Querétaro: Ciudad de conspiradores

Calles coloridas, bordados en los cielos, banderas ondeando en el aire con gran firmeza y ese particular olor de los platillos más exquisitos de nuestra patria; eso solo puede significar una cosa, ¡septiembre ha llegado! y con él reviven las memorias de la lucha histórica por la cual hoy en día podemos entonar con gran orgullo: “Viva México”. Entre las majestuosas calles del centro histórico de Querétaro se encuentra el Museo de los Conspiradores, ubicado exactamente en el andador 5 de Mayo no.18. Al adentrarse en este imponente edificio, nos lleva a un recorrido dedicado a la conspiración, sobre todo de nuestro país y de cómo Querétaro fue un actor determinante para que se diera la guerra de independencia de México.
Este museo es uno de los más recientes en nuestro estado, fue inaugurado en 2015 bajo la dirección de Rosa Estela Reyes García, Gonzalo García y Azucena Germán, con la participación de otros artistas e historiadores como Margarita Espinoza Blas, Rolando Sosa, Tania Quezada, Carlos Herrera Aguilar, Verónica Trujillo García, etc. A través de sus detalladas pinturas nos adentran a la historia de México y sus primeros pasos en la libertad. El museo cuenta con tres salas comunes donde se presentan exposiciones temporales, pero las huellas históricas de conspiración se encuentran en la parte alta del edificio en cuatro salas permanentes cada una dedicada a un momento histórico, abarcando desde la Revolución Francesa hasta el papel de Querétaro en la Independencia de México.
Querétaro y la Independencia
Tras el hartazgo del pueblo en cuanto al gobierno virreinal y la toma de España por Francia, se comenzó una serie de conspiraciones para independizarse de este yugo. La conspiración comenzó en Valladolid en 1809, sin embargo, al ser descubiertos, las reuniones se trasladaron a Querétaro en el año de 1810. Estas reuniones tenían lugar en la residencia de Ignacio Allende en San Miguel, en casa de Miguel Hidalgo en Dolores y en casa de Josefa Ortiz de Domínguez y su esposo, el Corregidor Miguel Domínguez, esta última ahora convertida en el Palacio de Gobierno ubicado en Plaza de Armas. Estas reuniones estaban disfrazadas de puntos literarios y tertulias, sin embargo, en la oscuridad de las salas, se abordaban temas políticos y conspiraciones contra el gobierno. Miguel Domínguez, Josefa Ortiz, Allende, Aldama, Abasolo, Joaquín Arias, los hermanos González, el cura Hidalgo e Ignacio Pérez tenían ya orquestado un plan contra las autoridades regias, y éstas, ante la sospecha, pusieron el ojo en estos personajes. Esta conjetura que tenían fue descubierta nuevamente y fue Josefa Ortiz, desde el actual Palacio de Gobierno quien dio aviso a Juan Aldama de la persecución del gobierno hacia los insurgentes. Fue así que Allende e Hidalgo apresuraron la independencia, reuniendo al pueblo bajo el estandarte de la Virgen de Guadalupe, incitándolos a luchar por la patria. Esa madrugada del 16 de septiembre el encabezado por el cura Hidalgo y encomendados a la irgen morena, el pueblo se levanta en armas e inicia la guerra por la independencia.
Al darnos un chapuzón a la historia podemos recordar y conmemorar la historia de quienes hicieron posible que actualmente podamos celebrar el orgullo de ser mexicanos. Principalmente nosotros como queretanos, pues los cimientos de la independencia se construyeron aquí, las huellas de estos importantes personajes históricos están selladas por las mismas calles que nosotros transitamos.
A través de los murales finamente realizados, llenos de detalles y estética, el museo se convierte en una experiencia inmersiva hacia el contexto de independencia. En cada esquina encuentras historia, en cada rincón de los amplios muros hay una explicación de nuestro pasado. Es una conexión interesantísima salir del museo y ver cada decoración patria, ver los jardines del centro histórico, las casonas y darle sentido con todo lo adquirido gracias al arte e historia que este exquisito museo tiene para ofrecer.



