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“La pintura eterna” guiada por “la diosa pintura”: Lomelius

Lomelius reconoce que “el arte siempre ha sido un territorio de mujeres”, por lo que ha creado “la pintura eterna” que combate la muerte pictórica. Como resultado, montó una exhibición en el Museo de Arte de Querétaro que estuvo disponible hasta el 9 de agosto de 2026.

“Siempre hubo esta habilidad”.

Manuel Lomelí tuvo una formación autodidacta por la “inquietud de dibujar”. Desde pequeño le atrajeron “los antiguos maestros y la pintura clásica”, por lo que los observaba y estudiaba “planteando hipótesis de cómo lograban” sus resultados. “Siempre dibujé, siempre hubo esta habilidad desde mi infancia”, recordó el queretano nacido en el 2000.

Sin embargo, en la preparatoria decidió estudiar Arquitectura “porque era lo más mecánico”. Dado que en su familia no había una persona artista, “las artes no estaban dentro” de sus opciones profesionales; “no porque no hubiese apoyo, sino porque desconocía ese planteamiento”.

No obstante, todavía tenía “la necesidad de seguir creando de manera artística”, por lo que “decidí tomar una pausa definitiva en la carrera para dedicarme de tiempo completo a la pintura y tomarla como profesión”, celebró el artista, quien inició su trayectoria en 2020.

Lomelius

Desde 2017, Manuel empezó a estudiar de manera “más profunda a Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Vermeer, Rubens, Tiziano, Tintoretto, Veronese, Giorgione; a los pintores de los siglos 15, 16 y 17”. Por tanto, supo que “muchos no firmaban antes del Renacimiento porque la figura del artista no existía como tal; era un oficio considerado menor”.

Fue hasta el siglo XV, con el Humanismo, que se “le da al artista el papel de creador y de sentirse orgulloso de su oficio” para firmarlo. “Entonces, decidí modificar mi rúbrica y hacerla en latín porque se acostumbraba” en ese entonces. “Lomelius, por resumidas cuentas, es mi apellido en latín”, explicó Manuel Lomelí.

¿Por qué “la pintura eterna”?

“La idea principal de mi obra es reclamar otra vez la atención del espectador, pero de manera que vaya hacia la contemplación”. Al recordar los planteamientos históricos de que “la pintura ha muerto con la fotografía” y el “arte contemporáneo”, Manuel propone que “sigue viva, que sigue siendo eterna y lo seguirá siendo. La pintura es un vehículo” para “concebir, crear y percibir belleza”, misma “que nos acerca al misterio”.

En cuanto a su realización, “existe esta figura a la cual llamo la diosa pintura, y es la que me va guiando. Yo no sé qué voy a pintar mañana. Siempre tengo un proyecto en el caballete, pero en cuanto termina, vuelvo a replantearlo. La inspiración y el mandato de la diosa pintura es la que me dice qué voy a hacer”, externó Lomelí, a quien le toma, en general, un mes y medio para terminar una obra.

¿Quiénes son las mujeres en “Lomelius”?

“Las mujeres son una parte importante de la exposición. En el arte, la persona retratada deja de pertenecer puramente a ella para convertirse en algo que trasciende en el tiempo, como el caso de la Mona Lisa”. Así mismo, las personas retratadas “se vuelven figuras que rebautizo dentro del título del cuadro”, como “ciertas diosas griegas, personajes de la tradición cristiana y de la mitología como Lilith”, la mujer antes de Eva.

“La muestra incluye mujeres porque han tenido gran importancia en el mundo y en el arte. Siempre han sido la gran inspiración y el gran personaje que se ha perpetuado en el arte, desde las Venus primigenias hasta Isis y la diosa Venus. “El arte siempre ha sido un territorio de mujeres”.

“La diosa pintura” sobre la controversia

Sobre la posibilidad de pintar hombres, Lomelí señaló que no podría asegurarlo dado que su inspiración es guiada por “la diosa pintura”. “Puede ser que tenga esa necesidad, como ‘El joven cardenal ‘, que para mí fue una necesidad pintar, pero no tengo un plan.

Al cuestionarlo sobre posibles críticas en torno a las mujeres, consideró que su trabajo “es respetuoso”, que “el mensaje no busca hacer una cosa controversial”. En cambio, su propósito es el de los platónicos, que “describían verdad, virtud y belleza”.

“No busco polémica. Mi trabajo no es crítico ni político, es apartidista. Pinto por lo que me va guiando la diosa pintura. No busco ninguna agenda ni entrar con grupos, pero respeto todas las ideologías. Creo en el libre derecho de elegir, de hacer lo que cada quien guste y el derecho de ver y no ver. Invito a ver mi trabajo, pero quien discrepe tampoco tiene que verlo”, subrayó Manuel de manera firme.

¿Qué hay del autor en su obra?

“Todos los cuadros son mis compañeros. Al volver a verlos en otras manos después de años, me recuerda qué estaba pasando en cada momento. Es tanto tiempo invertido que sé perfectamente qué ocurría cuando los estaba haciendo. Hay cuadros que tienen algunas roturas y costuras, pequeños mensajes que me conectan con ese yo del pasado. Se vuelve un diario del pintor”.

“Ver esos cuadros con los que inicia mi carrera profesional es volver a encontrarme con alguien que estaba aprendiendo a pintar algunos elementos de la realidad. Se vuelve un libro abierto de todos estos años”, finalizó Manuel Lomelí.

Christopher Chávez Gómez

Periodista en formación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ. Interesado por la Lingüística y las redes sociales. Cuando menos se lo esperó, un orgasmo de tinta corrió por él; y después de un arranque textual, bien supo cual era el punto final.

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