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Parte de los residuos peligrosos van al Relleno Sanitario

En la actualidad con la masificación de los servicios de salud, también se presupone que la basura que se genera en estos centros es cada día más voluminosa. Cuando se trata de residuos originados por enfermedades comunes como gripas la basura no representa mayores riesgos; sin embargo, cuando se trata residuos originados por enfermedades graves como el cólera, hepatitis, el SIDA, o cualquier tipo infecciones contagiosas, la basura se tipifica como residuos peligrosos, pues mal manejados pueden llegar a originar pandemias. E incluso otros tipos de basura, originadas también en estos centros de salud, que contiene residuos químicos tóxicos también representan un gran peligro para la población. En este sentido, la pregunta obvia es ¿cómo se desechan toda esta variada gama de residuos peligrosos?

Clasificación de residuos peligrosos

Héctor Vázquez González, Jefe del Departamento de Seguridad en el Trabajo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Querétaro explica: “Se podría decir que cualquier institución dedicada al cuidado de la salud genera básicamente tres tipos de basura y estas son:

  1. la municipal, que es la que normalmente se produce en la casa y algunas áreas de trabajo;
  2. la reciclable, que es el papel, vidrio, aluminio y algunos restos de material orgánico (alimentos) y
  3. los residuos peligrosos, los cuales a su vez se dividen en dos grupos, los tóxicos y los biológicos infecciosos”.

La Ley de Equilibrio Ecológico y la Protección al Medio Ambiente, en el artículo 4° define como residuos peligrosos a todos aquellos que por sus características: corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables o biológicoinfecciosas representan un peligro para el equilibrio ecológico o el ambiente. Por otro lado, la Ley Estatal, en su artículo 4° contiene una definición parecida, pero agrega las características de venenosos, irritantes y mutagénicos.

De la cantidad total de basura que genera una institución de salud se calcula que entre el 15 y el 20 por ciento son residuos peligrosos, expresa la doctora Olga Velázquez, encargada del Departamento de Medicina Preventiva, en el Hospital General de esta ciudad. Ahora nos faltaría saber, de ese total de basura ¿cuál es el porcentaje que representa los residuos peligrosos en las instituciones de salud?; a lo cual Vázquez González contestó:

“el porcentaje de los residuos biológicos infecciosos, con respecto al total de los residuos peligroso que genera el IMSS, representa, aproximadamente el 85 por ciento, mientras que el 15 por ciento restante constituyen residuos tóxicos peligrosos”.

El mismo explica “cuando hablamos de residuos tóxico peligrosos nos referimos a residuos como los producidos por las placas de rayos “X”, disolventes orgánicos (que normalmente se utilizan en el área de patología), medicamentos caducos y otros. Los biológicos infecciosos no son solamente los que generan los pacientes con alguna enfermedad contagiosa, sino que también la norma implantada para las instituciones de salud distingue cinco grandes grupos de este tipo de residuos que son:

  1. La sangre y sus derivados;
  2. Cultivos y cepas, que son empleados para estudios en los laboratorios;
  3. Residuos patológicos, que son los residuos que se generan por las diferentes intervenciones quirúrgicas;
  4. Residuos no patológicos, que son aquellos que generan los equipos y materiales utilizados para las exploraciones de los pacientes que podrían tener alguna enfermedad contagiosa e infecciosa y
  5. Los punzocortantes que son las agujas, jeringas, mesetas, bisturís, incluso la cristalería de laboratorio; estos últimos son considerados de más peso porque son los más empleados y con los cuales se dan, con mayor incidencia, los accidentes”.

El tratamiento que se les da a este tipo de residuos para su inactivación son, por lo regular tres: la incineración, la desinfectación y el almacenamiento.

La Subsecretaría de Regularización y Fomento Sanitario, conjuntamente con la Dirección General de Regularización de Servicios de la Salud, así como la Dirección de Servicios Coordinados dela Salud, junto con la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), preocupados por el mal manejo de los residuos peligrosos en todo el país, en 1995, instrumentaron la norma oficial mexicana 0-87 para solucionar esta problemática.

El proceso que indica la norma 0-87 constan de siete pasos, entre los cuales se destacan los siguientes: identificación de los residuos; el envasado, dependiendo del tipo de residuo; la transportación y el almacenamiento.

Héctor Vázquez señaló que el personal del municipio no debe tener ningún tipo de contacto con los residuos peligrosos, que ellos solamente deben de encargarse de la basura que no tiene ningún riesgo para su salud y que es la que transportan a los rellenos sanitarios. “Tal vez, antes que se implantará la norma 0-87 en 1995 se daba algún caso donde los trabajadores del municipio tuvieron que encargarse de algunos residuos tóxicos, pero a partir de que se impuso esta normatividad es difícil que se den este tipo de casos” apunta Héctor Vázquez.

Además, continua “en los casos de los residuos patológicos, que se generan por las diferentes intervenciones quirúrgicas se envían a un área específica de patología donde se refrigera y posteriormente se traslada a los crematorios, donde a temperaturas elevadas se incineran y de esta forma hacer irreconocible al residuo”.

En Querétaro como a nivel nacional no se han hecho algún tipo de estudio que explique las especificaciones que poseen los residuos peligrosos que están produciendo las instituciones de salud; para lo cual sería necesario estudios para conocer las tendencias específicas de los residuos peligrosos para incrementar las medidas y técnicas para inactivarlos a tales residuos.

Tratamiento que dan las instituciones de salud de Querétaro a los residuos peligrosos

IMSS

“Desafortunadamente no tengo ningún dato que confirme las cantidades y características de los residuos peligros que genera el IMSS”, declara Héctor Vázquez.

A partir que se implantó la norma 0-87, el IMSS ha adecuado sus métodos, poco a poco, para cumplir con esta reglamentación, en el mes de junio del presente, contrataron una compañía que tiene oficinas en la ciudad de México, pero según Héctor Vázquez, desconoce la procedencia (nacional o extranjera) de ésta empresa.

Anteriormente el IMSS no llevaba un control del tipo y volúmenes de los residuos que generaba; a partir de la contratación de la compañía que se encargará de sus residuos es que comenzará a llevar un control de sus residuos porque este tipo de compañías compran sus servicios en base a los kilos de residuos que recogen para su transportación y posteriormente destruyen.

En el tiempo que el IMSS no contaba con los servicios de una compañía que se encargará de sus residuos, ellos trataban sus residuos por medio de diferentes técnicas como la desafectación con hipoclorito de sodio (cloro), la incineración y el almacenamiento.

El IMSS a pesar de que cuenta con un incinerador, por las cantidades de residuos que genera, ya le resulta insuficiente.

Hospital General

“Estamos en tratos para contratar una compañía que se encargue de nuestros residuos peligrosos”, explica la doctora Olga Velazquez.

La doctora Olga Velazquez, encargada del departamento de Medicina Preventiva del Hospital General del Estado nos confirmó que en esta institución de salud se genera alrededor de 382.5 kilos de basura por día (cálculo estimado en base al número de camas del Hospital); de ese total el 20 por ciento son de residuos peligrosos, es decir estaríamos hablando de 76.4 kilos de residuos peligros diarios; de los cuales, aproximadamente, 11.46 kilos son residuos tóxicos y 64.94 kilos son residuos biológicos infecciosos; ahora, al año estaríamos hablando de 27.88 toneladas de residuos peligrosos que genera el Hospital.

El tratamiento actual que da el Hospital General a los residuos peligrosos, es la siguiente: una parte de los residuos tóxicos (como gasas, instrumentos punzo cortantes, jeringas y otros) es llevada a los rellenos sanitarios por los empleados del municipio; otra parte de los residuos peligrosos es tratada con hipoclorito de sodio, en algunas ocasiones es reutilizado y en otras desechado para su recolección y traslado al relleno sanitario; otra parte es desechada por medio del drenaje, y finalmente otra parte es incinerada. Al igual que el IMSS el Hospital General cuenta con un incinerador, pero también es insuficiente.

ISSSTE

“A la compañía encargada de nuestros residuos peligrosos se paga a seis pesos el kilo de residuos peligros”, explica la química Maria Elena Villagrán encargada de laboratorio del ISSSTE.

Esta institución de salud al igual que el IMSS cuenta con los servicios de una compañía de nombre Güinko (sic), la cual se encarga de hacer irreconocibles los residuos, y paga seis pesos por el tratamiento de cada kilo de residuo peligrosos.

El ISSSTE, según el doctor Pedro Basulto, genera de 60 a 70 kilos diarios de basura, de los cuales, 18 kilos aproximadamente son residuos peligrosos y de estos 15.30 kilos son biológicos infecciosos y 2.7 kilos son tóxico-peligrosos.

Sin embargo, no todos los residuos que genera el ISSSTE se van con esta compañía. Otra parte de sus residuos, después de ser desinfectados son enviados al relleno sanitario; una parte más después de ser desinfectados es reutilizado; los biológicos infecciosos, como la orina, se inactivan con hipoclorito de sodio y posteriormente son desechado por el drenaje. Algunos residuos biológicos infecciosos se hacen irreconocibles por el mismo personal de laboratorio a través de altas temperaturas en ollas express.

“Al personal que labora en los laboratorios a los que tienen contacto con pacientes que padecen enfermedades infecciosas, y a los empleados de limpieza se les exige que usen los instrumentos necesarios para su seguridad, tales como guantes, batas e incluso, cuando el caso lo amerita, cubrebocas”, señaló María Elena Villagrán.

Sanatorio San José

“Los residuos peligrosos que produce el Sanatorio San José se desinfectan con hipoclorito de sodio y se almacenan… aún no se sabe que se va hacer con ellos», aclara Graciela Jiménez, Jefa de Enfermeras del Sanatorio San José. En esta institución privada de salud se generan alrededor de 15 kilos de basura diaria, de esta cantidad 2.25 kilos representan residuos peligrosos; al año el produce un total de 821.25 kilos de basura de los cuales 123.18 son residuos peligrosos; de esta cantidad el 24.63 kilos son residuos tóxicos y 96.68 son biológico infecciosos.

Según Graciela Jiménez, los materiales e instrumentos utilizados en el esculcamiento de los pacientes con alguna enfermedad infecciosa, se desinfectan con hipoclorito de sodio y, si existe algún riesgo, se almacenan; sin embargo no especificó en que lugar del sanatorio o si es afuera de este.

Parte de sus residuos peligrosos se desechan para que sean llevados al relleno sanitario; Graciela Jiménez tampoco explicó los procedimientos que se llevan con los residuos patológicos.

Este hospital no cuenta con incinerador, ni tampoco cuenta con los servicios de alguna compañía dedicada a la destrucción de residuos peligrosos.

Conclusión

La suma de toneladas de estas tres últimas instituciones de salud es de 33.639 toneladas de residuos peligrosos al año, y de estos ni el 20 por ciento del total constituyen residuos peligrosos generados en las instituciones de salud del estado.

No cabe duda que es necesario hacer un estudio analítico en el estado para conocer realmente la problemática y los efectos que genera este tipo de residuos; la norma llegó tarde, pero para lo que no es tarde es para hacer algo respecto al equilibrio ecológico.

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