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La Burocracia de la Muerte: Estos son los trámites y costos a realizar cuando fallece un ser querido

Perder a un ser querido inevitablemente trae consigo un proceso burocrático que debe afrontarse en medio del duelo. Actas, constancias y pagos son procedimientos que deben realizarse para concluir la burocracia de la muerte ante las autoridades civiles; si además hay ceremonias religiosas, el proceso se vuelve aún más amplio.

A continuación, presentamos una breve guía para comprender los puntos principales de estos procedimientos, que pueden llegar a representar gastos de hasta 60 mil pesos para una familia. Los enumeramos en el orden en que las personas pueden encontrarse o necesitar estos documentos; todo comienza con el certificado de defunción.

El certificado

El artículo 391 de la Ley General de Salud en México establece que «los certificados de defunción y de muerte fetal serán expedidos, una vez comprobado el fallecimiento y determinadas sus causas, por profesionales de la medicina» o algún otro especialista o autoridad en la materia. Si una persona fallece por enfermedad en su domicilio, el primer paso es acudir a un médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para que redacte el certificado.

Si la persona no cuenta con este beneficio, entonces se debe llamar a un médico de otra clínica, como la Cruz Roja, servicio que puede solicitarse al 911. En el caso de que la persona fallezca en una clínica u hospital, este certificado es realizado por el personal médico del lugar.

El protocolo del hospital

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), durante 2022 se registraron 13 mil 537 decesos en Querétaro. La primera causa de muerte en México en el mismo año fue por enfermedades y problemas relacionados con la salud, puntualmente padecimientos del corazón. Cuando una persona fallece dentro de un hospital, también se siguen una serie de pasos correspondientes a protocolos médicos y trámites, que pueden extenderse hasta ocho horas.

Si el paciente presenta enfermedades graves o terminales, debe firmar una carta de consentimiento informado o de muerte anticipada, en la que se indique si desea o no ser reanimado en caso de un paro cardiopulmonar. En el caso de pacientes que no firmen esta carta, el personal médico está obligado a realizar la reanimación.

En ocasiones, algunos pacientes fallecen de manera repentina o sin razón aparente. En estos casos, el personal médico debe esperar un promedio de seis horas para corroborar que la persona ya no cuenta con signos vitales. Esto prolonga la entrega del cuerpo a los familiares, ya que es necesario llevar a cabo una necropsia para analizar el fallecimiento. Una vez determinada la muerte clínica, se observa la hora del deceso y se redacta una nota de egreso por defunción, que es un resumen de los datos clínicos del paciente: enfermedades, tratamientos que recibió, condiciones en las que ingresó, terapias, evolución de su enfermedad, hasta el momento en que ocurrió el fallecimiento.

Si un paciente ingresó al hospital debido a hechos violentos y fallece, la institución tiene la obligación de informar los hechos al ministerio público a través de un «formato único de notificación de caso médico legal». De esta manera, acuden al hospital peritos y forenses para llevar a cabo una investigación jurídica, además de realizar la necropsia al cadáver. Una vez finalizada la investigación, que puede tardar hasta dos días, se procede a la entrega del cuerpo a los familiares. Los familiares se enteran del fallecimiento una vez que los médicos han confirmado la inexistencia de signos vitales. En este momento, el área de trabajo social brinda desde atención psicológica hasta orientación sobre trámites hospitalarios.

Mientras los médicos terminan de redactar la nota de egreso por defunción, el personal de enfermería prepara el cuerpo para que los familiares puedan despedir al ser querido. Posteriormente, el mismo personal de enfermería realiza una limpieza, desinfección y bloqueo de los orificios naturales del cadáver. También colocan un parche de identificación en el pecho, otro en el pie y una pulsera en la muñeca, en la que se incluye su nombre, fecha de nacimiento, fecha y hora de la muerte y número de seguro social. Luego, trasladan el cuerpo al área de patología para mantenerlo refrigerado mientras se realizan los trámites correspondientes. Finalmente, un familiar reconoce al fallecido y se hace la entrega del certificado médico, así como la entrega del cuerpo a la funeraria.

Acta de defunción

Una vez obtenido el certificado, es necesario tramitar el acta de defunción. Según el sitio web del Municipio de Querétaro, los requisitos para este documento incluyen un certificado médico, un familiar directo de la persona fallecida, el acta de nacimiento de la persona fallecida y dos testigos con identificación oficial que corroboren el hecho.

Además, se requerirá el oficio de la Fiscalía General del Estado en caso de que la muerte se deba a actos violentos o traumatismos en el domicilio. El trámite únicamente puede solicitarse de manera presencial en alguna de las oficinas del Registro Civil de la capital. Según el mismo sitio, el precio del acta de defunción es de 129.67 pesos en días hábiles, es decir, de lunes a viernes.

En sábado y domingo, este precio asciende a 380.02 pesos, más del doble que entre semana. En la Ciudad de México (CDMX), el precio fijo por el mismo trámite es de 81 pesos, y en estados como Chihuahua o Michoacán, el trámite es gratuito.

Inhumación o cremación

Si las personas deciden inhumar el cuerpo del ser querido en algún panteón, el trámite tiene un costo variable. El panteón Cimatario tiene un costo de 3 mil 235.65 pesos; le sigue el panteón de San Pedro Mártir con 1,945.12 pesos, y los panteones de Santa Rosa Jáuregui y Mompaní con mil 942.01 pesos. Los camposantos más accesibles de la lista son Pintillo, Buena Vista y Jofre, con 195.03 pesos. Estos costos no incluyen la fosa de inhumación, la cual a veces es cubierta por la funeraria contratada.

Trasladar un cadáver también requiere un permiso y una cuota: de un municipio a otro, el precio es de 581.98 pesos, y del estado a otro estado del país, el costo asciende a 969.97 pesos. Además, si los familiares deciden cremar el cadáver, el permiso cuesta 285.28 pesos.

Gastos religiosos

En lo que respecta a los gastos religiosos, el costo por una misa católica de cuerpo presente no supera los mil pesos; sin embargo, es importante considerar la disponibilidad tanto del templo como del sacerdote. Esto implica, en muchos casos, buscar más de una opción. En una llamada telefónica al templo de Santa Rosa de Viterbo y a la catedral de San Felipe Neri, se indicó que la misa con cuerpo presente cuesta 600 pesos y 500 pesos, respectivamente. En ambos lugares, la ceremonia está sujeta a la disponibilidad de horario y sacerdotes.

Además, en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y el templo de Santa Clara, se indicó que únicamente se cobra 300 pesos, correspondientes al grupo musical o coro de la misa. Para solicitar la ceremonia, se debe acudir o llamar a la parroquia de martes a viernes a las 9:30 horas.

Funerarias

Según el sondeo de precios y características de paquetes funerarios emitido por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), los precios de las funerarias varían según los servicios incluidos en el paquete. Cuantos más beneficios se incluyan, mayor será el costo para la familia.

Los servicios básicos más comunes incluyen la preparación del cuerpo, el embalsamamiento, el arreglo estético, el ataúd, el préstamo de equipo para velar en el domicilio, la carroza para el traslado del cuerpo y el servicio de gestoría.

Otros servicios menos comunes, que incrementan el precio si se incluyen, son la opción de elegir el equipo de velación en el domicilio o sala de velación, la sala de velación, el servicio de café, el transporte para acompañantes y la fosa de inhumación.

Según el sondeo, de 138 establecimientos consultados en siete estados de la República, el costo de un paquete funerario básico con servicio de inhumación oscila entre 6 mil pesos y 9 mil pesos en el 26.1% de los establecimientos. Entre 9 mil pesos y 12 mil pesos cuesta en el 23.9% de los casos, y solo en el 12.3% cuesta entre 3 mil y 6 mil pesos.

En el 37.5% de los establecimientos restantes, los precios pueden escalar desde los 15 mil hasta los 45 mil pesos. El paquete funerario básico con servicio de cremación es muy parecido al de inhumación, con la diferencia de que el ataúd se presta únicamente para la velación, mientras que la urna ya está incluida.

Los precios más comunes oscilan entre 6 mil pesos y 12 mil pesos en el 47.8% de los paquetes, mientras que en el 47.1% los precios van desde los 12 mil hasta los 45 mil pesos. De los 138 establecimientos, el 54.9% de los paquetes funerarios básicos con servicio de inhumación prestan el equipo de velación de uno a dos días, mientras que el 37.7% de los paquetes lo prestan de nueve a 10 días, correspondiente al tradicional novenario luctuoso para las familias de religión católica.

Es importante destacar que, en muchas ocasiones, los paquetes funerarios resuelven el enredo burocrático, ya que cuentan con facilidad de contactos y acceso a panteones con espacios disponibles, aunque esta última característica puede elevar el precio del paquete, dependiendo de la funeraria.

Testamento

Fallecer implica, en muchos casos, dejar bienes a otras personas, lo que también requiere procedimientos legales y gastos económicos. El licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Carlos González Rojas, explicó el procedimiento y costos en relación a un trámite de testamento, así como su radicación.

En el estado de Querétaro, un testamento cuesta alrededor de 3 mil 990 pesos, o mil 990 pesos si se tramita en el Mes del Testamento. Para llevar a cabo el procedimiento, la persona interesada debe acudir a la notaría de su preferencia con identificación oficial, CURP, acta de nacimiento y constancia de situación fiscal (opcional).

Este proceso es el más rápido en el recorrido de un testamento. «Se realiza una entrevista con el testador, se le proporciona un formato que el testador completa a mano y firma al margen. Este formato incluye datos generales, a quién se destinarán como herederos, herederos sustitutos, legados, albacea, albacea sustituto y tutor testamentario, si aplica», explicó el abogado. Posteriormente, el notario lee en voz alta el testamento al testador para corroborar la información. La notaría inscribe el documento en el Servicio de Avisos de Testamento y, una vez aprobado, se imprime para su entrega al testador. El procedimiento tarda aproximadamente cinco días. Cuando el testador fallece, los familiares deben acudir a la notaría con el testamento impreso para llevar a cabo la radicación, además de realizar un pago de derechos que oscila entre 17 mil y 18 mil pesos, según González Rojas. Si no se cuenta con el testamento, debe ser rastreado entre notarías para ser reclamado. En la radicación se aceptan los cargos y nombramientos emitidos por el ahora fallecido. «Desde el inicio de la radicación hasta su finalización, calculo que son unos tres meses como máximo. También depende de los interesados, ya que algunas personas pueden faltar con documentos o no realizar el pago de derechos. Sin embargo, si todo fluye sin problemas y se hace a tiempo, creo que tres meses es lo máximo que podría tardar», aseguró el abogado, quien también es auxiliar de la Notaría 3 en San Juan del Río. Si el fallecido no dejó un testamento, sus bienes quedan intestados.

Fabián Bocanegra

Estudiante de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). Reportero de Tribuna de Querétaro desde agosto de 2023.

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