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Pobres y obesos, bebidas azucaradas causan sobrepeso en zonas rurales

Foto: Gabriela Lorena Roldán

Por: Lourdes Durán Peñaloza / Carlo Aguilar

El incremento en los índices de obesidad y sobrepeso ocurre más en las zonas rurales que en las ciudades, principalmente por el alto consumo de bebidas azucaradas y la falta de proteína en la nutrición de sus habitantes, revela un estudio elaborado por la Facultad de Ciencias Naturales.

 

De acuerdo con el estudio realizado por académicos y estudiantes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y que estuvo financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), contrario a lo que suele creerse, es en las zonas rurales donde se presenta la mayor prevalencia de obesidad, tanto en niños como en mujeres adultas.

La investigación, aplicada a mujeres en edad reproductiva y niños de entre seis y 11 años de ocho comunidades del estado (entre ellas Chichimequillas, Amazcala y La Griega), arrojó que esta tendencia se debe principalmente a la inclusión de alimentos de alto contenido energético –como bebidas azucaradas– a la dieta de las familias.

Olga García Obregón, doctora en Nutrición Internacional por la Universidad de California en Davis y quien desde hace ocho años trabaja investigaciones vinculadas a temas nutricionales en comunidades rurales de Querétaro, explicó que si bien aún se consumen alimentos típicos de la dieta mexicana como tortillas, frijoles y huevo, se han incluido otros a los cuales antes no se tenía acceso.

“Se trata de un fenómeno que ha sucedido en todo México, sin embargo en las zonas rurales lo que hemos observado es un cambio muy marcado durante los últimos años”, consideró.

El cambio más radical observado en ambos casos –niños y mujeres– es el aumento en el consumo de bebidas con un alto contenido energético, las cuales llegan a aportar hasta el 30 por ciento del total de calorías ingeridas en un día, advirtió la investigadora de la Licenciatura en Nutrición.

A decir de la nutrióloga, este porcentaje es “ridículamente alto”, ya que las calorías no deben provenir de las bebidas, sino de los alimentos.

En el caso de los infantes, Olga García detalló que los niños que presentan sobrepeso a la vez están desnutridos por la falta de vitaminas y minerales, ya que la mayoría de las calorías que consumen no provienen de alimentos nutritivos.

“Estamos viendo niños que crecen obesos porque no tienen las vitaminas y minerales que les proporcionan las frutas y las verduras.”

El desbalance en términos de energía, según la especialista, se manifiesta en un elevado retraso de la talla y estatura: “están chaparritos y presentan bajo peso para la edad que tienen, o no tienen la estatura que deberían de tener.”

Derivado del estudio se encontró que hay niños que llegan a consumir el número de calorías de un adulto, dos mil, cuando en edad escolar deberían de consumir no más de mil 400 kilocalorías.

También se pudo constatar que 150 infantes padecen obesidad, y se contempla que los resultados puntuales de los análisis y trabajos que se les hicieron estén listos para mediados del año.

 

Comen pollo, pescado o carne sólo una vez a la semana

El caso de las mujeres resultó parecido. De acuerdo con la docente, el consumo de bebidas gaseosas es muy elevado y no aporta nada en términos nutritivos, lo que explica el incremento de mujeres con sobrepeso y al mismo tiempo con deficiencias alimentarias.

Sobre el consumo de refresco, la académica señaló que éste se acentúa más en las mujeres adultas. Al tratarse de una bebida azucarada, incrementa de forma sobresaliente la cantidad de calorías que llegan a ingerir durante el día.

Al aumento en el consumo de alimentos con alto contenido energético se agrega la falta de actividad física, la percepción de alimentos esenciales –frutas, verduras, leche– como “algo caro”, y el hecho de que muchas de las decisiones alimenticias se toman no en términos nutritivos, sino económicos.

La especialista, egresada de la Facultad de Química de la UNAM (donde hizo sus estudios de Licenciatura), concluyó que se requiere fortalecer, no sólo a nivel estatal sino en toda la República Mexicana, el rubro nutricional en estas comunidades, para que puedan tener acceso a otro tipo de alimentos como pollo, pescado y carne.

El estudio “La suplementación con vitaminas y minerales reduce la deposición de grasa y la obesidad en niños escolares de Querétaro” fue financiado por el Conacyt y se llevó a cabo en ocho comunidades del estado de Querétaro por docentes, investigadores y estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado de la Facultad de Ciencias Naturales.

Como parte del equipo que trabaja en el estudio, también participa el catedrático Jorge Luis Rosado, una psicóloga, aspirantes a la Maestría en Nutrición Humana y egresados de la Licenciatura en Nutrición.

 


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