La zona ambiental que aún no cumple con el medio ambiente

“Más o menos de las 7:00 a las 2:00 de la mañana llegaba un olor a huevo podrido… teníamos nosotros invasión de cucarachas y chimeneas”, aseguró Arturo Matamoros, un habitante del fraccionamiento Puertas de San Miguel Los Juncos, justo al lado de la zona ambiental.
Se trata de “Brokers Ambiental”, la planta de tratamiento de basura que comenzó y operó incumpliendo normativas ecológicas durante siete años, hasta que el 23 de julio de 2025, la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente y Desarrollo Urbano (PEPMADU) clausuró de manera temporal a la también separadora de residuos urbanos sólidos.
Uno de los problemas fue que la planta no había brindado 12 mil 857 metros cuadrados de área verde y tampoco había reforestado el área utilizada con mil 324 árboles. Los otros fueron que la planta operaba en horarios no permitidos y que generaba olores a la población.
Sin embargo, en medio de la incertidumbre sobre su regreso, adentro de la planta aún hay trabajadores que están haciendo labores de rutina y afuera -en la recolección de basura- hay un promedio de 325 toneladas de residuos que tienen que ser trasladados hasta el relleno sanitario de Mompaní, según el secretario de Servicios Públicos Municipales, Armando Presa Ortega.
Instalada a 150 metros de viviendas, pese a normas ambientales
Aunque, resalta que la ubicación de la empresa “Brokers” es una donde las viviendas no han sido entregadas al municipio. A pesar de que los vecinos ya les pidieron a las autoridades la recepción del fraccionamiento desde hace 11 años, “por una u otra razón no hemos tenido respuesta”, aseguró Arturo.
Además, según acusa el afectado Matamoros, esta planta tenía que haber estado instalada a 20 kilómetros de la mancha urbana más cercana y, en la realidad, su fraccionamiento está a menos de 150 metros de la planta. También, comentó que las autoridades no socializaron el proyecto con los fraccionamientos cercanos y se inauguró en un día entre semana por la mañana, es decir, en un horario donde la mayoría de las personas estaba trabajando y fuera de su casa.
“Así empezó a funcionar, entonces nosotros lo vimos desde inicio como un acto de mala fe”, afirmó Arturo.
Y eso, en parte, provocó que la calle de entrada y salida a las viviendas esté destruida y llena de baches, pues los camiones tipo Torton o de doble caja (cargados de residuos) estaban dañando el pavimento con el peso. Aunado a esto, muchos de ellos se instalaban en la calle para usarla como un espacio de reparación mecánica y descanso.
“Sobre todo la intranquilidad que causan (los camiones), porque en el fraccionamiento que está aquí, que es el más pegado, el de Puertas de San Miguel Los Juncos, tenemos una población infantil muy grande. El riesgo de que un día atropellen o maten a un niño está latente”, confirmó Arturo Matamoros.
Clausura temporal abre la esperanza de cierre definitivo
El inicio de operaciones de esta planta de tratamiento de residuos ocurrió en abril de 2018 y se ubica en un predio ubicado en Paseo Querétaro número 1070, en la delegación Félix Osores Sotomayor, del municipio de Querétaro.
La concesión está marcada desde el inicio de los trámites correspondientes en 2016 hasta el 30 de marzo de 2036. Actualmente, ya ha habido un cambio de administración -y de autoridades municipales- por lo cual, los vecinos confían en que la situación reglamentaria va a mejorar.
“Afortunadamente, esto ha ido disminuyendo a raíz de que fue clausurada, pero sí esperamos que no nada más sea temporal, sino que sea definitivo”, mencionó Arturo Matamoros, a nombre de los afectados de Paseos de San Miguel Los Juncos.



