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“Participación y competencia son los motores de la democracia:” Morlino

El académico reflexiona, en entrevista para Tribuna de Querétaro, sobre la realidad y los ideales democráticos en el mundo

Por: Víctor López Jaramillo / David Eduardo Martínez Pérez

– ¿Cuáles son los parámetros para medir la calidad democrática?

– Una primera respuesta. El problema de la democracia es que en la misma palabra hay una realidad y una irrealidad. Entonces esto se puede confundir.

Cuando se habla de calidad democrática, el problema es medir la distancia entre ideales y realidades de democracia. Esto se mide mediante el Estado de Derecho a nivel individual, grupal, de falta de corrupción, hay grupos muy precisos de indicadores.

Después debe haber responsabilidad y rendición de cuentas entre electores y electos. También debe haber responsabilidad entre instituciones y competencia partidaria. Si hay competencia hay que ver qué tipo de competencia hay.

Participación y competencia son los motores de la democracia. El problema es medir también los ideales de democracia. Hay que medir los derechos civiles y la igualdad.

La reacción de los ciudadanos y su capacidad de responder, son parámetros para medir la democracia con precisión, de manera rigurosa. En una manera muy acertada para percibir la distancia entre realidad e ideales democráticos.

– En este sentido ¿Existe la democracia ideal? ¿Hay algún país donde se viva este ideal democrático en todas sus dimensiones?

– Por supuesto no. Lo que tenemos que ver es cuánto más o cuánto menos se acerca al ideal. Si se acerca a un máximo. Tiene que ver hasta qué punto se desarrolla la igualdad y hasta qué punto hay participación. Lo que yo he desarrollado es un instrumento para averiguar hasta qué punto los ideales se han realizado en la realidad.

– ¿Cuáles son los ideales que se han logrado en occidente principalmente?

– Hemos logrado libertad e igualdad. Cuando se habla de igualdad, fundamentalmente se habla de desarrollo de derechos sociales. Este es un punto muy importante. En toda América Latina el principal problema es una gran desigualdad social y económica.

– ¿Cuáles son entonces los principales problemas presentes en el occidente democrático?

– La desigualdad sigue siendo el problema del occidente democrático. Con la crisis económica la desigualdad va a crecer porque se recortan servicios y presupuestos.

Otra cosa interesante que ha pasado en Europa con la crisis y ha afectado a la vida democrática es que todos los planes y proyectos de descentralización se han bloqueado. Este impacto se ve muy bien sobre todo en España.

– ¿Cómo superar este conflicto entre libertades democráticas y problemas económicos? En Europa el nazismo fue una respuesta a los problemas económicos ¿Podemos enfrentar un escenario similar en Europa?

– No se supera, esto es la realidad. Las libertades no están contra la seguridad. No se puede decir más libertades menos igualdades ni más igualdad menos libertad.

La libertad contribuye a la igualdad y viceversa, a más igualdad más libertad. Eso tiene sustrato en una investigación que yo hice en Oxford University Press donde demuestro como los dos grupos de derechos se fortalecen, derechos sociales y derechos económicos.

– ¿A México qué tato le falta avanzar desde el punto de vista científico social en estos parámetros de calidad democrática?

– En una investigación más reciente he medido 15 países en América Latina. México está en el medio un poco hacia el bajo, pero en el medio. Los problemas más relevantes de México tienen que ver con el Estado de Derecho, cuestiones como inseguridad individual y el problema de corrupción.

Todo el debate sobre el populismo y neopopulismo lo pienso como un debate falseado. Hay buena democracia y democracia fea. Lo importante es que haya participación en todos los niveles. Populismo sí o populismo no, son palabras.

En otro punto, yo creo que la reflexión sobre la democracia en México pasa mucho por el nivel de los estados. Sé que hay algunos colegas mexicanos que hacen esto y esta es otra área  importante de investigación ¿cuál es nivel de democracia y su calidad a nivel estatal? Hay que analizar los estados.

– Ahora que menciona la palabra populismo, esta es una palabra que se ha utilizado para denostar y como si fuera un adjetivo negativo Sin embargo populismo tiene una raíz etimológica diferente. ¿Por qué se ha manejado al populismo como si fuera un enemigo de la democracia?

– El populismo es un enemigo de la democracia porque casi siempre el líder populista, por ser el soporte de los ciudadanos, de la gente, va a cooptar todos los medios de control, el control del parlamento, el control de los tribunales y entonces sí, el populismo es antidemocrático.

– ¿Cómo evitar que se llegue al populismo?, porque siempre hay la tentación de populismo, en crisis políticas económicas

–También la derecha, en el centro e incluso en concepciones liberales deben ser incluidos los derechos sociales. A este punto, todo el discurso populista no es más relevante. Se hace una buena democracia o no se hace.

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