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La Primera Guerra Cibernética

Por Néstor Alavez

El siglo XXI se caracteriza por la velocidad en que la información viaja por el mundo y las consecuencias que esto tiene en el plano local. A finales de 2011 –y lo que va del año en curso– se ha acelerado la creación de leyes a nivel federal aplicadas internacionalmente con el objetivo de regular Internet.

Contrariamente a las políticas de liberación comercial y de acceso a la información, que los mismos gobiernos occidentales y pro-occidentales han promovido desde la década de los noventa del siglo pasado, han comenzado a cerrar canales de información por todo el mundo al estilo de China e Irán.

Esta tendencia se ha acelerado desde 2006 con la aparición de Wikileaks y Anonymous, hasta llegar al día de hoy con lo que ya se conoce como la Primera Guerra Cibernética.

La Ley SOPA (Stop Online Piracy Act), impulsada por el republicano de Texas Lamar S. Smith, fue la primera propuesta de legislación que pretendía regular la publicidad, el contenido de los sitios y la manera en que se comparten archivos en línea, con el objetivo de proteger a la propiedad intelectual de las transnacionales del Entretenimiento, con base en EU.

Esta ley iba acompañada por PIPA (Protect IP Act) que pretendía a través del número IP (número que identifica cada una de las computadoras), establecer relaciones entre usuario y sitio que permitan acusar al usuario de promoción, uso, distribución y copia de propiedad intelectual. Ambas leyes tendrían como resultado el mismo efecto creado en China con su Gran Firewall, comenzado en 2006 y aprobado en 2008: el control gubernamental sobre toda la información en Internet.

A nivel internacional, ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement) fue firmada en 2010 por ocho países, entre los que se encuentran Australia, Canadá, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos. Esta ley, al igual que SOPA y PIPA, regulan tanto la piratería en la industria del entretenimiento como de la informática.

La Unión Europea firmó este enero, con 22 miembros, este tratado internacional que formará un organismo de regulación y vigilancia federado, como son las Naciones Unidas o la Organización Mundial del Comercio, además de agencias de vigilancia cibernética. Esta ley se mantuvo en todos los países firmantes a nivel federal y oculto de la población, así como de las cámaras legislativas hasta 2010. En México, se votó contra la ratificación de dicho tratado.

En México, Ley Döring

Sin embargo en nuestro país, el pasado 15 de enero, se presentó una iniciativa de ley que se conoce como Ley Döring. Dicha iniciativa pretende cambiar la Ley Federal del Derecho de Autor de la siguiente manera: modificar los artículos 1°, 151, 231 y 232, así como la adición de un capítulo III.

Estas modificaciones tipifican como delito comercial a la piratería que no provenga directamente de la empresa poseedora de los derechos. Esto significa que el stream (ver en línea un video) y sitios en Internet como Youtube y 4shared se vuelven ilegales, ya que contienen o pueden contener contenido considerado como piratería.

Así mismo, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) quedará facultado para pedir información a los proveedores de servicios de Internet bajo la sospecha de piratería, dejando vulnerable al usuario, ya que toda la información es vista por una tercera parte. A su vez la modificación del artículo 232 permite que el IMPI irrumpa en domicilios particulares bajo sospecha de piratería y en caso de ser negado el acceso, el propietario será acusado de dicho cargo. Finalmente el usuario será identificado y perseguido a través de su número IP o bien a través de la información solicitada a motores de búsqueda, emails y servidores de las empresas que brindan servicios de este tipo.

Caso Megaupload

El primer gran caso federal en Estados Unidos se presentó a raíz de una demanda de Universal Music Group contra el difunto Megaupload, que representaba el cuatro por ciento del flujo de Internet. El caso culminó en cuatro arrestos internacionales, entre ellos el CEO Swizz Beatz, esposo de Alicia Keys y Kim Dotcom que pretendían con su empresa Megabox.com transformar el esquema de la industria musical dando el 90 por ciento de ganancia a los artistas.

Por otro lado, los usuarios aparentemente perderán la posibilidad de tener libertad sobre el uso de Internet, ya que también se controlan y la censuran los medios ciudadanos, inhabilitando los blogs, como en el caso de Argentina, Twitter con su nueva tecnología de censura gubernamental y Facebook que mediante trucos borra y cambia la información de los usuarios como distintos sitios señalan. Por otro lado la obstrucción del flujo de información, que va desde películas, música, hasta textos de divulgación científica, revistas especializadas y casi cualquier tipo de producto intelectual, probablemente traerá consigo una falta de equidad todavía mayor.

Momentáneamente estas leyes han sido echadas para atrás a raíz de protestas y ataques cibernéticos efectuados por diversos grupos de hacktivistas y activistas, bajo la idea de influir en distintos ámbitos de interés público, como lo son los gobiernos, el sector privado y la democratización de la información.

Estas leyes se siguen debatiendo tanto en gobiernos como en la industria cultural, sin embargo la ciudadanía sigue jugado un rol importante en el proceso de creación y aprobación de estas leyes. Grupos que van desde defensores de los derechos humanos, hasta los defensores de derechos de la información, pasando por los defensores de la informática y el Internet, se han manifestado en contra de dichas leyes, así como una serie de países hiperdesarrollados social y culturalmente. Tal es el caso de los Partido Piratas que buscan el libre flujo de la información, seguridad y privacidad en línea, así como el libre acceso a la red, dichos partidos cuentan ya con registro en varios países y en otros casos se comportan como observadores y promotores de dichos principios.

En Polonia distintos miembros del Parlamento protestaron mediante la renuncia a su puesto y el uso de máscaras alusivas al anarquista inglés Guy Fawkes, que hoy es reconocido además de por el cómic y posterior película V for Vendetta, por ser el rostro de todos los usuarios hacktivistas y clickactivistas que se unen bajo el nombre de Anonymous.

Dicho grupo se ha distinguido en la actualidad por la defensa de los derechos cibernéticos vinculados con la libre expresión, la equidad y la no represión. Cada vez más frecuentemente efectúan ataques de DDoS (ataque de denegación de servicio), a través de su arma predilecta LOIC (Low Orbit Ion Cannon) consiguiendo dar golpes simbólicos a páginas de secretarías de gobernación, páginas de senadores e impulsores de leyes cibernéticas, así como empresas privadas. Sin embargo también han realizado ataques más serios y han hackeado bases de datos de la policía de varias ciudades, entre ellas Boston, así como bases de datos de la empresa Sony, en #OpSony y bases de datos de gobiernos.

Hacktivistas atacan instituciones mexicanas

México no fue la excepción y se efectuaron una serie de ataques durante el 2011 que tuvieron como blancos a MVS, Iniciativa México, IFE (detección de vulnerabilidad), Cámara de Diputados, portal de Presidencia (Federal), Canal del Congreso, Sedena, Congreso de Nayarit, SSP, Cisen, Segob, Javier Duarte, portal del Gobierno de Veracruz, datos de 500 diputados, operación zetas, #Op Corrupción que se llevó a cabo contra el Gobierno Federal y la página del Gobierno del Estado de Querétaro que el 13 de noviembre estuvo fuera de servicio con un mensaje que decía (muy característicamente de la cultura Lulz): “Hahahahahahaha somos Anonymous. Somos Legión. No perdonamos. No olvidamos. ¡Esperadnos!”

Finalmente se le atribuye a Anonymous en esfuerzo con Ocupemos la BMV una nueva versión de LOIC que permitió hacer los ataques de SHCP unos días antes de las acciones en reacción del cierre de Megaupload.

A pesar de que esta ciberguerrilla ha dado mucho de qué hablar –así como su versión política de contrainformación, Wikileaks–, ha permitido e incitado a que movimientos como Occupy Wall Street y un gran número de usuarios de redes sociales trabajen en conjunto diversificando ataques, acciones, información, manifestaciones y protestas como vimos durante la Primavera Árabe, en los disturbios en Londres, en la clausura de más de 40 páginas de paidófilos o en los ataques a los gobiernos del mundo. Según declara este grupo en sus últimos videos difundidos, el intento de cierre de las redes y el bloqueo de la información ha propiciado que crezcan en número y acciones, “ahora somos una Legión” difunden los videos y cuentas de Twitter.

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