Información

Hasta en la muerte, el mercado manda

Para Javier Méndez el rito no tiene nada qué ver con el proceso biológico y todo tiene qué ver con la interpretación cultural.

Los precios de los servicios funerarios en Querétaro van desde los 8 mil pesos hasta cifras que superan los 100 mil según los paquetes y las “amenidades” que los clientes deseen agregar, según una búsqueda que realizó este semanario en diversas empresas del rubro.

Lo anterior explica por qué las funerarias ofrecen esta “serie de elementos de mercado”, pues obedecen y “corresponden a los deseos de consumo de la población donde están insertos”. En ese sentido, Javier Méndez Pérez, especialista en sociología de la religión, ejemplifica con las poblaciones “que están muy orientadas por el discurso de la preservación ecológica”, pues asegura que en éstas “se ofrece la cremación y después una urna hecha de sal que se lleva a algún río, se deposita y se va disolviendo con las sales en el agua. En otro lugar se ofrece que la ceniza sea enterrada en un bosque poniéndole una planta al lado para que absorba sus nutrientes… algo ecológico y romántico”.

“Si el objetivo es ofrecer una serie de servicios de consumo para quienes están en este trámite, vamos a ofrecerlos. El objetivo es que se compre”, puede existir entonces un sinfín de servicios agregados para el gusto de cualquier persona que esté dispuesta a pagarlos. La muerte, en ese sentido, es también una muestra de la desigualdad que prevalece en un país como México, pues no todos los paquetes son costeables por cualquier persona. “En el momento en el que la muerte se convierte en una mercancía más, pues vamos a ofertar todo lo que la gente consuma al respecto”, para Javier Méndez el rito no tiene nada qué ver con el proceso biológico y todo tiene qué ver con la interpretación cultural.

La religión como otro agregado

Otras de las amenidades con las que cuentan las instalaciones de las empresas funerarias son, además de las capillas católicas, los oratorios ecuménicos. Estos son lugares regularmente de menor tamaño que los recintos católicos, pero tienen la función de reunir a otras confesiones cristianas como el islamismo, el espiritismo y el judaísmo. Los paquetes que se ofertan incluyen misas y otras celebraciones según la tradición de cada familia.

Como “nada escapa de la lógica del mercado”, el catedrático señala que las empresas funerarias “mercantilizan la orientación religiosa, a partir de ahí buscan el consumo. No es que la funeraria esté pensando en una u otra religión, está pensando en términos de un consumo. En donde haya una mayoría de determinada religión que utiliza cierto ritual, lo van a ofrecer”. Este tipo de oratorios se han construido en justas deportivas internacionales donde se reúnen personas de todo el mundo con diferentes religiones, pero ahora son un elemento de mercado más.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba