Querétaro en disputa: entre la modernidad y la vida que queremos

En este número especial de Tribuna se recopilan ocho artículos escritos por profesores universitarios que abordan algunos de los temas más urgentes para el futuro de Querétaro: las violencias y la seguridad en tiempos de transformación digital; la relación entre flora, fauna y expansión urbana; la ciudad vista desde una perspectiva de género; las transformaciones económicas y los procesos de gentrificación; el uso del espacio público y la movilidad no motorizada; los problemas vinculados al agua , desde la escasez hasta las inundaciones, y finalmente una propuesta sobre cómo repensar la planificación del territorio queretano.
Cada texto revela una cara de la misma ciudad: una urbe que crece con velocidad, pero también con fracturas. La violencia ya no se limita a los espacios físicos: se extiende a los entornos digitales, donde el fraude y la extorsión multiplican el miedo y erosionan la confianza. Al mismo tiempo, las mujeres siguen enfrentando una ciudad hostil, donde caminar solas aún se percibe como un acto de valentía. La experiencia urbana está atravesada por desigualdades que no se resuelven con cámaras ni discursos de seguridad, sino con transformaciones más profundas en la manera de pensar y construir lo público.
El crecimiento urbano también tiene consecuencias ecológicas. La pérdida de biodiversidad, el deterioro de los ecosistemas y la crisis del agua son síntomas de un modelo de desarrollo que privilegia la expansión inmobiliaria sobre el equilibrio ambiental. Las obras hidráulicas, las grandes avenidas y los megaproyectos se presentan como soluciones, pero a menudo reproducen las mismas desigualdades que dicen combatir.
En paralelo, la gentrificación transforma barrios tradicionales en destinos turísticos, mientras que la movilidad cotidiana se vuelve más difícil para quienes caminan o usan transporte público. La promesa del progreso convive con el desplazamiento, el encarecimiento y la pérdida de identidad barrial.
Estos textos invitan a mirar a Querétaro de manera integral, sin adornos, a reconocer que el bienestar no se mide solo en crecimiento económico, sino en calidad de vida, justicia espacial y cuidado colectivo. Y cierran con una provocación necesaria: Repensar Querétaro es urgente y posible. Porque el futuro urbano no depende únicamente de obras y reglamentos, sino de la voluntad de colocar la vida , humana y no humana, en el centro de toda decisión pública.



