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Gira de Calzada por la Sierra, a la sombra de los desaparecidos

“No hemos dado con el paradero” de los más de 40 migrantes desaparecidos en 2010, reconoció el gobernador

Foto: Gabriela Lorena Roldán.

Por: Gabriela Lorena Roldán

Vámonos, me dijeron. Hay que ver qué se observa en las giras del gober.

 

Salimos sin más problema a las seis en punto de la tarde. Los encargados de Comunicación Social siguieron al pie de la letra su itinerario.

El trayecto fue sinuoso pero los comentarios llenos de doble sentido entre los compañeros de la fuente de Gobierno lo hicieron “gracioso”.

Viajábamos dos mujeres entre 11 hombres, así que mejor nos quedamos calladas, no fuéramos a ser partícipes de los albures.

Una que otra pregunta para personal de Comunicación Social sobre el gobernador José Calzada y la respuesta obvia: “no, no sé, no estoy seguro”.

La adrenalina se empezó a sentir hacia la última hora del viaje, nos rebasó un coche de alta potencia cilíndrica, custodiada por dos patrullas de Policía Municipal.

El chofer de nuestra camioneta, en su ego, los siguió con el pie al fondo del pedal, no fue hasta que una curva lo hizo derrapar y escuchar los chiflidos de sus tripulantes que midió su velocidad.

La estancia en el hotel Misión Jalpan fue agradable. La cena, una breve charla con los compañeros para conocernos.

–¿De dónde vienes, compañera?

–De Tribuna.

–Ah –me contestaron y se hizo el silencio.

 

“¡Listos, listos, ya, ya, para que alcancen el chacaleo!”

A las ocho de la mañana del día siguiente, mientras desayunaba me encontré con caras conocidas: eran los compañeros que habían viajado de madrugada para alcanzar las actividades de la gira.

“¡Listos, listos, ya, ya, para que alcancen el chacaleo!”, nos decía personal de Comunicación Social y encargados de tenernos a todos colocados en las tres camionetas destinadas.

Arroyo Seco, primera actividad a donde llegar. El viaje duró 30 minutos y los comentarios del trayecto fueron: Sí, ésta es la carreterita que te saca hasta Río Verde y la Media Luna, donde andan asesinando a cada rato.

“Sí, ya nomás pasas a San Luis y están Los Zetas. Una vez me tocó un retén de ellos; la libré con mil 500 pesos y un cartón de chelas, ya aquí adelantito están nomás vigilando”.

Foto: Gabriela Lorena Roldán.Nos dirigíamos a la ceremonia de entrega de la base militar de Arroyo Seco.

Nos recibieron los cabos muy atentos de todo, “¿de qué medio vienes?”, “¿cuántos son?” Una hilera de patrullas y agentes de las diferentes corporaciones policiacas aguardaba para entrar.

Todos cruzaban la carretera como si fuera pasillo de mercado. Afortunadamente, los conductores curiosos disminuían la velocidad, ya sea por precaución o por miedo de ver a tanto policía y militar junto.

Un grupo de organizadores luchaba por levantar una pesada lona. La constante llovizna les hacía más pesado su cometido.

Se empezaron a formar las agrupaciones policiacas en forma de herradura, llegaba algún personaje y empezaba el aventadero entre nosotros, “baja tantito tu grabadora”, “señor, señor, ¿qué nos dice de la seguridad que actualmente se mantiene en el estado?”.

De allí más preguntas sin respuesta, respuestas sin pregunta, propaganda sin pregunta.

 

No hay avances en caso de migrantes desaparecidos, reconoce gobernador

Llega el gober y se mueve la masa mediática, las fotos de pose, los saludos, los discursos, los aplausos, todo bajo esa llovizna. “Se moja la cámara”, “ponle algo”. Otros nos encogíamos y José Calzada nos mandaba una sombrilla, atrás, los militares y policías ni se movían, ni bajaban la mirada, están acostumbrados a soportar.

Se acaba la ceremonia y en el chacaleo con el gober, el tema de la seguridad y el cierre de fronteras por allí se le pregunta: “¿Querétaro está blindado?, ¿también por su partido estará blindado?”

“¡A ver! En Querétaro trabajamos por la seguridad”, se voltea.

Continúa a tenor de otra pregunta:

–De manera sistemática habrá retenes, son decisiones importantes para la seguridad, Querétaro es responsabilidad de un servidor, es del gobernador…

Pero en otro tema de seguridad y particularmente en la Sierra Gorda, se pregunta sobre los migrantes desaparecidos y que a la fecha no hay noticias de ellos.

“No, no tenemos nosotros ninguna noticia al respecto. No hemos dado con el paradero, pero ha habido apoyo, apoyo sistemático (le gusta la palabra). Hemos dado un paquete de apoyos y de oportunidades”.

¿Qué no era de Soluciones?

 

Entrega de Soluciones y continúa el lucimiento de Pepe

Y en este tema, en la siguiente actividad todo al ritmo de las manecillas del reloj, “¡vámonos!, vámonos, para que lleguen al chacaleo”, eran las palabras mágicas, para hacernos trepar a la camioneta; llegamos a la comunidad de Ayutla, donde el río se junta, para que Pepe entregue sus paquetes de ayuda.Foto: Gabriela Lorena Roldán

Los de rojo con sus bordados de Soluciones, ubicando todo, autopromoviéndose, se hace el protocolo de ceremonia, en la primera fila poco más de una decena de personas, de las cuales el 70 por ciento eran de edad muy avanzada, reciben sus apoyos agropecuarios.

Esos ojos ya sombríos todavía miran con gratitud, un agradecimiento de haber recibido un sistema de riego por goteo o una desbrozadora, después de haber trabajado sus tierras por más de 50 años, de temporal y con machete.

Se acaba, pero ya camino a las camionetas, todos arreados por los de logística, Calzada decide ir a ver una última petición, se trata del río, crecido por las lluvias, no deja cruzar en un mini puente que conecta parte de la comunidad.

Señala a sus secretarios que se debe construir otro puente; por lo mientras, un valiente perro nos da el ejemplo de la fuerza del agua, al cruzarse y ser arrastrado por la corriente, logrando salir unos 20 metros después, nos demuestra que sí debe de construirse otro puente más seguro.

En Jalpan, otro acto protocolario de Soluciones, pero ahora sí, todos los asistentes con sus camisetas rojas ya bien puestas.

“¡Póntela, póntela que ya va empezar”, escucho. Comienzan los discursos, uno que otro funcionario da su discurso igual al de media hora antes.

Igual son las personas que reciben sus apoyos, señores de 90 años pero fuertes como robles, Calzada Rovirosa hace acto de humildad como buen político y baja del estrado a entregar en las manos a quien le cuesta trabajo pararse de su silla.

Termina, se abalanzan a saludarlo, la comida huele a lo lejos, pero aun así se forman, “¡tú, detrás de mí, fórmate!”.

–Disculpe señorita, ¿quién es el gobernador?

–El que viene dando la mano.

El siguiente acto de humildad fue mío, más de una vez rogué por llegar viva y sana a la ciudad de Querétaro, ante la manejada bestial de los choferes de las camionetas de gobierno.

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