

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